Nació en Valparaíso en 1838. Huérfana a los pocos meses, se crió en el campo. Entró a un colegio de monjas y una noche, mientras rezaba, sintió un profundo miedo. Luego, soñó que peleaba con el Diablo y se levantó para agredir a sus compañeras. Años después, en su habitación de la calle Maestranza, era visitada por una rotativa de curiosos que querían conocer a la "endemoniada de Santiago".
Para la Iglesia Católica, los extraños ataques de Carmen Marín eran obra del Diablo. De ahí su sobrenombre. En cambio, para la mayoría de los médicos, eran episodios de histeria explicables desde la ciencia. La mujer, con 19 años, se convirtió en el eslabón entre ambos campos, y en el primer hito de la siquiatría en Chile.
Su historia pasó de boca en boca y sobre ella escribieron el siquiatra Armando Roa y Braulio Arenas. Ahora, el narrador y periodista Patricio Jara (1974, autor de "Prat" y "Quemar un pueblo") se interesó en ella para hacer una novela. Pero se encontró con un documento perfecto, que superó la ficció el testimonio que el presbítero José Raimundo Zisternas, quien practicó el exorcismo a la joven, entregó al arzobispo Rafael Valentín Valdivieso. Jara decidió reeditarlo, incluyó notas de prensa de la época e hizo pequeños cambios formales.
Zisternas, explica Jara en el libro, fue "el primero en brindarnos una de las crónicas más aterradoras que recuerde la historia de Chile". El presbítero siguió a la mujer por seis días, y con detalle narra cómo su cuerpo se contorsiona, su cara se desfigura hasta no parecer humana y sus cabellos se erizan. Dice que la mujer, estando en trance, entiende francés, inglés y latín, dice palabras vulgares, se azota la cabeza con rabia, percibe las cruces aunque estén escondidas y adquiere una fuerza que ni un grupo de hombres puede contrarrestar. Sólo obedece a los sacerdotes y sus ataques se calman al escuchar el Evangelio. Luego, su cuerpo vuelve a ser el de una dócil joven, sin dolor ni recuerdo alguno.
Fue él quien convocó a una serie de médicos para que la observaran. Sus informes se incluyen en el testimonio para el arzobispo, y ahí aparecen frases como "Nada tiene de sobrenatural esta enfermedad". El presbítero a esas alturas era ofendido a través de la prensa. "Con mengua de su dignidad sacerdotal se han propuesto dar a la muchacha enferma en espectáculo", dijo el diario El Ferrocarril.
En el exorcismo surgen diálogos "¿Por qué atormentas a la Carmen?", en la voz de Zisternas. "Para probar su paciencia... y también la tuya", responde ella, en trance. Y después de un rezo del presbítero, "¡Bribón! No sabes con quién te estás metiendo".
Tras éste, terminaron los ataques y comenzó la leyenda. "La historia de Carmen Marín puede leerse como una representación del Santiago de mediados del siglo 19", escribe Jara. "Una ciudad en desarrollo pero sin matices".
PROS Una curiosa pero notable combinación entre relato y documento histórico, sobre el caso de una mujer cuyos síntomas aludían a una posesión demoníaca. El caso ocurrió en 1857 y fue documentado en su momento. El libro refleja la discusión entre la religión y la medicina para interpretar el fenómeno. Puede llamar la atención al lector, pero la posición del sacerdote, abierto a ser refutado, es más científica que la posición de los médicos.
CONTRAS Un poco más de contexto no habría estado mal. No es un problema del autor, sino de la documentación de la época. La historia personal dela protagonista, Carmen Marín, es una incógnita.
FINAL Recomendable para historiadores y curiosos de lo oculto.
Carmen Marin, espirituada, endemoniada, muchas características sobre esta mujer, abandonada, y en algunas veces violentada por su hermano que trató de sanarla en hospitales, la trataron de locura, muchos médicos diagnosticaron que era una persona normal, hasta que el tema lo investigo el presbítero Jose Raimundo Zisternas, junto a hermanas de la caridad, impusieron su voluntad de que la joven habria de hacerle un exorcismo, pero a cambio pedían informes médicos que abalaran los síntomas
Carmen Marín, a mediados del siglo XIX, fue el eslabón que unió a la psiquiatría, aun en pañales, y la religión. Este texto trata sobre los seis días en los cuales el sacerdote José Raimundo Zisternas trató con la endemoniada y se relacionó con otros sacerdotes y médicos. Cada especialista medico con una opinión en particular, formando dos bandos: unos que hablaban de un caso de histeria y otros que no encontraban sustento medico a los que experimentaron.
Zisternas retrata en parte a una sociedad curiosa y dividida del pequeño Santiago, que formaron opiniones variadas sobre los sucesos acaecidos a Carmen Marin.
Su relato espeluznante, habla sobre lo visto en la mujer: golpes fuertes contra el suelo y paredes, torsiones, gritos, ruidos extraños provenientes de su cuerpo y sucesos que rayan lo paranormal. Todo comenzaba cuando los sacerdotes comenzaban a rezar los salmos y todo finalizaba con el rezo del Evangelio de Juan.
Hace más de ciento cincuenta años ¿Fue un caso medico aún no visto y sin explicación en Chile? o simplemente ¿Fue un caso de posesión demoníaca?
Patricio Jara, en su idea original, era escribir una novela, pero encontró el texto de José Raimundo Zisternas como el indicado para relatar esos espeluznantes seis días que marcaron a la teología y medicina en Chile.
Junto con el informe de Zisternas al arzobispo de Santiago de la época, se adjuntan cartas e informes de los médicos tratantes. Se une la ciencia con lo desconocido.
Sin lugar a dudas el rescate de un documento aterrador. Recomendable.
Interesante historia sobre el primer caso de exorcismo realizado en Chile. Mitad del siglo XIX y la sociedad avanzaba a paso lento, la clase conservadora del país se vería alarmada de conocerse un caso como éste, es por eso que algunos se empeñaron en catalogarlo como un caso médico. Esta es la crónica escrita por el sacerdote que estuvo siguiendo el caso para dar cuenta al Vaticano de lo que en este país acontecía. De lectura rápida, ágil y que nos deja con la interrogante abierta ¿Fue o no un caso de posesión demoníaca?