Bea ha entrado dando tumbos y mucha guerra en ese momento de la vida que es un «me lo dices o me lo cuentas». Es joven, pero vieja. Más lista que el hambre, pero más buena que el pan. Para ella, la vida es un disco rayado en el que siempre suena la misma canción. En un mundo repleto de gente, se extraña de que no exista nadie capaz de cambiar el devenir. En estas páginas, inicia un intenso y gratificante viaje a través de diálogos con las personas que la rodean. Algo tiene Bea que atrae las conversaciones más profundas que no cambian el mundo, pero que se lo cuestionan como punto de partida para el cambio. «Lo que tardé en encontrarme» es el camino por el que transitan las relaciones sentimentales, familiares y sociales de esta profesora de educación infantil, que se reconoce despechada con una sociedad que la está matando y que no entiende por qué se ha convertido en su enemiga
Patricia Huertas, la autora, nos trae una novela donde a través de su protagonista, Beatriz, iremos conociendo y reflexionando sobre aquellos asuntos transcendentales de la vida diaria y la sociedad que nos rodea. Así, la autora, a través de su alter ego Bea nos va expresando sus opiniones sobre aquellos temas que marcan el desarrollo de las personas, como pueden ser la Educación escolar y/o la Igualdad. Respecto al complicado tema de la Educación y el Aprendizaje, distingue bastante bien entre los conceptos y la teoría, la cual se aprende en la escuela, y la labor de los docentes para hacer llegar a sus alumnos una ética sobre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, etc., que permita a los niños saber elegir el camino correcto. Además, también detalla la otra educación que se debe dar en las familias para que no tengan, o no manifiesten, determinadas actitudes. En este caso, critica la sobreprotección de las criaturas por parte de sus progenitores, lo que conlleva que no sepan afrontar los problemas futuros y se frustren. En cuanto a la Igualdad, también critica el mal uso y el mal entendimiento que hacen algunas mujeres de su sexo para beneficiarse de la corriente de discriminación positiva que están provocando los Gobiernos. Por otro lado, también llama la atención sobre la necesidad de dar más visibilidad y normalidad a todo lo relacionado con la Salud Mental, sin que esto sea un estigma. Al igual que nos advierte sobre crear un buen ambiente de trabajo para ser más productivo y feliz. Y, en su conjunto, la novela nos habla de esos momentos que hay que atesorar porque nos hacen felices, y por lo general son escasos, durante la vida. Incluye en la lectura reflexiones profundas sobre el sentido que le damos a nuestras acciones. Además, señala, a modo de homenaje, a la familia como el factor más valioso para ser unas personas psicológicamente centradas y con recursos ante situaciones complicadas, amén de saber que son un apoyo siempre. Reseñar también la frase con la que comienza cada capítulo, y que engloba todos los pensamientos que recoge en él. En el ámbito personal, me ha hecho replantearme algunas maneras de hacer las cosas, haciendo reflexionar sobre mí y mi entorno. Por todo ello considero que es una novela muy recomendable.
Este libro toca muchos palos y toca muy dentro de uno mismo. Bea es una profesora con una pareja, Carlos y un adolescente de 15 años, Quique. Bea tiene muchas preguntas, muchas dudas y una forma de ver la vida que te hace pensar y reflexionar en la tuya. Bea se replantea su relación con Carlos, un marido al que quiere mucho pero que está centrado en su trabajo. Podemos decir que es un padre y marido ausente que da prioridad a su trabajo. Carlos tiene que irse durante 15 días a Bruselas por trabajo, y es durante esa estancia, en la que Bea está sola en casa con su hijo, en la que se replantea la relación con él. Y cómo encontrar el sentido a su vida. Me encanta Quique. Dulce, un buen hijo con sus dudas sobre los amigos. Los amigos que tiene: Tomasa, Quique, Elena, Inés... vemos que todos tienen sus problemas, sus dudas con la vida y cómo la están viviendo... La relación con su familia: padres, hermanos... Me gusta mucho cómo ha planteado muchos temas como el bullying, como la implicación con los niños, las relaciones en general. El final me ha impactado. Tengo que decir que lo he tenido que leer varias veces. Bea es una tía que me cae genial y que me gustaría tener de amiga. Me ha parecido una novela muy bien escrita y fácil de leer. Al terminarla, me he encontrado con ganas de seguir sabiendo... Enhorabuena a la autora.
