De la cuentística de Mempo Giardinelli se ha dicho: "Las obras de Mempo Giardinelli son variaciones sobre la condición humana, no en un sentido abstracto sino concreto. Crea el universo de sus obras valiéndose de una escritura que parece realista. Pero ese realismo engaña: es irrealizado con diferentes recursos" (Karl Kohut, Universidad de Eichstätt, Alemania). Esta colección de cuentos contiene:
Desembarco en la memoria El libro perdido de Borges Estación Coghlan La otra forma de la espada La triste historia de las gemelas Popoff Martita on my mind Ocho hermanos Sentimental Journey Tito Nunca más Un barco anclado en el puerto de Buenos Aires Ese tal Rogelio Budman Kilómetro 11 Mehere come moras, esperando
Es autor de novelas, libros de cuentos y ensayos, y escribe regularmente en diarios y revistas de la Argentina y otros países. Ha publicado artículos, ensayos y cuentos en medios de comunicación de casi todo el mundo.
Su obra ha sido traducida a veinte idiomas y ha recibido numerosos galardones literarios en todo el mundo, entre ellos el Premio Rómulo Gallegos 1993 y el Premio Pregonero de Honor 2007.
También recibió el Doctorado Honoris Causa en la Universidad de Poitiers, Francia, en 2007, y otras importantes distinciones literarias en América y Europa, pero ninguna en Argentina. Tampoco recibió jamás la Beca Guggenheim.
En 1996 donó su biblioteca personal de 10.000 volúmenes para la creación de una fundación, con sede en el Chaco, dedicada al fomento del libro y la lectura, y a la docencia e investigación en Pedagogía de la Lectura. Esta fundación ha creado y sostiene diversos programas culturales, educativos y solidarios
Recientemente un conocido me ha dado un volumen con una colección de historias del cuentista argentino Mempo Giardelli. Descubrí en el Internet que, él -habiendo escrito muchas obras y ganado una gran cantidad de premios- ahora es escritor muy famoso en Argentina. La colección de cuentos con dicho título, contaba con catorce historias breves, todas escritas en primera persona sobre incidentes remarcables, que en los párrafos últimos desvelaban un quid inesperado. Como cada quid era lo contrario de lo que a la base del desarrollo del cuento los lectores podían prever, como resultado de intervenciones de un Poder Superior -semejante a un ‘Deus Ex Machina-, no me sorprendería que el estilo de escribir de Giardelli perteneciera a la corriente del surrealismo. No pienso que fuera muy sensato dar aquí una sinopsis de todos los catorce cuentitos. Así me estoy restringiendo a tres.
El más conmovedor fue el cuento ‘Kilómetro 11’. Se trató de una reunión festiva de catorce ex prisioneros sobrevivientes de una cárcel austera durante la dictatura argentina, junto con sus mujeres. Para lustrar la fiesta se había alquilado a un cuarteto de músicos. Uno de estos, el bandoneonísta, se mantenía llevando sus anteojos negros. Los fiesteros le pidieron tocar la canción conocidísima de ‘Kilómetro 11’ sin ser acompañado por sus colegas. Estando en sus celdas los prisioneros habían sido forzados a tocar y cantar esta canción para no oír los gritos de sus compañeros torturados. En la fiesta cada uno le pedió al bandoneonísta inminentemente repetir esta canción, como si fuera una tormenta hosca. Se le obligaron a comer muchísimos caramelos, siendo un recuerdo agradable de la detención de las víctimas. El bandoneonísta fue urgido a quitarse las gafas y mirar a todos los presentes. Uno de los ex prisioneros le contó sobre su acto de venganza al medico de la cárcel después de la dictatura. Después, amenazantes le dijeron que eran catorce. El bandoneonísta temblando, echó a llorar. Un ex prisionero dijo: ‘Parece mentira pero es humano, nomás, este hijo de puta’. Una mujer añadió: ‘Que se vaya’.
‘Estación Coghlan’ se trató de un hombre minusválido en una silla de ruedas y su amigo que solían visitar la estación Coghlan (en el norte de la aglomeración de Buenos Aires) todos los días laborables porque al discapacitado le gustaba ver trenes. Él estaba cansado de vivir y frecuentemente le había pedido a su amigo echarlo frente aun tren como un acto de eutanasia. Por mucho que amara a su amigo, no quería hacerlo. No obstante, un día ventoso, cuando el amigo estaba leyendo el periódico, fuera de su culpa se cayó el discapacitado frente a un tren. Su gran deseo fue cumplido.
‘La triste historia de las gemelas Popoff’ era una historia de unas chicas gemelas que eran hermosas, pero –aunque eran idénticas- la una más que la otra. El protagonista, costándole mucho esfuerzo elegir entre las dos como novia, optó por la más bella. Sin embargo, en el día de la boda, otra chica arrojó el contenido de una botella de ácido muriático a la cara de su hermana, por envidia.
Aunque fueran cautivadoras todas las historias del libro compilatorio de cuentos, me requirió algún esfuerzo leerlas. Creo que las causas tendrían que ser buscadas no sólo en el ambiente desconocido de Argentina, sino también en el idioma específico de este país – por eso tuve que buscar muchos vocablos en el diccionario. Valió la pena.
Libro que se lee en un par de horas nomas. Aclaro que no soy de leer cuentos, y tampoco soy de leer este estilo que tiene Mempo Giardinelli es por eso la calificacion. Algunos cuentos me gustaron mas que otros como "La triste historia de las gemelas Popoff", los cuentos estan bien pero no me parecieron del otro mundo.