19 de mayo de 2008. Arista Este del Annapurna. Iñaki Ochoa de Olza se desvanece a 7.400 metros. Le acompaña su amigo rumano Horia Colibasanu. Tras su llamada de auxilio, catorce escaladores y muchas personas más en Nepal y otros países luchan contra el reloj para rescatar al conocido himalayista navarro en una de las montañas más bellas e innacesibles del planeta. Este libro narra la historia de cinco días de mayo en los que se peleó contra la lógica, el sentido común y el destino.
Parte de los beneficios obtenidos con la venta de este libro irán destinados a la Fundación Iñaki Ochoa de Olza SOS Himalaya.
He llegado a este libro después de leer 'Bajo los cielos de Asia' de Iñaki Ochoa con el interés de saber cómo fue la última expedición de este alpinista. Esta historia es puro humanismo que debería enseñarse en los colegios. No sólo porque nos recuerda que la muerte está siempre ahí y que ni con el más fuerte de los deseos ni la mejor de las intenciones puede evitarse. Si no más bien por lo contrario, porque nos enseña lo que esta inescrutable vida es capaz de inspirar en nosotros y sus mecanismos para sacar lo más bueno de todos mientras tengamos fuerzas para ello. Me ha conmovido sobremanera la movilización instantánea que provoca en personas incluso ajenas al propio Iñaki su intento de rescate. Y más teniendo en cuenta el riesgo inherente a semejante intento, aún cuando desde el principio las garantías del éxito son prácticamente escasas. Pero nada de ello evita que personas que podían con total legitimidad y sin ningún asomo de cobardía/egoísmo haber declinado su participación, se sumen al rescate. Ejemplos como este, me recuerdan de lo que somos capaces y que ese des-humanismo gris y perverso que rezuma el día a día en la rutina de la ciudad, no es sino algo contingente que, quiero creer, no es en absoluto lo que nos define.
Suelo ser muy receloso de los libros que buscan contar una historia estimulante sin más ánimo que emocionar, sin ninguna trascendencia más allá de eso. No creo que esta sea una de esas historias. Creo que es, por otra parte, un gran homenaje a Iñaki. La historia y el libro.
Aparte, dejo por aquí citas que me parecen relevantes:
A veces me gustaría ser libre de mis propios deseos, como un budista cualquiera, y ser feliz sólo contemplando la belleza de lo que me rodea, sin necesidad de escalarla.
En Nepal, sobre todo en las inmediaciones del Himalaya, abril y mayo, junto con septiembre, son los únicos tres meses al año en los que el tiempo ofrece alguna opción de ascender a los montes más altos.
finales de mayo a mediados de septiembre— la llegada de las lluvias que trae el monzón convierten al país en unbinmenso sumidero de agua que hace imposible no ya sólo escalar sino también moverse con relativa comodidad y seguridad por sus pistas y laderas.
Considera que el invierno ya ha amainado lo suficiente para entonces y que tener que esperar por obligación a mayo, cuando el clima es generalmente más seco y aún no ha llegado el monzón de junio a agosto, no es lo más lógico.
Se dice del Annapurna que es la montaña más mortífera, pero no es un dato del todo cierto. Sí, muchos han muerto intentando escalarla, ya que por el norte es un alud permanente y por el sur una pared descomunal, pero no hay cifras que señalen cuántas personas lo han intentado subir. Cuando se apunta que el 40% de los que la suben mueren no es cierto. Mueren un 40% con respecto a los que han hecho cima, pero el porcentaje de los que han muerto tras subir a la cumbre es menor que el del K2, mucho menor. ese 40% hace referencia al número de personas que han muerto en relación a los que han hecho la cima, pero no que un 40% de los que han hecho cima han muerto bajando o que un 40% de los miles de escaladores que la han intentando han perdido la vida. El Annapurna ha costado unas 50 vidas y más o menos 140 personas la han subido, pero han sido muchos más, miles, los que han tratado de subirla. Es el K2 el que tiene una relación más macabra en cuanto a número de muertes tras cima, por encima del 10%. En el Annapurna, esta cifra baja al 4%.
objetivo, la inmensa pared sur del Annapurna 1. Es una de las paredes más grandes de la tierra, junto a la pared sur del vecino Dhaulagiri y a la vertiente Rupal del Nanga Parbat, en Pakistán. Más de 4.000 metros de imperdonable desnivel nos separan de la cima, y ninguna ruta hasta ella es en ningún modo asequible. El “problema” se puede dividir claramente en tres partes. La parte baja, desde el campo base hasta el inicio de la pared propiamente dicha a 6.100 metros, consta de un caótico recorrido de hierba helada, empinada roca y, ya en el tramo final, un glaciar desvencijado cuajado de enormes seracs, grietas y palas de hielo y nieve. Desde los 6.100 hasta los 7.300 se extiende una mole de pared vertical de más de 60 grados de inclinación, con tramos superiores al 70%, y que a los 7.300 alcanza la arista este, que separa la cara sur de la norte. A partir de ahí, queda la arista, un tobogán sobre el filo de un cuchillo en el que primero está la cima Este, luego la Central y, ya al fondo del todo, la Principal, a la que se llega después de sortear paredes espeluznantes, cortes de roca de decenas de metros de anchura y varios corredores muy expuestos.
