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El Poema En El Poema
94 pages, Hardcover
First published January 1, 2004
About the author
Efrain Barquero
24 books4 followersUbicada por la crítica dentro de la prolífica Generación Literaria de 1950, en la que comparte honores con Enrique Lihn, Armando Uribe Arce y Jorge Teillier entre otros destacados exponentes de la poesía nacional, la obra de Efraín Barquero transita por una cierta continuidad de la tradición poética que incorpora elementos propios de la lírica popular y del mundo de la poesía infantil. La utilización de arquetipos del mundo popular y campesino, como 'el padre' o 'la compañera', son las constantes de una poesía emparentada con la tierra y con una suerte de mitología de lo cotidiano, donde se refuerza la presencia de la tradición.
Como señala Ana María Larraín, en Barquero "los espacios míticos aparecen ritualizados por la individualidad del recuerdo de su infancia transcurrida en la zona central", lo que permitiría incluso vincularlo con la poesía lárica de Teillier o con ciertos pasajes de la obra de Juvencio Valle.
Nacido en 1931, Efraín Barquero pasó -como muchos de nuestros poetas- por la carrera diplomática, siendo agregado cultural en Colombia durante el gobierno de Salvador Allende.
Considerado en sus inicios como el natural continuador de la línea de desarrollo poético abierta por Pablo Neruda, su primer libro, La piedra del pueblo (1954), fue incluso prologado por nuestro Premio Nobel, además de ser calurosamente recibido por la crítica por su temática y por el surgimiento de una voz definida y bien calibrada dentro del panorama literario. Esto se vio refrendado por la aparición de sus siguientes obras, entre las que destacan La compañera (1956) y El viento de los reinos (1967), obra que nace de un viaje a China, y en la que el poeta realiza un notorio intento por acceder a niveles de expresión y trascendencia no totalmente presentes en su obra anterior.
Empujado a un largo exilio en México, Cuba y Francia tras el golpe de Estado de 1973, Barquero continuó su labor creativa en el extranjero, principalmente en Francia, país en el que escribió A deshora entre 1979 y 1985, y que fue publicado en Chile el año 1992, al igual que Mujeres de oscuro y El viejo y el niño.
Decepcionado de Chile y amarrado ya por la costumbre del exilio, Barquero regresó a Francia al poco tiempo de intentar radicarse en nuestro país. Sin embargo, antes de su partida publicó La mesa de la tierra, libro con el que obtuvo el Premio Municipal de Literatura en 1999 y del que el crítico Camilo Marks señaló que "Puede y debe leerse en varios niveles y puede especialmente leerse en voz alta, lo que no sucede con la poesía actual. En definitiva, se trata de un libro que vuelve a situar a Efraín Barquero como un creador clave de la lírica chilena contemporánea", hecho que puede ser confirmado en la amplia cobertura que su obra ha recibido de parte de la crítica y por el constante interés que su labor poética despierta en nuestro país.
Como señala Ana María Larraín, en Barquero "los espacios míticos aparecen ritualizados por la individualidad del recuerdo de su infancia transcurrida en la zona central", lo que permitiría incluso vincularlo con la poesía lárica de Teillier o con ciertos pasajes de la obra de Juvencio Valle.
Nacido en 1931, Efraín Barquero pasó -como muchos de nuestros poetas- por la carrera diplomática, siendo agregado cultural en Colombia durante el gobierno de Salvador Allende.
Considerado en sus inicios como el natural continuador de la línea de desarrollo poético abierta por Pablo Neruda, su primer libro, La piedra del pueblo (1954), fue incluso prologado por nuestro Premio Nobel, además de ser calurosamente recibido por la crítica por su temática y por el surgimiento de una voz definida y bien calibrada dentro del panorama literario. Esto se vio refrendado por la aparición de sus siguientes obras, entre las que destacan La compañera (1956) y El viento de los reinos (1967), obra que nace de un viaje a China, y en la que el poeta realiza un notorio intento por acceder a niveles de expresión y trascendencia no totalmente presentes en su obra anterior.
Empujado a un largo exilio en México, Cuba y Francia tras el golpe de Estado de 1973, Barquero continuó su labor creativa en el extranjero, principalmente en Francia, país en el que escribió A deshora entre 1979 y 1985, y que fue publicado en Chile el año 1992, al igual que Mujeres de oscuro y El viejo y el niño.
Decepcionado de Chile y amarrado ya por la costumbre del exilio, Barquero regresó a Francia al poco tiempo de intentar radicarse en nuestro país. Sin embargo, antes de su partida publicó La mesa de la tierra, libro con el que obtuvo el Premio Municipal de Literatura en 1999 y del que el crítico Camilo Marks señaló que "Puede y debe leerse en varios niveles y puede especialmente leerse en voz alta, lo que no sucede con la poesía actual. En definitiva, se trata de un libro que vuelve a situar a Efraín Barquero como un creador clave de la lírica chilena contemporánea", hecho que puede ser confirmado en la amplia cobertura que su obra ha recibido de parte de la crítica y por el constante interés que su labor poética despierta en nuestro país.
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November 22, 2016
"Lo escucharon caer y corrieron en su ayuda.
Corrieron y encontraron que todo había crecido en torno
al caer un hombre con estrépito sobre la tierra.
Al llegar junto a él miraron alrededor de ellos
como si la tierra fuera el lecho de un solo hombre.
Les costó mucho moverlo del lugar que había escogido
para caer y ser dueño de algo antes de morir
hiriéndose las manos, enterrando su cara en el polvo.
Yacía ahí como cansado después de una larga jornada.
Como si al vivir hubiera hecho algo más que vivir.
Como si al morir hubiera hecho algo más que morir."
Corrieron y encontraron que todo había crecido en torno
al caer un hombre con estrépito sobre la tierra.
Al llegar junto a él miraron alrededor de ellos
como si la tierra fuera el lecho de un solo hombre.
Les costó mucho moverlo del lugar que había escogido
para caer y ser dueño de algo antes de morir
hiriéndose las manos, enterrando su cara en el polvo.
Yacía ahí como cansado después de una larga jornada.
Como si al vivir hubiera hecho algo más que vivir.
Como si al morir hubiera hecho algo más que morir."
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