Este libro nos trae a una protagonista muy real, Bea vive con su familia. Carlos es su marido y no se involucra con la familia todo lo que a Bea le gustaría, siempre suele estar ausente y ahora tiene un viaje de trabajo en el que estará fuera 15 días. Por otro lado tenemos a Quique, un niño de 15 años encantador, lleno de valores y en él he podido ver el reflejo de la educación que su madre le ha inculcado. Durante los quince día que el marido de Bea se ausenta por trabajo ella empieza a ver todo lo que tiene a su alrededor, su insatisfacción en el trabajo, sus carencias en su matrimonio, etc... Bea es profesora, ama su profesión pero encuentra mucha falta de pasión por parte de otros docentes. · Lo primero que quiero recalcar es que este libro no es una simple historia, nos habla de muchos temas importantes, es cierto que ha simple vista Bea no está agusto con su vida y necesita encontrarse, pero ello la llevará a hacerse mil reflexiones, encontrar lo que la hace feliz y descubrir como dirigir su vida. Un tema de los que más me ha gustado ha sido conocer el trabajo de Bea, como lucha continuamente por mantener su dignidad y valores como profesora. Nos habla de la importancia de tratarnos bien entre nosotros, del amor hacia nuestros hijos, de la igualdad entre niños y niñas (este tema esta tratado de una manera maravillosa), de salud mental, de la importancia de los padres y de la importancia de la diversidad.
Si bien es cierto que en algún momento me he sentido apabullada con tantos temas trascendentales, al mismo tiempo pensaba que era muy necesario e importante lo que leía, y al final creo que el libro nos da una lección, tanto del amor en pareja como de aprovechar la vida que tenemos. Bea ha sido todo un descubrimiento por su manera de transmitir y tratar a los demás. El libro tiene una pluma ágil, emotiva y la autora consigue hacernos llegar tantos mensajes que no olvidaréis esta historia.
✨"Hay personas que, aunque no estén, hacen magia"✨
• Si bien en un principio sentí que el ritmo era un poco lento y me sentía un poco confundida, al ir avanzando, la historia se volvía más íntima con los pensamientos de Bea y sus constantes diálogos internos sobre lo que le rodeaba.
• Durante la trama vemos reflexiones de la vida, la familia y las relaciones entre padres e hijos, pero también agrega una visión de lo absurda que suele ser la sociedad con cosas tan simples. Pero no se crean que solo se queda en reflexiones porque sí que hay una historia.
• La historia se centra en Bea y su entorno. Vemos la dinámica que tiene ella con sus amigos, su trabajo, su hijo y sin duda con Carlos, su esposo. Me he reído y divertido con los chismes que se traía Bea con sus amigos, pero también me ha parecido emotivo ver la relación entre Bea y Carlos (era todo un vaivén con ellos, y admito que Carlos tenía bastante paciencia con Bea).
• Y vaya forma de ponerte las cosas en perspectiva, de cómo los problemas que parecían gigantes, se vuelven pequeños cuando algo realmente fuerte sucede en la vida.
• Así que cuando lo tomen para leer, tenganle paciencia porque habrá muchas cosas que disfruten conforme avancen con la trama que podría hacerles ver la vida de otra forma.
Un libro muy intenso y fluido, te invita a reflexionar sobre los sentimientos, comportamientos y actitudes de las personas.
Me encanta cuando se nota la ilusión, esfuerzo, trabajo y cariño que se deposita en un libro, ya que hace que sientas lo mismo por él.
La autora tiene una pluma espectacular, no tengo palabras para describirla.
Sin duda alguna, LO QUE TARDÉ EN ENCONTRARME, se vuelve uno de mis libros favoritos.
Son de aquellos libros que no hacen falta una reseña o ser resumidos, todo lo contrario, son de esos libros que tienes que leer directamente, conociendo su interior, y conociendo a la autora.
Tienes mi enhorabuena Patricia, un libro increíble, deseando leer mas cositas tuyas.
Lo recomiendo sin duda alguna.
