La capacidad fabuladora de Pilar Pedraza, su facilidad para recrear mundos fascinantes y seductores, queda una vez más de manifiesto en este Lucifer Circus, su octava novela, en la que nos invita a un absorbente recorrido por la era dorada del circo, con sus fenómenos de feria, su magia y su búsqueda del «más difícil todavía» que atraía multitudes ávidas por la novedad y lo insólito. Roger de Montbrió, conocido como el Gran Dinápoli, dirige su propio circo formado por una variopinta y exótica troupe: su mujer, la trapecista china Chaina Zhang, el domador cosaco Sdenka Sokolov, el ilusionista Johnny Silente, el acróbata andrógino Ma Blonde, y su propia hija Gemma, amazona, cuya voz nos conduce por los vericuetos de la trama. La ambición del Gran Dinápoli por adquirir un nivel internacional le lleva a viajar a Java, a una granja de animales exóticos e híbridos para adquirir un «ligre». Una vez allí entrará en contacto con un ser único, Ma Tara Kué, una niña con el cuerpo y la cara totalmente cubiertos por un vello oscuro y liso. Dinápoli decide incorporarla a su gran familia circense… En las giras internacionales del circo conoceremos a personajes excéntricos y bohemios como el apuesto domador malayo Sikkim Navin, la aventurera teósofa rusa Yelena Blavatskaya, el asirio reencarnado Nabonid o el atractivo conde valaco Arpad Curtea… La historia culmina de forma explosiva en los ambientes ocultistas del París de la Belle Époque.
Escritora española. Su obra tiene dos vertientes principales: la narrativa de terror y el ensayo. Desconocida del gran público, es una escritora de culto, cuyo peculiar feminismo sadiano recuerda a la controvertida pensadora norteamericana Camille Paglia y a la novelista británica Angela Carter.
He disfrutado este libro de principio a fin, aunque debo reconocer que en un inicio no entendía hacia donde nos quería llevar la autora, pero prontamente uno se encamina en la trama. Me fascina la prosa de esta autora. Aquí nos va sumergiendo cada vez más en la vida de aquellos circos donde lo exótico era el centro de atención, lo llamativo, ese morbo seductor. Es una historia cada vez más oscura gracias al manejo, construcción y recuento de destacables personajes, ambientación exquisita, recorrido por lugares exóticos, misteriosos y embriagantes de misticismo. Un libro que desborda conocimiento, en cada una de sus páginas Pedraza nos sumerge en una historia fascinante llena de detalles, en la que los híbridos, como nos ha mostrado en otros de sus libros, son un elemento que le encanta abordar.
Me ha sorprendido el como uno va analizando la vida que nos presenta, las actitudes, el pensamiento de los personajes, la construcción en general que la autora nos transmite tan bien de aquella época y contexto. Si les gusta la prosa de la autora, es un libro de ella más que recomendable.
Curiosamente me ha recordado a la estructura de estas novelas de Baroja en las que no pasa nada, como "Laura" o "La ciudad de la niebla", cuyo argumento podría resumirse en "la protagonista conoce gente". En esta novela ocurre lo mismo, salvo que en lugar de exiliados en París o anarquistas en Londres, aparecen cosas que, a priori, molan; el circo de finales del siglo XIX, con sus bestias y sus fenómenos, teosofías, ciencias ocultas, cultos secretos y Charles Darwin. Arranca de forma muy prometedora pero se va diluyendo en prolijas descripciones y diálogos que convierten la narración, entre lo maravilloso, lo sadiano y el gabinete de curiosidades, en mera decoración que, a falta de algo sólido que la sostenga, acaba agotándose enseguida hasta acabar desbarrando en un final de novelita pulp desaprovechando totalmente personajes y situaciones.
Al inicio, logra mostrarte bien ese ambiente de sorpresa y de trabajo del mundo circense Aunque Gemma Montbrio aka Chinita, es un personaje que no se deja apreciar, más con su reacción a Kreata, toda la parte del templo me gustó mucho.
Conforme avanza el libro pareciera que entra en una especie de valle, donde fuera de alguna mención al espectáculo, no hay gran cosa, pero de repente empieza a mezclar la historia con temas mas místicos, con un toque de misterio conspiratoria y peligro, y de ahí la historia se vuelve adictiva.
