Es un libro al que verdaderamente quisiera darle un 5, pero siento honesto con el comprador, merece un 3. Primero, quiero aclarar que todas mis quejas vienen de la edición de Intermedio, de 2016.
Lo bueno: Es un verdadero hito del folclor y la tradición colombiana. Todos los hogares deberían tener una pieza cómo esta, que reivindica los relatos de los viejos, y enriquece profundamente la imaginación del curioso que decida leerlo. De hecho, libros como estos, presentados a modo de "bestiario" están diseñados para gente curiosa. La información del libro debe ser la más detallada que he leído en su tipo, se evidencia que hicieron una muy buena investigación, y el traslado a las letras es tanto eficaz como entretenido. El formato que presentan es preciso y fácil de entender: cada página que abres, tiene a la izquierda una ilustración de la criatura a saber (diría que es el punto más fuerte, las ilustraciones son bellísimas en su mayoría y verdaderamente dejan la sensación de querer ver más, de no ser por la terrible calidad de la edición; hablaré más de eso adelante), donde viene incrustada una ficha técnica con varios detalles (claramente todo extraído de una bella tradición). En la contra cara, relatos, pequeños datos curiosos, que buscan darle credibilidad a la historia, y que aunque fácilmente pasan cómo ficción, sí que logran entretener la imaginación. Por contenido e ilustraciones, definitivamente un 5/5.
Lo malo
Intentaré ser breve: la calidad es absoluta basura. No puedo creer que hayan dejado pasar este libro a las tiendas. Lo único bueno es la cubierta, pero apenas uno lo abre, se lleva una triste desilusión.
La calidad del papel es espantosa, sólo la puedo comparar con el papel de las revistas de promociones de los almacenes de cadena. Totalmente delgada, con un tinte amarillento que si bien pudo querer emular un libro viejo o algo así, termina por distorsionar todos los colores. Siento que cualquier movimiento incauto va a terminar rasgando esa desgracia de papel. Un 1/5 ; no le pongo 0 porque ahí iría el papel periódico, que está apenitas abajo.
La impresión. Otra absoluta basura. No miento cuando digo que parece que hubieran impreso el libro en cualquier esquina o en cualquier impresora vieja de casa. Es terrible el daño que le hicieron a las ilustraciones con la elección de esa impresora/tinta. Los colores más oscuros se ven llenos de las clásicas líneas de impresión que todos conocemos, con franjas más claras colocadas aquí y allá. A eso, sumemos que la letra es casi imposible de leer en varias entradas, porque está corrida. Un completo delito lo que hicieron con la edición de esta obra que considero tan importante. Un 0/5 a la impresión.
Conclusiones finales: Una preciosa obra que todo colombiano debería leer, plasmada en una muestra más de que en este país somos expertos en hacer las cosas "chambonamente" o "a medias".
El contenido merece un 5 y un reconocimiento nacional a los autores, por tener el valor por rescatar estos pasajes de nuestra vida, así como por el amor que evidentemente pusieron en la producción de la obra. Todo bien, hasta que uno ve lo terrible que es la edición. Nunca vuelvo a comprar a Intermedio. Recuerdo que de niño tuve un libro de editorial KingKolor sobre mitos y leyendas. Costó 10.000 pesos (1/4 parte) y sin exagerar, la calidad es comparable. Lo único que rescato es la pasta dura.
Una obra que recomiendo comprar solamente al que no tenga lío con la mala impresión, y qué verdaderamente sea apasionado por las leyendas y los mitos de nuestro país. Los simplemente curiosos seguro lo van a disfrutar también. Simplemente quiero recalcar que al menos, por esta edición, no vayan esperando nada en términos de calidad. 40.000 pesos que quisiera darles en la mano a los autores y artistas, ya que la editorial merece un escupitajo por mucho.
Un buen libro para saber algo sobre las leyendas populares Colombianas. Bien ilustrado y con fichas técnicas. Los mejores han sido: la llorona, el mohan, la madremonte, la patasola, el cura sin cabeza, el patetarro, el perro negro, el mandingas, el jinete negro, la manopeluda, la viudita, el griton, la niña de la carta, el tunjo y el chenche.