En "La segunda y sagrada familia", Muñoz Aguirre nos retrata a un hombre exitoso. Es candidato a la presidencia y las encuestas lo señalan como el ganador. Su mujer ha sido amenazada. Mejor dicho, su esposa. Porque mujeres, él tiene dos, con casas, hijos, deudas. La amenaza es la excusa que, de manera magistral, usa la autora para descubrir no sólo al criminal, sino al caballero de los dos frentes y a las damas que hacen posible esa doble vida. Este libro forma parte de una colección (Vértigo), donde se convocaron a un grupo de escritores tan distintos como extraordinarios, y les propusieron escribir una novela negra, o policial, porque consideramos que un crimen es la excusa perfecta para desnudar a unos personajes y a la sociedad en la que viven. La idea es escudriñar en nuestra forma particular de ser, en nuestra contradicciones, en cómo ejercemos de víctimas o victimarios. La propuesta incluyó una suerte de "reglas de juego": el crimen debía involucrar a una mujer. Podía ser la víctima, la criminal o la encargada de resolver el caso. O todas. Motivado por el presentimiento de que eso podía ser útil a la hora de intentar entender un país (Venezuela) tan femenino y al mismo tan machista como el nuestro.
Un libro entretenido que cumple con la premisa del juego que le dio origen, una novela negra donde "alguien" fuera mujer, de manera de mejor retratar a Venezuela. Sin embargo, el único elemento que pareciera retratar de nuestro país es "el segundo frente", un hombre importante casado, que mantiene una segunda familia, sin que ello genere grandes conflictos entre ellas.
La historia no me engancho como otros libros de la serie, tal vez porque es una historia tan trivial en este país, sin embargo esta muy bien escrita...
Me hubiese gustado darle sólo tres estrellas pues el libro, aparte de ser el más largo de la colección, es el menos violento de todos. Sin embargo, también es el que menos pasajes sexuales contiene y además el final es totalmente fresco y simple. Original para ser una crónica roja.
La mejor frase del libro es la siguiente: "vivir con un escritor no es nada fácil. Hay días de días y cuando tienes uno de esos en que las ideas fluyen sin parar no quieres hablar con nadie. Uno termina convertido en un amante de la soledad".