En REENCUENTRO DE PERSONAJES, Elena Garro convoca espectros literarios -ciertos protagonistas de las obras de Scott Fitzgerald y Evelyn Waugh- con el misterioso designio de retornarlos a la vida dentro del esopacio real de la novela. Asi, mediante una operacion que tienemucho de acto magico desarrolla una inquietante experiencia de literatura, sin precedentes en nuestro ambito. Pero lejos de ilustrar la estrecha tesis de que la literatura solo puede referirse a la literatura y no a la realidad, lo que Elena Garro se ha propuesto revelar con su acto de recreacion es la forma en que lo real se confunde con lo literario, el prodigio que hace posible la incercion de un mundo novelesco dentro de la propia realidad. Relaatada a un ritmo vertiginoso y dentro de una eficaz estructura emparentada de alguna manera con el thriller, esta novela ha marcado desde su aparicion una parteaguas defibnitivo en el desarrollo de la narrativa mexicana contemporanea. "Elena ha side una mujer fascinante, tan bella como ingeniosa, tan de Paris como del campo mexicano. Ya es una leyenda con su persona y sus anecdotas pero nadie, absolutamente nadie podra plamar en letras esa vida llena de rarezas y fantasias como ella misma; su obra es un largo despliegue de intimidades. Claro, son misteriosas e inaccesibles si las queremos descifrar como algo personal. EMILIO CARBALLIDO
Elena Garro was a Mexican author, playwright, screenwriter, journalist, short story writer, and novelist. She has been described as one of the pioneers and an early leading figure of the Magical Realism movement, though she rejected this affiliation. Alongside the works of Juan Rulfo, her first three books: Un hogar sólido (1958), Los Recuerdos del Porvenir (1963), and La Semana de Colores (1964), are considered to be among the earliest examples of Magical Realism in Latin American literature. Garro's writing, despite being mostly fictional prose, borrowed heavily from poetry and its literary elements. Author and biographer Patricia Rosas Lopategui has described Garro's style as "an attempt to rescue the use of everyday language in the form of poetry". Her style has also been compared to that of french writers like Georges Schehadé, Jean Genet, as well as Romanian-French playwright Eugène Ionesco, due to the surreal nature of her stories. A close friend of Albert Camus, her works were also heavily influenced by his style and philosophy. She was the recipient of the Sor Juana Inés de la Cruz Prize in 1996. Her tumultuos marriage with writer Octavio Paz, winner of the 1990 Nobel Prize in Literature, has been the subject of much scrutiny. Garro herself would describe the relationship as "filled with forbiddance, resentments, and rancour for not making each other happy". Despite the hostilities, they are considered among the most talented couple of writers to emerge during the Latin American literary boom of the twentieth century. Garro is seen as one of the unsung figures of the boom; her legacy was influenced, in part, by her rejection of Magical Realism as she considered the term "a cheap marketing label". Contemporary historians and literary biographers consider her work as seminal and view her as having been as important as figures like Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, and others.
Lo único que cambiaría de este libro es el título. Da a entender que se trata de algo simple, tomar personajes de otras novelas y ponerlos en una trama nueva. Lo que el lector no espera es que Elena tome personajes insignificantes de las novelas menos famosas y desglose su psicología como ni los mismos creadores hubieran podido hacerlo. Es una rayuela cruda, un gran Gastby sin heroes, una loba esteparia que contempla su navaja durante toda la historia para llegar a un final menos surrealista y más oscuro. Me seguirá sorprendiendo el escaso eso que tuvo Elena en el mundo literario considerando su calidad que no le pide nada a los "grandes"
"Me vengaré de ti, se repitió. Hacía ya tanto tiempo que se repetía esas palabras que olvidaba que existían otras opuestas al odio."
El lector puede sentir la opresión, la confusión y la claustrofobia que experimenta Verónica, el personaje principal. Verónica no sabe nada de los extraños personajes a los que se enfrenta, que la acorralan y la persiguen, el lector tampoco; ella no es capaz de comprender por qué sigue tomando las mismas decisiones, es seguro que el lector se lo pregunte de igual manera; llega al final de la novela con una sensación de extrañeza y de resignación en la que seguramente el lector también la acompañará.
Lo sobresaliente en esta novela es el desarrollo psicológico de los personajes y el impacto emocional que consigue Garro.
