Charles Platt (born in London, England, 1945) is the author of 41 fiction and nonfiction books, including science-fiction novels such as The Silicon Man and Protektor (published in paperback by Avon Books). He has also written non-fiction, particularly on the subjects of computer technology and cryonics, as well as teaching and working in these fields. Platt relocated from England to the United States in 1970 and is a naturalized U. S. citizen.
Librarian Note: There is more than one author in the Goodreads database with this name.
Como polemista es un trolazo de Internet. Como teórico da pena; su concepto de la cf atada a un rígido y aburrido corsé de verosimilitud científica es reduccionista, aburrido y cuadriculado y su emperramiento en ponerle puertas al campo de la cf es cansino y estéril. Sus opiniones políticas de extremo centro capitalista-tecnológico con fobia a cualquier cosa que huela a socialismo se sostienen hasta que te haces viejo, caes enfermo y tienes que pedir treinta mil dólares por internet para pagar las facturas del médico, como le ha pasado recientemente a un conocido escritor amigo suyo de la misma cuerda ideológica. Su fina intuición literaria está al nivel de saludar como gran promesa de futuro (en los ochenta) al conocidísimo escritor libertarian (jejejejeje) Victor Koman mientras se caga en Úrsula LeGuin o presenta a Bruce Sterling como un majara sin futuro, o de descubrir el postmodernismo literario en los noventa, llamarlo "ficción cuántica" y presentarlo como si fuera idea suya. Y finalmente se pone pesadísimo hasta con las causas justas, como trolear a Heinlein al rabo de ese engendro que es "Forastero en tierra extraña" y su influencia en la familia Manson, o reírse del cantamañanas de Harlan Ellison.
Sin embargo entre algunos artículos interesantes, aunque dispersos, sobre el mundo de la edición de cf en los setenta, otros de cotilleos del mundillo como el de Forrest Ackerman o los de Harlan Ellison, y, sobre todo, simplemente por la fantástica crónica de su paso por la new wave británica en general y New Worlds en particular y los dos maravillosos y emotivos artículos dedicados a los últimos años de Alfred Bester, merece la pena acercarse a este volumen.