Os dejo por aquí la sinopsis:
Bea ha entrado dando tumbos y mucha guerra en ese momento de la vida que es un «me lo dices o me lo cuentas». Es joven, pero vieja. Más lista que el hambre, pero más buena que el pan. Para ella, la vida es un disco rayado en el que siempre suena la misma canción. En un mundo repleto de gente, se extraña de que no exista nadie capaz de cambiar el devenir. En estas páginas, inicia un intenso y gratificante viaje a través de diálogos con las personas que la rodean. Algo tiene Bea que atrae las conversaciones más profundas que no cambian el mundo, pero que se lo cuestionan como punto de partida para el cambio. «Lo que tardé en encontrarme» es el camino por el que transitan las relaciones sentimentales, familiares y sociales de esta profesora de educación infantil, que se reconoce despechada con una sociedad que la está matando y que no entiende por qué se ha convertido en su enemiga.
“De mi padre y de mi madre he aprendido que la vida se te ofrece entera, que hay que morder grande y masticar lento, y que amar es, entre otras cosas, estar al lado de la otra persona. Ni delante ni detrás, al lado.” Este párrafo tan potente de la novela “Lo que tardé en encontrarme” (qué hermoso título) podría ser un buen resumen de esta lectura, que me ha encantado. Patricia Huertas ha escrito una obra llena de momentos tiernos, de humor, de reflexiones profundas, de experiencias de vida que plantean muchas preguntas con más de una respuesta: las dudas y las incertidumbres forman parte de la vida, y no siempre las soluciones están a nuestro alcance; tenemos que luchar por ellas, intentarlo, aunque no siempre resulte fácil; también esto nos enseña esta lectura. Huertas plantea, así, cuestiones como la felicidad, la amistad, el amor y los condicionamientos en el mundo de la pareja (encuentros, desencuentros…), la maternidad, la familia, el rol de la mujer y madre trabajadora, igualdad y desigualdad de género, el respeto a la diversidad… Y todo ello desde un punto de vista funcionalista que actúa de manera suave (aunque a veces contundente) en busca del equilibrio y el bienestar emocional (a menudo, también, tan frágiles). Nadie dijo que fuera fácil… Un final sorprendente, muy emotivo. Una novela intensa, preciosa.
"La sociedad ha dejado de notar que la impasividad también transforma. Y lo que es peor, nos ha dejado de importar en lo que nos está transformando".
Maruja Torres tiene un libro titulado Mujer en guerra. Es algo que me ha venido a la mente mientras leía las reflexiones que Patricia Huertas ha tenido a bien regalarnos. Quizá este libro podría haberse llamado "En guerra y punto", porque en él queda bastante claro que no hace falta ser mujer para sentir cada día como una pequeña detonación que va agujereando nuestra paciencia. Y la esperanza, que es bastante peor. Que no te quede una gota de paciencia es una consecuencia. Decirle adiós a la esperanza es cavar una tumba a la que llevar flores cuando no encuentras una sola buena noticia a tu alrededor. Sentarme a dialogar con Bea ha sido como hacerlo con cualquiera de mis amigxs más cercanos. Y digo dialogar porque ella expone sus argumentos y, al minuto siguiente, tú los estás rebatiendo. O reafirmando, que este libro da para mucho. Nosotros también somos así de intensos. También nos decimos los unos a los otros que vivimos en Narnia cuando alguno coge carrerilla y comienza a trazar las claves para salvar al mundo. Aunque en el fondo todos creemos firmemente en su capacidad para salvarse. Nos cuesta encontrarle sentido a todo esto, igual que le cuesta a Bea; y algunas mañanas tampoco queremos salir de la cama. Pero entre todos tejemos la red que nos sostiene, le vamos haciendo discretos arreglos para adaptarla a los ataques del ejército de desgracias y frustraciones que nos visita cada día. Porque somos conscientes de que un pequeño gesto nuestro puede cambiarle la vida a otros. Porque, aunque esa red no parezca gran cosa, hemos aprendido que la vida no consiste en parar las balas ni en conseguir que modifiquen su trayectoria. Consiste en dejar pasar los proyectiles a través de nosotros sin que nos dañen irremediablemente. Y en asegurarse de que, detrás de ti, no haya nadie que los reciba en tu lugar.
"Sonreí al revivir los recuerdos de las alegrías que compensan".
