¿Cómo puede el cine contribuir a la educación y a la inteligencia de una cultura o, digamos, a la comprensión que una cultura tiene de sí misma? ¿Cómo puede el cine, al que habitualmente concebimos como entretenimiento, ser un camino de "mejoramiento moral"? Responder a estas preguntas es el objeto de los ensayos de Stanley Cavell reunidos en este volumen. Pero -como observa el autor-, lejos de tener como referencia las morales abstractas, lo que el cine nos ofrece cuando pone en escena nuestras confrontaciones cotidianas con los otros (nuestros amantes, nuestros amigos, nuestros padres o, simplemente, nuestro prójimo) es una moral de lo ordinario, no atenta a deberes abstractos o a cálculos utilitaristas, sino ante todo a una fidelidad a sí mismo, a la capacidad de la conversación con el otro, a una vida democrática en la que cada uno debe enfrentar al otro en un pie de igualdad. En esta obra, Stanley Cavell continúa su trabajo sobre las comedias del Hollywood de las décadas de 1930 y 1940, pero también sobre los films de Rohmer, Hitchcock, Godard, Buñuel, Bergman, Jarmusch... a quienes sitúa sobre el horizonte de las filosofías de Emerson y de Heidegger, de Thoreau y de Nietzsche, para concluir que el interés propiamente filosófico del cine reside en lo que éste nos enseña del bien, con su manera única de hacernos mejores.
Stanley Cavell was an American philosopher. He was the Walter M. Cabot Professor of Aesthetics and the General Theory of Value at Harvard University. He worked in the fields of ethics, aesthetics, and ordinary language philosophy. As an interpreter, he produced influential works on Wittgenstein, Austin, Emerson, Thoreau, and Heidegger. His work is characterized by its conversational tone and frequent literary references.
Una colección de ensayos estimables siendo un par de ellos bastante acertados. No obstante, son bastante deudores de "La búsqueda de la felicidad", por lo que si no se simpatiza con su enfoque difícilmente se cambiará de opinión con éste. Si no se ha leído nada anteriormente, puede ser una buena puerta de entrada a las particulares reflexiones de Cavell.
Una colección de ensayos en la que el cine es el centro neurálgico en el que confluyen la filosofía y la literatura, teniendo en cuenta las relaciones personales expuestas en las comedias hollywoodienses de los años 30 y 40, posee todos los ingredientes necesarios para resultar fascinante a cualquier interesado en estas materias.
Leer a Cavell haciendo con frecuencia referencia a «Historias de Filadelfia», una de mis películas favoritas, mencionando a Wittgenstein cada dos por tres, sin olvidarnos de Emerson y Nietzsche, y dedicándole especial atención a Jane Austen, me ha hecho disfrutar con sumo interés este pequeño libro en el que me he acercado por vez primera a la obra del filósofo norteamericano.
Un ensayo filosófico y cinéfilo muy recomendable que, de seguro, les hará reflexionar para encontrar respuesta a su título.