Es un libro con el que no me costo sentir empatía, ni leerlo. Hay muchas situaciones y sentimientos que creía importantes que no dije porque por más que trato de escribirlas y plasmarlas no me salen las palabras y no se como expresarlas. Durante todo el libro tuve una impotencia de saber que es lo que iba a pasar, de que al personaje la traten de tal manera, es un libro que disfrute mucho leyendo y que sin es excelente. Disfrute ampliamente los sentimientos que Elena Garro me hizo sentir y las situaciones que me hizo plantearme.
En una conversación casual con un amigo de mis épocas más ilustres salió a flote la temática sobre si Octavio Paz había opacado a Elena Garro, lo cual, en ese entonces, dijimos que había sido por un contraste negativo entre su vida íntima; luego, resultó que fue una relación basada en prohibiciones y envidias laborales. Por lo que, concluimos, de cierto modo, que Octavio Paz había opacado y tratado de minimizar la obra (y surgimiento) de Garro como literata. Ella se desenvolvió muy bien en el teatro (que es su campo más reconocido) y la literatura, como en novelas como la que estoy presentando ahora. El tema es que, con respecto a esta novela, pues no me convence y veo absurdos pueriles; también un mal uso de los recursos narrativos y de estilo (no sé si la culpa la tiene la escritora o el editor por dejarlo pasar). Se abusa de los mismos diálogos en cada ocasión, los puntos de intensidad nunca llegan (y eso que intenta ser una novela tipo suspenso por los elementos y la forma como lo muestra), no hay una explicación correcta de la fuga de la protagonista y su pareja y la influencia/importancia de F. Scott Fitzgerald para "el reencuentro de personajes". Personalmente, me parece una obra mal lograda; y es triste que mi primera novela de Garro me decepcione; quizá tenga más suerte con sus obras de teatro.
Juego metaliterario, ambiente opresivo de manipulación psicológica (violencia machista y "gaslight"), y alta sociedad descrita como solo puede hacerlo alguien que pertenezca a ella; me ha dejado con ganas de releer las novelas de Mr. Ripley, pero a ratos se me ha hecho duro.
El epílogo de Marta Sanz me ha gustado tanto que pienso leerme todos sus libros.
Empezaba una de sus crisis de histeria, cuando algún personaje ajeno se posesionaba de él y perdía el sentido y el control de sus actos. La enorme habitación resultaba reducida para su ira. Su voz cambiaba, remedaba la voz de una mujer vieja, mientras gritaba: "Viejas calientes!", y amenazaba con demoler el teléfono.
Tampoco está de moda Scott Fiztgerald... Ah!, no pongas esa cara, Frank. Yo le agradezco al señor Scott que nos haya incluido en esa magnífica novela. Nos inmortalizó!... Déjame hablar de lo que me dé la gana! Te da miedo aparecer en su novela? Pues yo estoy muy orgulloso, nos hizo un favor. Cuando nos hayamos muerto seguiremos vivos en ese libro. Qué más puedes pedir si eres un mediocre? Por tus actos, viejo demonio, merecerías estar en el libro de la infamia. Scott era adorable. Ya olvidaste la lata que le daba tu padre?
El grupo era bastante singular: hasta el pequeño Alex con su chaleco fantasía y su abrigo azul marino con solapas de piel raída, parecía un personaje escapado de las novelas de Joseph Conrad, podía ser un conspirador, un terrorista, o un blanco perdido durante muchos años en alguna isla tropical. Su regreso a Occidente sin duda se debía a causas turbias. En cuanto a Guay, con la cabellera oscura en desorden y el suéter negro, era probablemente un ladronzuelo moderno, por lo que no le extrañaría verlo aparecer en alguna nota de periódico, acusado de robo. La cabeza perfectamente peinada de Geneviève la desconcertó. Ella sí era una personaje inquietante, debido a su i,pecable apariencia. Casi se diría una monja vestida con ropas de lana inglesa y corte francés de primera calidad. Por qué Geneviève gozaba ahora de aquel bienestar económico? La recordó mal vestida buscando las bondades de los poderosos... No, no es el fin de la película- se repitió aterrada, y ante sus ojos surgió la imagen de aquél grupo extravagante al rededor de una tumba abierta.
Si hubiera leído usted Retorno a Brideshead tal vez entendería. Para él siempre será un placer hundir, aterrar y exterminar lentamente a una persona con encanto. Atribuye su fracaso inicial a una persona encantadora... No sé, todo es muy complejo cuando interviene un tipo como él, con sombras y tinieblas en el cerebro...
