Jeannie Miller / Mempo Giardinelli Cuello de gatito negro / Julio Cortázar Puerta cerrada / Edmundo Paz Soldán Eros de luto / Jorge Miguel Marinho Orden de las cosas / Pía Barros Aventura confidencial / Julio Paredes Peregrina / Marvel Moreno Ultima aventura de Batman / Carlos Cortés No le digas que la quieres / Senel Paz Hermana / Hernán Lara Zavala Es que somos muy pobres / Juan Rulfo Vengaza de Gerd / Alonso Cueto Descubrimiento de America / Alfredo Bryce Echenique Marina y su olor / Mayra Santos-Febres Masticar una rosa / Ángela Hernández Regalo / Federico Vegas
Escritora chilena, conocida especialmente por sus cuentos, que pertenece a la llamada "generación de los 80".
Sus cuentos han sido publicados en más de treinta antologías, tanto de Chile, como de Alemania, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos (algunos traducidos por Martha Manier, Diane Russell, Analisa Taylor, Amanda Powell, Jacquline Nanfito, Resha Cardone y Jane Griffin), Francia, Italia, Rusia, Venezuela, entre otros.
Dirige los talleres literarios Ergo Sum desde 1976; también es directora de Ediciones Asterión.
Es un libro lleno de historias muy buenas, creo que la selección fue muy cuidada y bien lograda. Es una obra “diseñada especialmente para un público joven”, dice la tapa trasera, recoge los mejores relatos latinoamericanos de tema erótico, si bien no todos me parecieron eróticos, sino más bien, de amor, de algún tipo o forma de amor. El descubrimiento del sexo o la sexualidad, en algunos casos de manera fantástica, otras de manera cruda y cruel, dolorosa, en otras, todo miel. La humanidad siempre presente en los personajes, los prejuicios, los temores, las dudas, la vergüenza, la alegría y el enamoramiento, la desilusión. Para esos que dicen no saber qué leer, lo recomiendo.
Aquí un pequeño fragmento de uno de los cuentos, como muestra:
“Entonces Arnaldo me había explicado tres o cuatro cosas que hay que hacerle a las mujeres, y sobre todo me explicó que nunca, por nada de la vida, le dijera que la quería, ni en el momento supremo, porque si una mujer sabe que tú la quieres, mira, ahí mismo te perdiste, te coge la baja y te hace sufrir lo que le de la gana.”
Senel Paz. No le diga que la quieres. Subidos de tono. Pág. 139.
Me gustó mucho la degustación. Es interesante conocer el estilo de diferentes autores latinoamericanos y descubrir cuentos maravillosos que te invitan a investigar más sobre escritores geniales que no conocías.
Es interesante la mixtura de estilos de escritura y el enfoque de la vida, que refleja el modo de vida en latinoamerica. Sin embargo el título me resultó engañoso, "subidos de tono" hace alusión (desde mi expectativa) a cuentos en donde se presentan situaciones eróticas y lo que encontré fue confusión entre el amor, la muerte, el acoso, el abuso, la enfermedad mental, la falta de consentimiento con el erotismo, que, desee mi punto de vista, brilla por su ausencia. No son cuentos subidos de tono, no son cuentos eróticos, son cuentos que relatan la vida de personas en un momento específico de latinoamérica. Creo que una fotografía de como se consideraba lo erótico, provocativo y sensual en esa época y que aún hoy arrastramos.
Fue un libro con altibajos, algunos cuentos me resultaron encantadores, coquetos, divertidos, peculiares, mientras que otros me parecieron perdidos, sin encanto, dificultando su relación con la sinopsis del libro. Pero me gustó como ejercicio para conocer a distintos escritores de Latinoamérica.