Stanley Brandes es antropólogo y hace antropología para desmitificar «los cuarenta». La crisis que suele acompañar a quienes cumplen el tenebroso número se correspondería más bien a un tiempo (el siglo XX) y un lugar específico (Estados Unidos), y no con una condición natural de las personas. Fue la cultura la que se encargó de diseminar creencias, significados, ritos y mucha literatura sobre lo que implica pasar los cuarenta: crisis laboral, crisis de pareja, crisis de sentido, angustia por dejar de ser joven, problemas corporales, etc. Brandes presenta su evidencia (el significado histórico del número 40, la comparación con otras culturas, el entusiasmo por dividir la vida en etapas, y varias curiosidades más) como lo que son: especulaciones circunstanciales. Brandes admite que empezó a escribir el libro al cumplir los cuarenta, y desliza algunas inquietudes personales. Uno diría que escribió el libro como terapia, pero él nunca lo pone en esos términos ni revela sobre mucho su vida. Yo, que leí el libro de Brandes a los 43, lo entiendo perfectamente.