Cuando leí la sinopsis supe que tenía que leerlo porque creo que transmite una emoción o sentimiento muy común en la sociedad actual y, al mismo tiempo, no te dice en absoluto de qué va el libro: será de amor, de autoayuda... No sabía que me iba a encontrar pero me animé.
☀️ Bea es una joven maestra, casada y con un hijo que está bastante saturada de la vida. O más que de la vida, de cómo funciona la sociedad en la actualidad.
☀️ Creo que estaremos de acuerdo en que actualmente parece que la gente se rige en mayor parte por algo llamado egoísmo. Yo por lo menos echo en falta que se pongan en el lugar del otro o que haya compromiso con algo. La era de la inmediatez le llaman. Quiero esto, lo tengo. Y lo que piensen o sientan me da igual… y Bea, nuestra prota también lo piensa.
☀️ La autora ha sido valiente al tratar temas como la igualdad, la educación en el feminismo en los niños y adolescentes, las relaciones sin sustancia que parecen estar de moda…
☀️ A través de la profesión de Bea podemos ver los distintos modelos de educación en las familias, el estilo de enseñanza de los profesores, la dificultad de tratar las emociones entre colegio-familia y lo perjudicados que salen los niños por ello.
☀️ Todo ello lo habla a través de reflexiones y conversaciones con los diferentes personajes: su amiga Tomasa, su marido Carlos o su hijo Quique.
Me ha gustado leer pensamientos que yo personalmente comparto de la sociedad actual… Intercambiando mensajes con la autora me dijo: “Bea, la protagonista, está algo enfadadilla con el sistema…” y yo pensé: ¡Y con razón!
Te animo a leerlo si quieres conocer por qué esto es así. No ha sido una novela de narrativa al uso pero te invita a pensar y de vez en cuando no está de más.
Lo que tardé en encontrarme es una gran novela en la que la protagonista nos muestra sus pensamientos más íntimos en relación a las personas que forman parte de su vida y de la sociedad en general.
Patricia Huertas nos deleita con una lectura ágil, a la que añade gran dosis de ironía, cargada de emotividad, donde alternan los diálogos y las reflexiones personales.
Bea, la protagonista, nos acompaña en un recorrido por su entorno laboral y social y comparte con nosotros sus pensamientos más íntimos del modo en el que los siente y los vive. Reflexiona, entre otras cosas, sobre la familia y las distintas relaciones dentro de la misma, sobre la igualdad de las personas, independientemente del sexo, sobre la educación en el ámbito escolar y familiar o sobre el acoso que no deja heridas en la piel pero sí heridas en el corazón.
Una obra en la que los pequeños detalles que nos rodean son importantes para alcanzar la felicidad. Detalles que son más fáciles de encontrar que a uno mismo ya que, a veces, para llegar a encontrarnos, primero hemos de perdernos.
Adoro a Bea, es alguien a quien querría a mi lado, en mi día a día.
La novela está escrita de forma en que se desliza entre sus pensamientos y las conversaciones que tiene con los demás, y nos hace viajar al presente o al pasado de Bea, su protagonista, de la forma más natural.
En su lectura no hay rupturas, no hay saltos que te detengan, solo necesitas dejarte llevar por Bea. Sientes la autenticidad a la hora de hablar de temas de la vida que nos ha tocado vivir, sin buscar lugares comunes, sino hablando de tú a tú. Es increíble cómo su autora ha creado un relato, serio, emotivo, que también te hará reír, para hablar de tantas cosas y sobretodo que cada parte de la historia importe. No hay un detalle que no importe, que no aporte. Eso es increíble.
Una novela que hace que te encuentres con todas las emociones juntas. Te hace llorar, reír, enojar. Te llega al alma. Te muestra como uno pierde el tiempo en poner excusas, en buscar peleas más que soluciones, en como de un momento a otro estamos y ya no estamos en un parpadear, dejando miles de cosas inconclusas por hacer y decir. Y lo tarde en la que nos damos cuenta de las cosas y momentos verdaderamente importantes, que si no las aprovechaste en el momento, quizá mañana ya no estarán. Te duele el corazón el final. Inesperadisimo!!!! Recomendado al 💯.
En este libro encontrareis una invitación a reflexionar sobre cada uno, sobre aquello que le rodea, sobre los problemas sociales a los que nos enfrentamos…
La protagonista, Bea, se embarcará en un camino de autoaprendizaje y descubrimiento con un final inesperado, que a mi parecer ha hecho que todo el libro hilara de forma perfecta.
