La ilusión de considerar que el pensamiento existe independientemente del lenguaje que lo expresa tiene una historia aparece en el Cratilo de Platón, la desarrolla la lógica cartesiana y Frege, Husserl, Heidegger y Derrida, entre otros, son sus herederos multi-facéticos. Hace poco Paul Valéry la aplicaba a su poética para invitar a los "verdaderos" escritores -un poco como hacía Duchamp con los artistas en general- a dejar de "El acto de escribir requiere siempre un cierto sacrificio del intelecto". El pensamiento verdadero, desde esta perspectiva, no se dice, no se "rebaja" a la banalidad de las palabras. Rosset muestra en este ensayo que el fantasma del pensamiento sin palabras (que Wittgenstein ha combatido sin cesar) es una forma más de lo que se ha denominado en el resto de su obra "el doble alucinatorio de la realidad".La alegría, el humor y lo trágico, desde lo clásico a Nietzsche y el espíritu español, son los asuntos a los que se refiere en los otros ensayos que componen este libro, ejemplo de buena escritura filosófica y de encantadora sutileza y lucidez.
Interesante ensayo sobre la elección de las palabras, nuestro vínculo con los reales significados y su incidencia en la retórica. Profundiza sobre la alegría proponiendo diferentes teorías. Un libro muy bueno si gustan del lenguaje o del estudio de la comunicación, expresión oral. Si no se es un lector con gusto o práctica en la lectura de ensayo, puede resultar tedioso.
Si le premier essai constituait une illustration/variation plaisante du "ce qui se conçoit (bien) s'énonce (clairement)" de Boileau, l'auteur aurait pu s'épargner la peine de penser/écrire et surtout publier le reste.
el primer ensayo (el que le da nombre y la razón por la que compré el libro) me ha encantado, aunque no estoy de acuerdo con la mitad de sus ideas. el resto me han parecido menos interesantes
Je suis un grand admirateur de Clément Rosset et adhère à sa ligne de pensée philosophique. Ces essais, courts mais consistants, sont un plaisir à lire.