Desde la antigüedad, las historias de espectros y fantasmas han recogido la realidad de los espíritus que regresan de la muerte para acechar los lugares que dejaron atrás. Las creencias sobre la existencia separada de cuerpo y espíritu llevaron a la convicción de que tras la muerte continúa otra forma de vida. Los rituales funerarios se convirtieron en una forma de que el espíritu se quedara en su mundo y nunca volviera a para atormentar a los vivos. Solo que a veces no se conseguía…, descubramos quién habita en la Torre Gótica.La colección El Cofre de Cocito nos traslada a otras realidades, el reino de lo fantástico y onírico. Historias inquietantes que traspasando el umbral de lo racional sumergen al lector en el espanto y el terror.
Pascual Pérez y Rodríguez (València, 1804-1868), escritor y fotógrafo, contribuyó a mejorar el estado de nuestras letras a comienzos del siglo XIX. Su condición de sacerdote no le impidió desarrollar una fructífera labor como impulsor de las nuevas ideas literarias. Publicó obras de diferente y variada temática, fundó El Diario Mercantil (1833-1844) con el padre Juan Arolas y Pedro Sabater y formó numerosos discípulos escritores como profesor de Humanidades. Con estos datos, a los que se une la búsqueda constante del éxito editorial, no resulta extraño que se decidiera por el cultivo de la novela gótica, pues, aparte de La urna sangrienta, publicó también La torre gótica o El espectro de Limberg (1831) y El hombre invisible o Las ruinas de Munsterhall (1833).
La parte que ocurre en Limberg crea una atmósfera apropiada, muy superior a la de la corte. La descripción de la “glotonería” y tiranía de Venceslao no puede ser más infantil.