Jesús Franco Manera, Jess Franco para la posteridad, evoca en este libro los hitos principales de su biografía: desde la infancia y primera juventud en el Madrid de la posguerra, años marcados por la pobreza material y espiritual de la que le salvó su pasión por el cine y la música de jazz, a la época de la rebeldía y el aprendizaje en París. Jess Franco recuerda sus primeros pasos en el cine, la bohemia de los años cincuenta, su amistad (y también los desencuentros) con Bardem, la colaboración con el Orson Welles más épico de Campanadas a medianoche, los primeros triunfos, el reconocimiento en festivales internacionales y también los tremendos varapalos de la censura franquista que le obligaron a trasladarse a París. Poco después rueda Gritos en la noche, actualmente considerada una obra maestra del cine de terror, y que inaugura la etapa más prolífica de su carrera. Casi cuarenta años y más de doscientas apasionadas e inclasificables películas después, el tío Jess se ha convertido en un icono para legiones de amantes del cine, fascinados por su peculiar universo, y ha recibido multitud de homenajes. Entre ellos, destaca el ofrecido por la Cinémathèque de París, en 1998: su director, Jean François Rauger, dijo entonces que no se podía comprender el cine de Jess Franco «sin tomar conciencia de que aquello que los lugares comunes consideran defectos, en él son cualidades muy particulares», quizá la mejor descripción de la esencia de este cineasta inimitable e irrepetible.
"Yo tengo una idea para una película bastante rara - me dijo Chet Baker-, tú vas a tocar Look ofor the silver linning y te fijas en alguien, hombre o mujer, alguien del público que parece bien dispuesto hacía ti o hacia tu música. En medio del barullo de las conversaciones, o de los chistes, te aíslas y tocas para esa persona que crees que puede conectar contigo, cierras los ojos y haces tu solo, y empiezan a pasar por tu cabeza imágenes vívidas o deseadas, cosas que querías hacer y no hiciste, palabras que no te atreviste a pronunciar. Todo un mundo de cosas sin principio y sin final. Acabas tu solo con la sensación de que ha pasado largo rato. Sólo al abrir los ojos y ver al tío o tía para quien tocaste, te das cuenta de que todo ha durado sólo dos minutos, casi siempre inútiles porque nadie compartió tus feelings. Eso podría ser una película interesante, ¿no?"
Magnífica autobiografía de Jesús Franco, eso si, no esperéis que hable en profundidad de sus películas, cómo mucho hace referencia a 3 o 4 y de pasada. Estas memorias se centran más en su vida anterior a cuando fue realizador de cine. Cómo ayudante de Orson Welles si hay anécdotas y muy buenas, pero respecto a él cómo director poca cosa. Divertidísimo el diálogo del "pesimista" Berlanga.