Sin llegar a situarse en el marco de la ciencia-ficción, El avionazo, una historia de Frida y Marilyn construye una línea espacio-temporal en la que Frida Kahlo y Marilyn Monroe tienen un vínculo en comú El avionazo, un cuadro de Frida que ha desaparecido para la posteridad y donde la afamada pintora reflejó el mayor de sus tormentos. El autor se pone en la piel de estas dos mujeres, convertidas en la actualidad en fetiches culturales, para ofrecer un novedoso enfoque de sus vidas que va más allá de la biografía y que supera con creces el imaginario estereotipado que las ha cercado. Ante todo, explora lo subjetivo y lo sensual, llegando a humanizar a estas dos grandes figuras, ya insertas para siempre en el ideario universal. José M. Mata (José Manuel Mata Muñoz) fue finalista del Premio Planeta 2022 con esta novela, una obra permeada por un lírico lenguaje y plena en matices oníricos, que destaca especialmente por su sensibilidad para captar la esencia y la fortaleza de dos mujeres rondadas por la muerte, pero capaces no obstante de entregarse a la vida trascendiendo el dolor a través de su metamorfosis. «Frida Kahlo y Marilyn Monroe, dos mujeres que no eran fuertes, que se hicieron fuertes […] Nada, sin ellas, sería exactamente como es».
Hacer una valoración de este libro, para este que escribe, es una situación no del todo fácil.
Resulta que el escribe esta crítica, vive en un pueblo en donde antes, cuando uno era adolescente, conocía a todo el mundo. Aunque solo fuese de vista. Conocías a alguien porque era tu amigo, porque iba al mismo colegio que tú, porque era hermano o primo de alguien o porque frecuentaba los mismos pubs los fines de semana.
Sabias muy bien quien era cada uno, y a aquel que no conocías bien del todo, le asignabas una personalidad imaginada y creada a base de prejuicios o del que te habían dicho o habias escuchado. Y entre esos "conocidos" resulta que está el autor de este libro. Alguien que sabes quien es, alguien con el que has coincidido en el espacio-tiempo, con amigos en común. Alguien que conoces sin haber cruzado palabra con él.
Y resulta que un día te enteras de que ese conocido escribe novelas. Ocurre de repente, sin previo aviso, cuando es nominado finalista del Premio Planeta. Casi nada. Y resulta que un día te lo cruzas e intercambias unas palabras. Le felicitas y te comprometes a leer la novela con todas las reservas que eso conlleva, porque ¿Va a estar la novela de ese conocido a la altura de lo que uno está acostumbrado a leer? Cuanto daño hacen los prejuicios.
Y poco después la novela cae en tus manos. Empiezas a leer los primeros capítulos y las sensaciones son agradables. Vas pasando los capítulos y la novela te va atrapando. Avanzas en la lectura y todo te va sorprendiendo positivamente. Sobre todo el alto nivel de documentación que ha tenido que realizar el autor. Tan alto, que a veces uno duda sobre que es real y que es ficción. No importa, todo hace que la novela crezca.
Muy pronto uno consigue quitarse los prejuicios (los buenos y los malos) y disfrutar de una buena historia sin pensar qué quien la ha escrito compartía barra de pub contigo. De lectura sencilla gracias a unos capítulos bien estructurados y a una trama bien desarrollada, el lector puede conocer de primera mano la personalidad de dos grandes mujeres del siglo XX y conocer que era aquello que las unía.
Para mi, un buen síntoma de que una novela me ha gustado, es cuando una vez finalizada la lectura, tienes ansias de conocer más acerca de los protagonistas o de aquel periodo histórico en el que se desarrolla la acción. Y en esta novela eso ha sucedido.
Gracias Jose por esta novela. Nos vemos por los bares.
Pocas veces se ven hoy día que se trate a estas dos figuras históricas esenciales dentro del mundo artístico como lo que fueron: humanas. Y precisamente eso es algo que hace muy bien esta novela, al mezclar lo histórico y real con una ficción que a veces cuesta diferenciar y que añade una dimensión tremendamente profunda a lo que para muchos no son más que unas caras y unos nombres conocidos e impresos en láminas y merchandising de mala calidad producido en masa.
Me ha gustado y me ha parecido muy poética la forma en la que está escrito, sin embargo, se me han hecho un poco bola las escenas sexuales y que de Frida, lo que parece que más importe, sea la cantidad de amantes que tuvo. A pesar de ello, lo recomiendo.