Había algo fantasmal en aquella reunión, algo artificial, como si cada uno de los huéspedes jugara un papel ya representado muchos años antes por los verdaderos protagonistas de una comedia que Verónica ignoraba, pero que al mismo tiempo conocía a través de la literatura, el cine y de los periódicos de la década de los años veinte. "Son todos unos impostores", se dijo al tiempo que los observaba; sin embargo, cada uno de ellos parecía sumergido en una tragedia personal que los unía para pulverizarlos, ya que era la misma tragedia para todos. ¿Por qué insistían en Scott Fitzgerald? Podría decirse que los amos de aquel palacete habían muerto y que ahora eran los criados los que repetían, sus gestos, sus palabras, sus maneras.
Alex, tú sabes que yo fui siempre un niño obediente. Tienen la culpa mis padres... A los niños hay que educarlos en la desobediencia, sólo así pueden librarse de personajes tan funestos como Cora y Frank.
-¿Saben?, yo conocí a algunos de sus personajes. - ¿A Gatsby? ¿A Daisy...? -No. A personajes secundarios... A Fra... Bueno, muy secundarios, eso es lo terrible. Ya ven, un personaje insignificante puede crecer hasta convertirse en un verdugo y deshacer la vida de muchos... Scott Fitzgerald: El gran Gatsby-Suave es la noche. Evelyn Waugh: Retorno a Brideshead
Novela frenética desde la primera página, en donde queda claro que, pase lo que pase, no habrá escape. Interesante sobretodo por la severa crítica al modo de vida de las élites tercermundistas (totalmente válida aún hoy en día) especialmente con los saltos de metaficción y metarrealidad que hacen aún más profunda la sensación de pesadilla que tiene el relato. Según Garro toda obra literaria es autobiográfica, pues entonces uno como lector de este libro no deja de preguntarse si ésta escena o aquella será la que ella vivió en carne propia, todo el tiempo uno lee en modo paranoia.
Elena Garro con este libro nos narra la historia de Victoria y Frank una historia que deja de ser de amor y comienza a estar envuelta en celos, faltas de respeto y de cariño en donde lo único que ambos comparten es el sentimiento de vacío y de desdicha. En ningún momento dejas de pensar en la razón que impulsa a estos dos seres tan distintos para compartir su vida. Un libro simplemente fantástico.
“Un acto tan trascendental como el matar terminaba en unas diligencias largas y banales, llevadas en efecto en horas disparatadas. Era como si el crimen dejase de ser pecado para convertirse en una falta burocrática.”
Si pudiera describir la trama del libro con una frase, sería con esa. Procesos que se repiten indefinidamente y una trama que aparenta no avanzar cubren a una protagonista desesperada por la violencia de su pareja. Es curioso (triste y probablemente autobiográfico) que gran parte de la obra de Garro trate de mujeres encerradas: Los recuerdos del porvenir, Testimonios sobre Mariana, Reencuentro de personajes y La culpa es de los Tlaxcaltecas tocan el tema desde distintos ángulos.
En cuanto al trama del libro, sentí que la extraordinaria narración de los primeros dos capítulos se perdió en el tercero. Tal vez es porque no he leído Tender Is The Night de Scott Firzgerald ni Brideshead de Evelyn Waugh, textos cuyos protagonistas revive Garro para Reencuentro de Personajes. No obstante, la manera de la escritora de mantener el suspenso en cuánto al misterio de Frank y narrar las emociones de Verónica en el proceso es fenomenal.
Es difícil adscribir este novela a la literatura latinoamericana. Elena Garro crea una novela en español que explora influencias y diálogo con la lieratura norteaméricana de los años 30's. Reencuentro de personajes es un best-seller fuera de su época; llevados por descripciones de atmósferas de jetset Europeo, Elena retrata a manera de thriller contemporáneo la relación antagonista entre el macho y la hembra, entre el pasado y el futuro, entre la ambición y el interés. Para algunos perecerá una novela feminista pues expone el abuso psiclógico para con las mujeres, incluso en las esferas más exclusivas de la élite bohemía del Boom latinoaméricano.