Tristemente famoso a raíz de la tragedia de la primavera de 1996 en la que varias personas de diversas expediciones comerciales fallecieron en medio de una tormenta, Anatoly se defendió de las acusaciones de Jon Krakauer, alpinista y escritor estadounidense. Krakauer, presente en aquella expedición en la que Boukreev era uno de los guías, escribió Mal de altura, que inmediatamente se convirtió en un éxito de ventas. Abrumado por el relato de Krakauer, que ensalzaba los heroicos rescates de Boukreev de varias personas en mitad del infierno, pero que también criticaba que hubiese bajado directo al campo 4 tras hacer cima, Boukreev y su amigo G. Weston DeWalt le replicaron en el libro Everest 1996. En él, Anatoly explicaba que bajar al campo 4 tras la cima fue una decisión de su jefe, Scott Fisher, que también falleció aquel día. En todo caso, a raíz de la tragedia el planeta alpinístico se fijó aún más en este hombre poderosísimo y de enorme sensibilidad, al que Iñaki considera su amigo y del que durante años conservó, entre otros regalos, un espejo. Iñaki no “aprecia” mucho a Krakauer. —Eso sí. Escribe que te cagas. principal página web mundial sobre las expediciones al Himalaya: www.mounteverest.net y www.k2climb.net.
Los seminómadas tibetanos, cuando en su sempiterno caminar alcanzan una cima o cruzan algún alto collado, gritan al viento Lho Gyelo (Los Dioses han vencido).
Es crucial no olvidarse de salir de la tienda con todo lo necesario excepto los crampones, que se colocan con medio cuerpo fuera de la tienda para no rasgarla. Guantes, guantes interiores, arnés, piolets, gafas de sol, gafas de ventisca, un par de gorros, el satélite para llamar si es necesario, cámara de fotos.
Los tres tosen. Los pulmones, la garganta, la nariz. Están peleando con la falta de oxígeno, que reseca las víasbrespiratorias y solidifica los fluidos internos hasta convertirlos en masas espesas.
La Dexametasona es un potente corticoide que rebaja la inflamación cerebral en caso de edema y en ocasiones permite que la persona recupere parte de sus capacidades, afectadas por la inflamación del cerebro.
Ueli también lleva diuréticos para ayudar a que Iñaki orine más. Está orinando muy poco. El riesgo de que sufra también un edema pulmonar y comience a retener líquidos se considera muy alto.
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"No sabes la que has liado. Hay algo en ti que ha generado una suerte de culto a todo lo tuyo y que mueve montañas." No me puedo sentir más identificada con el final del libro. Esta historia muestra la mejor parte del ser humano, probablemente de los libros más conmovedores que he leído. Uf.
Es una historia fabulosa e inspiradora, de las que te hacen volver a creer en la bondad de los seres humanos. Es realmente emotivo conocer y revivir el rescate junto a los escaladores que, sin dudarlo ni un momento, se volcaron en ayudar a un compañero, a pesar de que las posibilidades de éxito fueran prácticamente inexistentes y de que arriesgaban su propia vida en el intento; además de todas las personas que no estaban en la montaña pero detuvieron sus vidas por aportar todo lo que pudieran al rescate, por poco que fuera.
Dejo una cita que creo que resume a la perfección la esencia del libro:
"El relato real de hombres que avanzaron por campos helados superando grietas en la nieve que parecían querer tragárselos. La historia de hombres que pilotaron helicópteros en la niebla y la historia de hombres que saltaron desde ese helicóptero en vuelo para subir por paredes irreales, de escaladores que colgaban de una cuerda como peces en un anzuelo mientras las avalanchas les caían encima y a ambos lados mientras intentaban avanzar hacia su objetivo. Es una historia de valentía y esfuerzo, de abnegación, de amistad, de solidaridad, de trabajo en equipo, de superación."
Como su nombre indica, el periodista amigo de Iñaki Ochoa de Olza, Jorge Nagore narra el intento de rescate del montañero navarro que pereció en el Annapurna al no poder completar el descenso víctima del mal de altura después de renunciar a la cumbre a escasos metros. En la operación de rescate en altura participaron muchos de los más renombrados himalayistas del momento, muchos de ellos también amigos del propio Ochoa de Olza. No requiere que el lector tenga conocimientos de alpinismo y sirve para hacerse una idea somera de las dificultades que entraña vencer una cumbre de de más de 8000 metros. El libro, a pesar de resultar ameno, no está muy bien escrito pero cumple de sobra. Una lectura ágil y entretenida para acercarse a la figura del que fue uno de los mejores montañeros del país.
Seguint la via principal, la més lògica, he llegit aquest llibre després de llegir-me 'Bajo los cielos de Asia', car n'és la seva continuació. Es fa una descripció molt detallada del rescat des dels diferents grups de rescat que hi van participar que fa que la narració sigui trepidant i emocionant a la vegada, tot i conèixer el final abans de començar el llibre. Molt recomanable, sobretot si t'has llegit la 1a part.
Explica part de la biografia de l’alpinista navarrès Iñaki Ochoa, i el seu intent de rescat durant una expedició a l’Annapurna. Gran crònica alpinística apta per a muntanyencs i per no tant aficionats a la muntanya.
El sacrificio (no contemplado como tal por quienes lo hicieron) de las personas que lo hubiesen dado todo por lograr que Iñaki, esa gran persona, descendiera de la montaña que se quedó con su vida.