Este libro es la demostración de que las leyendas urbanas, en enfermería, se quedan muy cortas con respecto a la realidad. La imaginación de la mente colectiva no llega a la altura de las anécdotas que las enfermeras de este país viven a diario en los centros sanitarios a los que los enfermos y sus familiares parecen ir en un estado de nerviosismo y despiste que les lleva a protagonizar hazañas verdaderamente surrealistas. La capacidad de sorpresa de estos profesionales es infinita, el ser humano nunca dejará de asombrarles. La misma impresión tendrá el lector: cuando crea que eso es lo más increíble que ha leído jamás, enseguida se topará con una suceso aún más hilarante, desternillante, curiosa, escatológica, bestia, alucinante, inaudita, impensable... Si piensa que nada puede superar que a alguien se le caigan 4 metros de intestino al suelo, todavía alucinará más al leer los extravagantes objetos que la gente se introduce en sus partes íntimas. Historias inverosímiles pero confirmadas por decenas de enfermeras de distintas comunidades que no se han conocido nunca entre sí.
3 estrellas porque el libro es sobre enfermería y su intención es realzar la labor que hacemos. (Si no, 2).
(Madre mía, casi un mes... Sí que mi cerebro está out.)
Me esperaba otra cosa, parece una transcripción literal de una conversación/grabación de la autora con las enfermeras y eso lo llega a hacer tedioso. Que mínimo que un libro te lo curres un poco en cuanto a forma de narrar. Algunas anécdotas me han parecido bastante inverosímiles.
Me ha dado la sensación de que casi todas eran enfermeras al punto de la jubilación y creo que debería haber de todo. Muchas de estas anécdotas eran del año de la pera y además algunas con mentalidad machista (véase tipos de relación enfermera-médico) y algo retrógrada incluso, así que en mi opinión le hace un flaco favor a la enfermería basada en la ciencia y evidencia, una enfermería que forma parte del equipo sanitario, no una ayudante del médico.
Un libro entretenido, aunque no tiene mucho más. Algunas historias son divertidas pero otras se hacen muy lentas y no te sacan muchas sonrisas. Realmente me ha decepcionado. No me ha convencido, aunque algunas historias son graciosas porque te pone en situaciones de enfermeras típicas. Yo supongo que si eres enfermera o te interesa ese sector te va a gustar, pero a mi no me ha convencido. Historias muy trilladas, aunque es verdad que algunas me han conmovido. La verdad que tenía muchas esperanzas porque muchas veces me he sentido tentada a conocer lo que ocurre tras esas enfermeras que no paran y están de un lado a otro. Me ha decepcionado un poco pero bueno, no es aburrido, solo que se hace pesado si lo lees de seguido. Lo mejor es leerse una historia de vez en cuando. Eso sí, yo teniendo a alguien cercano que es enfermera, hay historias que me han gustado porque muchas veces se trata muy mal a estas trabajadoras que en realidad trabajan para atenderte a ti y muchas veces tienen mucho mas trabajo, agobio y malas caras de lo que te imaginas. Este libro nos da una vista general de como es su trabajo, lo que ocurre detrás y como se sienten bajo esa máscara que deben ponerse con los pacientes.
Usualmente no se acostumbra a valorar lo que realizan las personas en ciertas profesiones. En el caso del sistema sanitario, se le adjudica mucho al médico. Y no, no digo que eso esté mal, sino que quienes realizan la labor de enfermería también merecen su parte. Este libro te muestra esa cara, contando los sacrificios, malos tragos, experiencias inolvidables e impactantes que deja el ser enfermero y de cómo esta profesión se ha devaluado actualmente en España. Bastante recomendable para conocer las caras de la moneda de esta loable labor.
Lo que aprendí: 1. La gente no se baña. 2. Es muy común que la gente pone cosas raras en los orificios del cuerpo y después no les pueden quitar. 3. Muchos hijos dejan a sus padres morir a solos y vienen después para saber que les han dejado de herencia.
Las anécdotas son entretenidas y educacionales pero la estructura del libro deja mucho que desear. Cuanto más te acercas al final del libro, peor es su organización. Es como si hubieran añadido al final las historias que les sobraban.
Me encantó! Es verdad que no tiene la mejor estructura ni nada, y que de la autora se ve poco más que el hecho de que trabajo para reunir todas esas anécdotas, que no considero menor ya que son varias. La historias me parecieron geniales, ya fuera por divertidas o por hacer reflexionar, y más aún cuando has vivido algo similar. Me hizo pensar que como enfermería chilena no estamos muy lejos de lo que estan en España. Hasta las crisis iguales. Sin duda se lo recomendaré a todas mis colegas.
Las historias son entretenidas, a veces te dan de qué pensar. Lo malo de libro es su pésima edición, parece que a los relatos solo les dieron copiar y pegar, sin revisarlos. Es una simple compilación de anécdotas, que para el caso, igual daría que las leyeras en un blog de internet dedicado a ese tema.
Es lo que promete. Anécdotas de enfermeras. Ni más ni menos. No es el mejor libro del mundo pero para pasar el rato sirve y además aprendes sobre las vivencias de algunas profesionales y también de cómo era la enfermería hace algunos años. Me ha gustado, me lo he leído en dos días y me lo volvería a leer por entretenimiento aunque obviamente hay libros mejores.
