El desenfreno erótico, el despecho, el amor lésbico o el miedo a la violencia de género, que es necesario combatir siempre y de cualquier modo, son algunos de los temas presentes en esta recopilación de relatos. Una nave de sexo y ficciones, de alguna manera consigue que la ficción y el sexo se equiparen en una cosa: ambos nos ayudan a explorar, por medio de la palabra y la imaginación, nuestras vivencias más personales. Pero este conjunto de relatos no sólo gira en torno al erotismo, sino que contiene historias de locura y pasión. Hay una gran multiplicidad de voces narrativas, no nos encontramos con un solo punto de vista, debemos encarar muchos. El lector se verá drásticamente enfrentado a lo más bajo y a lo más noble del ser humano, como en la vida misma. La tragedia, el humor, el sarcasmo, el dolor y la soledad se entrecruzan en los fragmentos de esta obra, caracterizando a personajes únicos, tan diversos y con reacciones tan inesperadas que todo el tiempo sorprenden y atan. Las protagonistas de estos relatos se adentran en ese universo del deseo y emociones sexuales, reservado hasta hace pocas décadas únicamente al hombre. Ahora la mujer no sólo expresa sus pensamientos más íntimos, sino también elige cómo y cuándo hacerlo. Esther Aparicio vuelve a emocionar con esta obra, sobre todo cuando leemos por ejemplo: "Patricia Hernández pasa la tarde haciendo ganchillo para sobrevivir". Describe la visión más anodina y amarga de la mujer; de una mujer a veces sin futuro ni respuestas, o: "Confundo a veces el rostro del deseo con el del amor. Soy así de ingenua". Pero todo no es una confesión cotidiana, que a todos nos suena; también hay alegría, humor y una puerta abierta por donde respirar aire puro y fresco.
Un total de 24 cuentos y relatos cortos son los pasajeros de Una nave de sexo y ficciones, de la escritora Esther Aparicio Hernández. Es uno de esos pasajeros el que da título al libro, un relato corto sobre dos amantes que juegan a saltar sobre los tejados, imaginando la vida de las personas que viven bajo ellos. Un juego un tanto peligroso que sólo tiene una norma, saltarse el tejado de la calle del Escudero, ignorando la verdad que se esconde bajo ese tejado. El cuento de Una nave de sexo y ficciones podría ser simplemente una historia sobre una mujer que prefiere ignorar la mentira de su amante con tal de seguir con él, pero Esther Aparicio juega con el lenguaje metafórico, convirtiendo una historia normal en mucho más.
El amor, la soledad, el deseo, el sexo o la violencia de género, son sólo algunos de los ingredientes de los cuentos y relatos cortos de Una nave de sexo y ficciones, donde se explora el variado universo de las relaciones sentimentales. Casi todas las historias están protagonizadas por mujeres, mujeres que viven atrapadas en relaciones monótonas, esperando que algo cambie, atrapadas en su pasado, mujeres que anhelan tener lo que no tienen, y otras que no dudan en ir a por ello. El tema de la muerte también está presente en varias historias, siendo la “La Lápida” una de las más conmovedoras, y es que la mayoría de los cuentos y relatos cortos que nos ofrece Esther Aparicio están cargados de emociones y sentimientos.
Con "Una nave de sexo y ficciones" Esther Aparicio consigue convertir historias cotidianas, en historias especiales, que te atrapan, y es esa cualidad la que destaca el trabajo literario de Esther Aparicio en esta obra.