Una novela actual, con diálogos divertidos y profundos a la vez, unos personajes muy del día a día y una trama interesante. Se lee con agilidad y con una sonrisa en la cara. De esos libros para subrayar y compartir.
No me esperaba ese final, estoy rotísima, menuda obra maestra. Un libro para reflexionar, sobre la vida, la educación, el día a día, la autora consigue meterse en tu piel en cada palabra.
Se trata de la primera novela de Patricia Huertas publicada en 2023 por la editorial Libros y Literatura.
El libro está dividido por capítulos escritos en primera persona desde el punto de vista de Bea, quien a través de sus reflexiones y relaciones, podremos ir conectando con ella a lo largo de las casi trescientas páginas que tiene el libro.
Bea, con buenas amistades, profesora de unos niños estupendos y con buenos compañeros, nos habla sobre ella y su vida, reflexionando y analizando su pasado comparándolo con su presente: una vida dentro de la monotonía, casada con su marido, que es estupendo, pero demasiado ausente, y su hijo adolescente, quien es su sustento, su pilar fundamental. Pero quizá sea la monotonía o que Bea no se encuentra muy bien con ella misma, que empieza a dudar de su marido, porque una señal lleva a otra y tal vez se equivoque, pero no está segura y eso la martiriza, hasta el punto de plantearse su relación y el camino de su vida.
Los diversos personajes que nos presenta Bea están muy bien estructurados y formados, con muchos matices que hace que se llenen de vida.
En este libro, escrito de forma muy amena y divertida, encontrarás temas como la rutina, la adolescencia vista desde un adulto, el bullying, las relaciones familiares, las no familiares, la evolución de amistades con alexitimia, las dudas en uno mismo, el pasado cuando todo parecía perfecto, un poco sobre ética y otro poco sobre filosofía, la felicidad de las pequeñas cosas y el saber estar con uno mismo a pesar de lo mucho que lo complica la vida.
Destacar el final: totalmente inesperado y conmovedor. La autora te ha llevado por un camino para amar a Bea con sus virtudes y defectos hasta hacerte derramar algunas lágrimas.
Enhorabuena a Patricia Huertas, por haber escrito un libro tuyo y mío.
Este libro te atrapa desde el principio a través de sus personajes tan auténticos, casi reales, con los que el lector no puede más que identificarse plenamente y quererlas. Los diálogos son frescos y ágiles, llevándote por entre la historia sin ninguna fatiga. Una novela sencilla pero muy efectiva. Habla de sentimientos y de supervivencia. Destaco un párrafo: "Él decía que la violencia a la que estábamos acostumbrados había mutado y que las mismas cámaras que nos habían vigilado siempre habían dejado de asustar porque las calles se habían convertido en el Talent Show y en la plataforma de visualización de las mierdas humanas, y que lo que conseguían, más que frenar la violencia o controlarla, era un efecto provocador, pues hoy, a los mezquinos, les encanta verse en una pantalla cuadrada y contar sus proezas al mundo. " La autora Patricia Huertas saca aquí, y en otros párrafos de este libro, su acerada opinión sobre temas de actualidad sin filtros y dejándolos caer sobre las palabras de algún personaje. Estos apuntes filosóficos forzados quedan muy bien en esta novela de estilo innovador.
He conectado desde el principio con Bea, su forma de expresarse, es como si se tratase de una amiga a la hora de contarte su historia.
Nos cuenta sobre su vida, pero también de temas muy importantes que pasan a día de hoy y le prestamos muy poca atención, o menos atención de la que necesita. Algunos temas que trata puede ser la igualdad, el poco respeto que nos tenemos entre las mujeres, por qué una persona que es diferente al resto ya es rara, de lo malcriados que están los niños, del bullying... Y son temas para ponerte a pensar.
Con la historia de Bea piensas mucho. Quizás deberíamos dejar de montarnos tantas películas en la cabeza y hablar las cosas cuando algo nos molesta o estamos mal, porque muchas veces nada es lo que parece y es más sencillo todo. Y sobre todo, disfrutar y vivir del momento💕
Y que final.. es cuando realmente entiendes el significado del titulo.