Martí de Rodes se ve obligado a huir del monasterio benedictino en el que es novicio, pero en su huida es apresado por unos piratas berberiscos. Encadenado al remo durante años, participa en los asaltos que los hermanos Barbarroja, dueños de los grandes mercados de esclavos de Túnez y Argel, perpetran por todo el Mediterráneo. Poco a poco, gracias a su inteligencia y su don de lenguas, se gana la confianza de sus captores. En pleno siglo XVI, con el Mediterráneo convertido en un campo de batalla entre cristianos y otomanos, Martí se sentirá dividido entre dos mundos que no son tan diferentes como creía. La XXVI novela ganadora del Premio Nostromo, una trepidante lectura.
Una novela histórica de aventuras que serviría perfectamente para definir el género, pues lo tiene todo: acción, intriga, aventuras, y un contexto histórico muy bien elaborado.
El autor, muy hábilmente, consigue que vayamos descubriendo todo un mundo de nuestro pasado al mismo tiempo que lo descubre Martí, el protagonista de esta historia; con la desconcertante mirada, al principio, del que se enfrenta a lo desconocido en un constante aprendizaje, y con una mirada solvente e instruida ya hacia al final, fruto de la experiencia acumulada. En este sentido el arco del personaje es notable y su evolución muy bien construida.
La historia se nos muestra en un contexto histórico sin edulcorantes, mostrando la dura realidad de la época, pero al mismo tiempo sin recrearse ni ensañarse en las más duras escenas, anteponiendo siempre la aventura. Se nota que el autor quiere que disfrutemos con su lectura.
A mi particularmente, me ha despertado la curiosidad para ahondar más en el conocimiento de los sucesos históricos que se narran o de los personajes reales que aparecen, como los hermanos Barbarroja, Suliman el Magnífico o Ibrahim Pasha.
Pero no solo la parte histórica está desarrollada con una ambientación sólida y verosímil, resultado de un muy satisfactorio proceso de documentación, sino que el autor despliega toda una serie de conocimientos náuticos que son verdaderamente sorprendentes, para mayor disfrute de los amantes de la navegación.
En resumen, una novela histórica de aventuras que me ha hecho pasar un rato muy agradable y entretenido. ¡Muy recomendable!