David Wagner wandert durch die Stadt, allein, manchmal in Begleitung. Was ist die Stadt? Wie lässt sie sich beschreiben? Immer wieder stößt er auf die Trümmer der deutschen Geschichte. Wagner erzählt, wie sehr sich die Stadt in den letzten zehn Jahren verändert hat. Er macht ein Praktikum als Türsteher in der 'Flittchen Bar', trifft die Füchse auf der Pfaueninsel und einen müden Bürgermeister neben einem Bärenkostüm. Er spaziert durch die Randgebiete und durch den alten Westen. Er geht die Baustellen ab und erinnert sich an Baulücken. David Wagner läuft seit zwanzig Jahren kreuz und quer durch Berlin. Er ist ein Stadtwanderer, 'in Halbtrance, gepaart mit dem Willen zur illusionslosen Genauigkeit', wie die Wochenzeitung Die Zeit meinte. 'Welche Farbe hat Berlin?' versammelt größtenteils unveröffentlichte Texte, die in den letzten Jahren entstanden sind.
David Wagner (* 17. April 1971 in Andernach) ist ein deutscher Schriftsteller. Sein Werk umfasst Romane, Erzählungen, Gedichte, Feuilletons, sowie Prosaformen, die sich nicht eindeutig einer Gattung zuordnen lassen und wurde mit mehreren Literaturpreisen ausgezeichnet.
David Wagner wuchs im Rheinland auf und studierte Allgemeine und Vergleichende Literaturwissenschaft und Kunstgeschichte in Bonn, Paris und Berlin. Er hielt sich längere Zeit in Rom, Barcelona und Mexiko-Stadt auf und lebt derzeit (2013) als freier Schriftsteller in Berlin.
Bekannt wurde David Wagner durch seinen im Jahr 2000 erschienenen Debütroman Meine nachtblaue Hose, in dem er eine Kindheit im Rheinland der siebziger und achtziger Jahre des 20. Jahrhunderts schildert. Es folgten ein Band mit Kurzgeschichten (Was alles fehlt, 2002) sowie ein Gedichtband und zahlreiche Erzählungen, die er in der Reihe Schöner Lesen des Independent-Verlags SuKuLTuR veröffentlichte. Von 1999 bis 2001 schrieb Wagner Feuilletons für die Berliner Seiten der Frankfurter Allgemeinen Zeitung, 2002 und 2003 eine Kolumne für Die Zeit.
2009 erschienen der Roman Vier Äpfel, der auf der Longlist zum Deutschen Buchpreis stand, sowie der Roman Spricht das Kind. Wagner leidet unter einer Autoimmunhepatitis, aufgrund deren er auf eine Lebertransplantation angewiesen war. Diese Erfahrung verarbeitet er in dem Buch Leben, das aus 277 durchnummerierten Miniaturen besteht und den Preis der Leipziger Buchmesse 2013 erhielt. Er ist Mitglied im PEN-Zentrum Deutschland.
Heredero de los grandes paseantes y cronistas berlineses como Benjamin, Roth o Kracauer, David Wagner es un flâneur de la ciudad postmoderna y por eso transita por las calles y parques de la capital alemana con la distancia del que sabe que nada es eterno y donde se erigían las grandezas del Imperio Prusiano o del Reich de los Mil Años ahora transitan los turistas, se venden lofts o la arquitectura moderna intenta crear su enésimo monumento perecedero. Auténtica guía de Berlín, para el lector sedentario es más probable que se interese menos por las descripciones y los itinerarios que por las sensaciones: el deseo de dormir en un hotel en tu propia ciudad, el ver de lejos a un conocido y pensar en cuántas veces lo observarán a uno paseando, o la presencia casi siempre subterránea del pasado, ya sea el búnker de Hitler, el memorial del Holocausto o el lago protagonista de la última novela de Fontane.
Das Buch lädt wirklich dazu ein, mehr spazieren zu gehen und die Stadt zu erkunden. Die Winzfotos (keine Ahnung, ob die in allen Editionen so sind) haben mich aber nicht überzeugt.
Libros que compras por azar, por el título, por la portada y por la editorial, Errata Naturae. Berlín es, junto con Florencia, mi ciudad europea favorita por lo que al descubrir este libro la tentación pudo más que mi capacidad de ahorro, así que en mis estanterías ya está, y leído.
Aquí el autor, David Wagner, actúa como flamante flâneur de su ciudad, Berlín, y recopila en unas decenas de relatos su visión actual de esta ciudad que es puro pálpito y pulso vital. Sólo le he encontrado un defecto claro, y es la falta de fecha de escritura o edición de cada “paseo”, pues Berlín es una ciudad tan viva y cambiante en los últimos lustros que a veces hubiera sido necesario conocer una ubicación temporal más precisa para hacerse una mejor idea de como era la ciudad en ese justo momento (aún así, todos los textos están escritos entre 2004 y 2011).
Los que conozcan Berlín encontrarán aquí un retrato preciso del espíritu de esta urbe, siempre vertiginosa, siempre viva, más en poder de sus habitantes que de la burocracia gubernamental, y rememorará esas zonas y barrios conocidos y pasto del turismo, pero también descubrirá espacios inéditos y vírgenes para los forasteros, y que, en este amor que profeso a esta ciudad, uno anhela conocer tras la lectura.
Ojo: no es una guía turística. Es una visión global de la ciudad y sus habitantes, de sus cambios constantes y su personalidad genuina.
Este es un libro para enamorados de Berlín, como es mi caso, o para personas que conozcan bien la ciudad. Cada cierto tiempo vuelvo a sus páginas para que me recuerde nombres de calles, grafitis, olores, colores y particularidades de la ciudad que más amo en el mundo. Si no has estado allí, no es tu libro.
Si algún día puedo volver a visitar Berlín, fija que voy a llevar este libro como guía. Porque creo que es una lectura que definitivamente se aprovecha más si se conocen los lugares que se mencionan a lo largo del libro.