Me pareció una novela muy real, madura, firme, fuerte. Que podría ser realidad o que en parte lo es. Se trata de Adela y Berta, dos niñas de nueve y siete años que se enteran de que su madre a muerto y serán cuidadas en la casa de estas niñas por Aurora, el tío Ralph y Ursula. Aurora es una mujer recia, estricta, religiosa, de reglas, tareas y fría sentimentalmente. Con el paso del tiempo escuchan de parte de unas vecinas, amigas de Aurora, que tal parece su madre no está muerta sino que está viva. Obviamente estas niñas están pequeñas para buscar a la madre, pero tienen la curiosidad y necesidad de saber por la misma progenitora porqué que las abandono. Pasa el tiempo y las hermanas crecen y hacen su vida en ciudades diferentes. Berta la hermana mayor recibe la noticia de qué su tía Aurora ha fallecido y se le requiere que vaya a San Luis Potosí para los últimos papeleos de adquirir o poner en venta la casa. Su hermana menor le deja saber que no está interesada en acompañarla pues no quiere revivir el pasado. Por medio de Berta nos adentramos a su pasado en su infancia, su adolescencia y su adultez. Nos cuenta el pasado y el presente de ella como de su hermana Adela. Berta tiene un hijo ya universitario y en esta historia también nos cuenta en parte, no todo. Lo que pasó el 10/junio/1971. La masacre de los estudiantes universitarios de la Ciudad de México. Así que es una historia novela muy seria e interesante. No me pareció aburrida. Al contrario estaba interesada por estas dos niñas de saber de su pasado: infancia, adolescencia y ya de adultas. Si en verdad iban a lograr encontrar a la madre y hacerles las preguntas pertinentes. Todo lo que se planteó en la historia tiene su cierre.