Tras la misteriosa desaparición de su vocalista antes de un concierto, el grupo de rock Black Cat triunfa en todo el mundo. Veinticinco años después, una hermosa bielorrusa es secuestrada y confinada en los sótanos de Thalarion, donde vivirá una pesadilla de la que, por amor, ya no querrá despertar.
Este libro me encantó por sus descripciones un poco perturbadoras, llegando a ser a veces un pelín asquerosas; por su trama llena de incógnitas que rozan el mundo paranormal, aunque luego fueran explicadas de una manera realista... o no; y por sus personajes peculiares, con los que aunque no me sintiera identificada, y la mayoría de veces ni sentía simpatía por ellos, me han encantado como reflejo de la sociedad humana y tenía muchas ganas desde el comienzo de cada una de sus introducciones de saber lo que les iba a pasar. No es un libro pesado a mí parecer, aunque a mi madre no les gustó por esa razón, decía que lo encontraba lento. En mi caso no ha sido así, ya que a mí leer sobre seres "monstruosos" me gusta mucho. Hay alguna subtrama del libro que me daba un poco más de igual, pero lo he disfrutado enormemente y se encuentra dentro de mis lecturas favoritas.