Concuerdo en que esta escrito sin un orden en particular, mezclando historias graciosas con tristes o preocupantes. Y aveces pareciera alguna enfermera en su forma de tratar o hablar con un paciente no es del todo profesional.
Este libro me gustó. Es sencillo, no tiene demasiado más que las anécdotas contadas por las enfermeras. Por momentos hace reflexionar. Es una lectura simple, apropiada para las vacaciones.
Me ha gustado la de anécdotas que hay de lo que se llega a ver y vivir en un hospital... Además de ver cosas que la gente de a pie (pacientes) no somos conscientes ni de que exiten o las hacen.
Tremendamente duro. Los sanitarios en un pedestal, una vez más, todos mis respetos. Un toque de atención para los que no se creen que la vida son dos días.
Responde a las expectativas tras leer el título, ameno, lleno de hechos curiosos que no dejan de sorprendernos. Un acercamiento con sentido del humor y humanidad al diverso mundo de la sanidad en España.
Un libro malo, realmente malo, y eso que lo cogí con bastante interés y curiosidad. Lógicamente no esperaba una obra literaria, pero sí algo entretenido, divertido, ameno... Y me encontré un libro donde el autor brilla por su ausencia: no es más que una recopilación de comentarios que parecen transcritos tal cual, sin la más mínima edición. Es como estar en un corrillo de enferemeras oyéndolas comentar. El resultado: malo y aburrido; si lo escuchas en un bar, puede estar bien, pero plasmado en papel es un tostón. Si la autora hubiera hecho un pelín más que firmarlo, una mínima edición que mejorara la redacción, eliminara lo irrelevante y resaltara lo ameno, curioso, divertido o interesante, le habría hecho muchísimo bien a este... ¿libro? Primer borrador, como mucho...
Me llamó la atención porque pensé que sería similar a los libros de Enfermera Saturada, pero me llevé una sorpresa.
Le he visto aspectos positivos y negativos, así que ni me ha encantado, ni me ha decepcionado, ha sido algo neutro.
Me ha gustado mucho que te haga reflexionar sobre la importancia de la enfermería en Atención Primaria, su capacidad de dar educación para la salud y no sólo ser "la que pincha o cura". Además de aspectos a los que la población general ni siquiera da importancia y que son vitales para su salud.
Según avanza la lectura me ha empezado a aburrir un poco, por ejemplo, te repiten las anécdotas varias veces porque son las típicas que hemos vivido todo el personal sanitario. Todas las enfermeras que han participado son del siglo pasado, la mayoría a punto de jubilarse, y creo que deberían haberse escogido enfermeras de todas las edades, ya que podrían aportar diferentes formas de abordar los problemas y puntos de vista variados. Otro aspecto que no me ha gustado es que parece una transcripción literal de una grabación, y me tiraba de los pelos al leerlo, me parecía desorganizado.
Aunque todo ello lo arregla un poco el final con el tema de las urgencias, que te expone, entre otros, el problema que es que la población no sepa utilizar los recursos sanitarios disponibles y termine colapsando la mayoría de ellos. Al final también se me ha hecho un poco repetitivo, pero interesante, sobre todo para la gente que no pertenece a este mundillo.
En definitiva, esperaba algo distinto, aunque ha habido partes interesantes e importantes que podrían ser útiles para que la población conozca el sector de sanidad. En ese aspecto, creo que a la gente que no pertenece al gremio puede gustarle más y verse más integrado que con los libros de Enfermera Saturada.
La verdad es que este libro me ha decepcionado bastante. Sabiendo que son anécdotas no es que esperara un hilo argumental pero sí un mínimo de coherencia en la gramática y en la narración, pero no veo que se haya editado nada por ninguna parte. Más bien parece transcrito de cuando las enfermeras se lo contaron a la autora y esta no añadió ni un punto. Además, los últimos capítulos parecen de relleno: anécdotas en foros copiadas y pegadas tal cual, con menos coherencia todavía y hay veces en los que falta hasta la separación entre unas y otras. En definitiva no me ha gustado, creo que con una edición un poco más cuidada habría estado muchísimo mejor. Empieza bien y se desinfla enseguida.
Si buscáis un libro con un mínimo hilo conductor entre sus historias, ya podéis ir dejándolo en la estantería. A esto hay que añadirle que las ultimas 50 paginas parecen de relleno, con anécdotas repetidas hasta tres y cuatro veces... Aun así, el libro es curioso y se deja leer fácilmente. Si le dais una oportunidad cogedlo con la mente bien abierta.
Como bien dice el libro, son anécdotas (relatos breves de sucesos curiosos o divertidos) no pueden tener conexión uno de otro. Aunque sí hay algunas omisiones de letras o faltas de ortografía. En su mayoría son buenos los anécdotas. Es un libro para divertirte un rato o despejarte de alguna otra lectura profunda que tengas en esos momentos. :-)
La verdad es que sí.... trabajar en enfermería te hace ver muchísimas cosas malas, lo peor y lo mejor de la vida (y de las personas) y por supuesto las anécdotas son para enmarcarlas! XD