Típico libro escrito por una granjera de Oklahoma trasplantada a los suburbios de Nueva York que pretende conocer los secretos de las relaciones humanas en un grado lo suficientemente profundo como para dedicarse a hacer chistes sobre ellos. El resultado es un panfletito de unas 160 páginas que me leí de un tirón sin necesidad de comprarlo. Entretenido en ocasiones, pero no da la talla.