En el libro ‘Las Leyes fundamentales de la estupidez humana’, Carlo M. Cipolla, conocido historiador italiano, que se encargó de la fatigosa tarea de estudiar al idiota, destaca el peligro que supone a la sociedad, cuando dice «Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas». Subestiman, en primer lugar, su enorme capacidad de contagio, que llega a arrastrar a las personas no afectadas por este desorden cognitivo y volitivo a convertirse en idiotas, aunque sea momentáneamente. Y para peor, lo cierto es que aun aquellas personas razonables, que entienden la gravedad de este tipo de sujetos, se verán en aprietos a la hora de tratar con ellos, encontrándose totalmente desarmados. ¿Por qué? En primer término, porque el idiota es inmune a la realidad y su conducta es imprevisible; no actúa con lógica propia ni sigue los mismos parámetros que el resto de los mortales. Actúa como un caprichoso idiota, ideologizado, contagiando a otros que voluntariamente se dejan infectar. Ante la pandemidiota de este tipo de seres, es tiempo de ir por ellos…
Escritor e historiador volcado principalmente al estudio de la historia de España y de la Iglesia Católica, abordando asimismo cuestiones ligadas al marxismo cultural y a ciertos aspectos de la historia y de la política nacional argentina. Varios de estos trabajos han sido premiados y presentados tanto en el interior del país como en el exterior, siendo algunas de estas obras traducidas a otros idiomas y adquiridas por la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. Entre otras distinciones recibidas, quien suscribe es Miembro Académico de Número del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas (correspondiente al Ministerio de Cultura y Educación de la Rep. Argentina) y Miembro Académico de Número por el Instituto Histórico Santiago de Liniers.
Desde la segunda padre se ve una inclinación a dar preponderancia a la religión Catolica y sus héroes , san Agustín y santo Tomás. No es malo del todo en los fragmentos de retórica , mayéutica y dialéctica, hay fragmentos rescatables. Pero no justifica 500+ páginas para un discurso, tan repetitivo.