Cosas que ya no existen es un hito en la trayectoria de Cristina Fernández Cubas, un libro que la autora concibió como un recuento de escenas, personajes, viajes y momentos de su propia vida que pedían paso para una suerte de memorias, y que, imponiéndose como historias, acabaron conformando un magnífico volumen de relatos vividos. Con las armas de la ficción, y el despliegue de una prosa envolvente y arrolladora, sus páginas nos transportan a un viaje transatlántico al Buenos Aires de los años setenta, a estudiar durante unos meses en El Cairo, a cruzar la frontera boliviana o a vivir singulares peripecias en distintos puntos del globo. Pero también a escenarios más íntimos, como el que crean las fabulosas historias de terror que contaba su niñera, las vivencias en un colegio de monjas o la casa familiar, con vestigios de otra época, en la que un gran reloj de pie, desde su puesto estratégico en la escalera, parece, con sus poderosos latidos, regir el destino de los que la habitan.
"Cosas que ya no existen" de Cristina Fernández Cubas, es un conjunto de relatos que, con una prosa evocadora y atmósferas donde predominan el misterio y la melancolía, invita a reflexionar sobre los recuerdos y las historias que construimos a partir de ellos, desdibujando la realidad en la búsqueda de aquello que se ha desvanecido. A través de la memoria y lo autobiográfico, la autora presenta escenas de su infancia y sus experiencias en distintos países, abordando temas como el paso del tiempo, la pérdida, la memoria, la soledad, el miedo y la identidad. Explora, además, la transformación de los recuerdos en narraciones que, con el transcurrir de los años, se convierten en ficciones debido a la subjetividad de la memoria. Asimismo, retrata cómo objetos, personas, lugares y costumbres del pasado que han desaparecido continúan ejerciendo una poderosa influencia en nuestro presente, moldeando quiénes somos.
Son 15 historias personales, la mayoría interesantes, repletas de anécdotas, recuerdos, detalles, objetos y vivencias que, efectivamente, ya no son de este tiempo, pero que los que ya no somos jóvenes, reconocemos fácilmente. Los relatos son independientes y desordenados en el tiempo, pero gracias al protagonismo de la narradora y a los vínculos entre ellos, no están lejos de lo que podrían ser capítulos de una única historia. Pero es evidente que esa no es la intención de la autora. Me gusta el estilo. Es realista, equilibrado, sólido. Posee un dominio del lenguaje y de las palabras, ordenado, racional y preciso.
Relatos de vivencias y recuerdos, que describen momentos muy personales de pérdida, de descubierta y crecimiento personal, o de ganas de seguir avanzando y de vivir intensamente la vida. Me he quedado particularmente atrapada por "La muerte cautiva" (con pinceladas de realismo mágico) y por "La guerra". Otros de mis favoritos han sido "Los regresos" y "Bumi y los otros".
"...Se adivina la vida de esta mujer, repleta de experiencias y llenita de sucesos dignos de narrarse, bien sea por escrito o bien por oratoria (insisto en que ella, esta última la domina). En Cosas que ya no existen ofrece a su lector fragmentos de algunos de sus momentos vividos, no sabemos si los mejores o quizás sólo los que le merecieron la pena contar por lo rocambolesco del contexto. Habla en ellos de un pasado de viajes por distintos países de América del sur, por Egipto y hasta por su infancia en un colegio de monjas. Cuenta además algunos pasajes de su vida más reciente en su contemporánea Barcelona, pequeños fragmentos que uno nunca termina de creer y que sin embargo, no puede dejar de recrear según los va leyendo, porque esa extraña virtud caracteriza a Cristina Fernández Cubas: que cuando explica algo, uno va viendo con detalle esas cosas que nunca ha visto, que jamás ha vivido y que tal vez, en algún momento del futuro -su futuro- pasen a recordarse como pasado -su pasado-".