No será de mis preferidos, como lo es Un año sin amor, pero tiene momentos de erotismo preciosos o terribles a los que solo Pablo Pérez llega. Recomiendo.
Puros 90's y ser gei en la Buenos Aires liberal con aspiraciones cosmopolitas. Droga y sexo como puerta de entrada a sensibilidades que duelen más que cualquier garrotazo de cana. Lo compré por el título, lo leí por el látex.