Talento narrativo y capacidad de entretener. Eso configura a los libros de Luna para lectores no especializados. Revoluciones se lee de un tirón, cada página es más interesante que la anterior. Luna le pone humor. Empieza con un recurso literario de humildad que marca todo lo que viene después. Dice que se abusa del término revoluciones en los libros de historia, pero que en Argentina hubo sólo tres o cuatro. No cualquier revuelo es revolución. Remata que su libro también va a abusar del término. Muestra así la voluntad de entretener. Es un gesto de modestia porque lo que después narra es erudito, aunque sin el aparato metodológico especializado. Nada de eso, le interesa la narración. La fruición de contar. Va desde la revolución del Parque hasta reflexionar sobre Menem. Se demora en Perón. Hace muchas especulaciones contrafácticas, que están mal vistas en la academia, se nota de vuelta en ese recurso el propósito de narrar y entretener. Algunas especulaciones de Luna. Si Irigoyen hubiera vivido cuatro años más, Argentina sería hoy un país muy distinto en el mejor sentido -modelo bipartidista como variaciones dentro de un mismo modelo republicano-. Si Perón hubiera logrado seguir más tiempo en lugar de provocar con torpeza su propia caída, habría derivado en algo parecido a Menem, pero con astucia. Y una graciosa. Si Argentina tuviera fondos propios, si se los hubiera sabido procurar, se habría desarrollado sin los problemas que siempre le trajeron los fondos extranjeros desde Baring en 1824 hasta hoy. Es una reflexión Lunática -la dijo Luna, aunque también es la base de Frondizi- porque es tautológica. Si p, entonces p. Si tengo fondos para el desarrollo, entonces tengo fondos para el desarrollo. Más todavía, está desarticulada de la economía política que hace un universo de ese problema cuando lo revisa desde la economía mundial. Ese problema económico es en realidad político. La última. Luna cree en la Argentina, en su voluntad democrática, de seguridad jurídica, de constitucionalismo, de progreso. ¿Será sabiduría de erudito o ingenuidad de narrador voluntarista? Libro divertido.