No pude haber elegido peor libro para mis idas al banco, pero una vez que empecé no pude parar. La complejidad de los personajes y sus acciones deben de leerse en otro ambiente donde se puedan apreciar de mejor manera. Dejando de esto de lado, creo que es un libro muy interesante en muchos aspectos. Desde la construcción de los personajes y sus motivos para actuar como lo hacen, hasta la narración de nuestra protagonista que definitivamente transmite el ritmo de sus etapas en Europa con Frank. En lo personal me faltaron algunas paginas en el final para aclarar todo con las tranquilidad, sin embargo, disfruté mucho estar tan confundida y resignada como nuestra chica.
Verónica se siente en una constante persecución por Frank y a la vez paradójicamente no puede alejarse de él. Las circunstancias pueden ser varias, una de ellas es el miedo, ¿miedo a que?. El pasado los persigue y la par el presente es muy intrigante y marca una ambivalencia de amor y odio hacia ellos. Es fascinante el misterio que propaga la incursión de nuevos personajes es como si su aparición no llegara a tener un fin ó si en contraparte todos estuvieran en ciclos con factores clave como son la vida y muerte.
"Todos parecen saber algo que yo no sé" Una novela en la que Elena Garro describe quizá situaciones que muchas mujeres podemos identificarnos como la educación añiñada que aprendemos,con esa imposibilidad para tomar decisiones y "escapar" .Verónica vive una protección que nunca la deja ver la realidad viviendo en lo fantasmal y la no existencia de un "amor" creado para ella mismo que la deja atrapada en la inmovilidad y asfixia. Una buena forma de conocer la violencia psicológica.
Como la protagonista toda la lectura de esta novela me subió en un estado paranoico ¿Cuáles son los anhelos que nos espían y nos cazan desde la sombra del inconsciente? ¿Qué tanto espacio dejan algunas novelas para seguir desarrollando los personajes?
Algunas cosas me gustaron. En general estuve todo el tiempo esperando a que pasara algo y el final no me gusto para nada. Me causo desesperación, pero me obligue a terminarlo y en algún punto tuvo algunos picos de tensión.
simplemente espectacular, los plot twist que surgen a mitad del libro me dejaron sin palabras, la historia causa terror y empatía, los personajes están desarrollados de una manera tan precisa, que logras sumergirte en la historia al instante.
No es ningún secreto que amo a Elena Garro. La he estudiado por horas interminables, es una persona que adoro profundamente y significa mucho para mí. Esta novela comenzó con una trama lenta, jugando con los diálogos para que la experiencia de lo que pasaba se entendiera como repetitiva. El viaje de Verónica y Frank por los hoteles de Europa fue sin duda mi parte favor toca del libro. Se nota demasiado la influencia de los escritores de los 20, (lo cual fue de mi agrado porque es una de mis épocas favoritas para leer) y fue bastante refrescante leer algo así después de mucho tiempo de no hacerlo.
En un punto de la novela, un suceso importante cambia por completo el ritmo, se vuelve un poco más rápida y la información cae por todos lados. Este momento de revelación es un poco abrumador y aunque me gusto este nuevo rumbo, fue muy sorprendente.
Me gustaron muchísimo los personajes y su crueldad humana, los pensamientos de Verónica y toda la vibra de la novela fueron mi cosa favorita.
Le pongo cuatro estrellas porque si falto algo. Creo que a la novela le sobraba todo el rollo de Fitzgerald (aunque lo ame mucho) llegó un punto donde lo mencionaban para todo y se sentía un poco forzado, así mismo el título no me convence porque la novela es más profunda que eso. Y no me gusto el final porque siento que Elena merecía cerrar por ella misma, sin tantas citas de Scott.
Se sabe que las novelas de Elena Garro me ponen triste y esta no es la excepción aunque no tiene, ni de lejos, la potencia de otras. En todo lo que he leído de ella siempre existen estas figuras femeninas a las que no se les permite una existencia completa, siempre están atadas, dependientes o subyugadas emocional o económicamente a otros. Así pasa con el personaje principal de esta novela, Verónica, que ve pasar las circunstancias de este periodo de su vida casi con la misma falta de agencia del lector. Ella es la fuente de tristeza de esta novela que al final me pareció algo irregular, sentí que empezó bien para luego empantanarse y ya solo alcanzar chispazos por aquí y por allá. Tal vez me faltó conocimientos de los intertextos, pero definitamente no es uno de mis trabajos favoritos de la autora.
Es difícil tolerar la violencia física y emocional contra el personaje principal. Es una historia triste que por mucho glamour que la acompañe, deja una sensación de vacío.