Tres investigadoras privadas de distintas generaciones, Mamá Loli, Carmela y Lorenza, tratan de dar con alguna pista de Marcial, un joven gay desaparecido, que mantenía extrañas relaciones con un reputado médico. Como en las mejores novelas de misterio, nadie es lo que parece. Lourdes Ortiz da un giro al género para dotar a sus personajes de mayor profundidad y verosimilitud en los tiempos que vivimos.
Ha tenido cosas buenas y malas este libro. Me ha gustado la historia en general, aunque en ocasiones me parece que la autora ha intentado ir de moralista y de "psicóloga emocional". Los personajes están bien, pero no soporto que ya desde el principio les pongan la etiqueta de "bueno" o "malo malísimo"... ¡que los lectores no somos tontos; dejad que juzguemos por nosotros mismos!. No me ha gustado nada que un personaje entre en acción y que de repente haya dos o tres páginas plagadas de pensamientos... Está bien que quiera darnos a conocer a los personajes, pero, no sé, no me ha parecido la forma más adecuada. Lo que sí que me ha parecido interesante es la combinación de gente de edades diferentes, y cómo todos entran en escena a su manera. Han tejido entre todos una historia muy amena. El final también me ha gustado. Cerrado pero abierto al mismo tiempo, y dejando con curiosidad al lector cuando vuelve la última página. Da lugar a la imaginación y eso está muy bien.
Es el primer libro que leo de Lourdes Ortiz; no la conocía hasta que llegó este libro a mis manos. Indagaré a ver si me leo más cosas suyas. No está mal descubrir escritores españoles.