¿Leer El Capital? ¿Será cuestión de interpretar el texto en su unidad? ¿Lograremos enfocarlo de manera objetiva si seguimos la indicación de buscar en él su «Lógica (con mayúscula)»? ¿Y si sacamos a El Capital de la condición de objeto de nuestra lectura y constituimos a nuestra necesidad de leerlo en el objeto del cual El Capital debe dar cuenta?
El presente volumen constituye el primer paso en el desarrollo de la obra. Avanza sobre las determinaciones de la mercancía hasta reconocerla en su condición de forma más simple que toma la relación social general en el modo de producción capitalista. Lo cual equivale a decir que este primer paso avanza hasta reconocerse a sí mismo como expresión de la conciencia que se afirma en su libertad, no por negar abstractamente sus determinaciones, sino por conocer su necesidad en cuanto ésta la determina como una conciencia enajenada en las potencias sociales de su propio producto material.
Libro fundamental para entender el capital y la mercancía como forma de la conciencia enajenada, la cual conociendose en su propia enajenación es una consciencia libre solo como la negación de la negación de la conciencia libre, de modo que su descubrimiento de su determinación no la libera, "solo que la condición de personificación de la mercancía ha dejado de operar a nuestras espaldas", y apartir de eso, actuar hacia el dominio pleno de nuestra voluntad, que tiene como forma necesaria la superación del modo de producción capitalista.