Definitivamente a buscar más libros de esta autora
Reseña: http://www.fabulantes.com/2012/08/luc... Andaba (Pilar) Pedraza dándole vueltas desde hace tiempo a una historia sobre el circo en la que pudiese plasmar, una vez más, su seducción por los híbridos. A la escritora le vuelven loca, como también las metamorfosis. Hay algo de exótico, de genuino, de subyugante, en los cambiantes, en los mutantes. Algo que atrae poderosamente la atención de la parte monstruosa de su personalidad: “el monstruo soy yo”, suele proclamar con firmeza flaubertiana y demostrarlo en cada uno de sus escritos a través de sus personajes principales, mujeres salvajes, furiosamente sensuales, de gustos exquisitos, refinados, extravagantes. Como Imperatrice, la Erzebeth Bartory de ojos disímiles de La fase del rubí (Tusquets, 1987; Valdemar, 2009), la que tiene por su mejor novela; como lady Florence Losada, la Olalla (ver Robert Louis Stevenson) de El síndrome de Ambras. Como Gemma Montbrió, “Chinita”, la heroína de su último libro."
Lucifer circus es una novela extraña, donde Pilar Pedraza agasaja al lector con todo lo que sabe sobre el mundo del circo y el mundo esotérico del siglo XIX. Nuestra protagonista, hija del Gran Dinapoli dueño del circo en el que trabaja, es quien nos cuenta de qué va la vida en el circo. El gran Dinapoli decide adoptar a Kreata una niña que tiene hipertricosis (ósea tiene pelo por todo el cuerpo, tema que a Pedraza siempre le ha llamado la atención y ha profundizado en otros escritos tanto de ensayo como ficción) y se vuelve la joya del circo y también objeto de deseo por fuerzas oscuras. Pilar mezcla su ficción con personajes reales como cirqueros, pintores, dramaturgos y la teósofa Helena Blavatsky. Que hace la historia fascinante y al mismo tiempo densa entre descripciones y apariciones de personajes. Me ha gustado, pero no tanto como Arcano trece u otros que he leído de ella, pero igual recomendable, me encanta como escribe y admiro toda lo que sabe de arte y esoterismo. Y su crítica también al papel de la mujer, sus protagonistas siempre tienen un toque cruel y desafiante. Disfrute la novela, aunque me hubiera gustado más concreción, lo que si es que me recordó muchísimo a Ángela Carter y su Noches en el circo. Aunque no son iguales hay una similitud en la forma de contar y siento que Pedraza de alguna forma está inspirada en ella. Yo conocí a Pilar Pedraza por un artículo que decía que era la Angela Carter española y aunque Pilar es una escritora fantástica y no necesita comparaciones si creo que esa comparación es bella porque las amo a las dos y si veo esos paralelismos.
Si tuviera que describir Lucifer Circus en pocas palabras, digamos tres, estas serían: Capricho de mujer. Eso sí, capricho de mujer bien entendido. La octava novela de Pilar Pedraza, una de las escasas exploradoras de lo siniestro con la que cuenta la prosa española, es una rebeldía silenciosa pero innegable contra la senda, cada vez más escueta y narrativa, que está siguiendo la literatura que atesta aeropuertos y kioskos. Si los párrafos de más de seis frases se consideran ya maleza, si las figuras retóricas y el amor por la descripción suntuosa se tildan por algunos como fantasmas del pasado, y si la narración de hechos parece sojuzgar a la de formas, pues entonces solo podemos entender Lucifer Circus como ejercicio, como decíamos, de rebeldía.
Pilar Pedraza maneja a la perfección la ficción histórica. En este caso adentrándose en las rarezas y secretos de la edad de oro del circo en un contexto en que el viejo mundo se mezcla con el exotismo desde la perspectiva colonialista. Sumado a esto, hacia la mitad del libro, la trama ahonda en la mitología ocultista del Paris de la Belle Époque y sus distintas sectas. Como suele ocurrir con la autora, la trama se fundamenta en una serie de datos históricos de lo más variopintos, pero atados con una prosa que te mantiene enganchado hasta el final. En general el libro brilla en cuanto a la originalidad de sus personajes, en los que Pedraza ha podido concentrar todo su amor por los "monstruos" de feria.
Nadie en su sano juicio puede negar el dominio absoluto sobre las palabras que tiene Pilar Pedraza. Pero... en gran parte de la novela se pierde en idas y venidas, en vueltas y revueltas de sus personajes o de los secundarios que se van cruzando en sus caminos. Lo que me ha faltado en esta historia de circo es, simple y llanamente, más circo.
Pilar Pedraza, independientemente de la historia en sí, nunca defrauda gracias a su maravillosa pluma. En este caso, la historia es muy interesante debido a todos los cultos y sectas que están presentes y la atmósfera que crea. Sin embargo, creo que podría haber desarrollado mejor la trama de Kreata y el final me ha dejado un poco frío
Su fuerza está en el ambiente, en esos personajes estrafalarios pero creíbles y llenos de fuerza, en la caricia mística que se adivina pero nunca estalla.
Como todos los libros de Pilar esta muy bien así sin hacer un espoilers, además que me encanta la parte del movimiento ocultista parisino... aún así no puedo evitar compararlo con La fase del Rubí, Lobas de Tesalia o Mystic Topaz y es que Pilar esta que se sale con sus dos últimos libros la verdad