Sandra Gallegos's Reviews > Rojo y oro

Rojo y oro by Iria G. Parente
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3980201
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Mar 13, 2017

really liked it

Hace ya tiempo que leí este libro, pero los detalles no se me han olvidado. Lo he querido dejar reposar porque no tenía, y sigo sin tener, muy clara mi opinión sobre él. Voy a tratar de explicarme.

Lo primero que quiero decir es que el libro empieza bien. Muy bien. Empieza fuerte, con acción desde el primer momento, dejándote conocer el mundo de los personajes y qué los mueve a actuar, a querer cambiar algo de su vida; qué es, en pocas palabras, lo que hará que la historia avance.

Hasta más o menos la mitad del libro estaba enganchadísima. Me bebía las palabras. Me comía las páginas. Devoraba los capítulos. Me metía de lleno en lo que estaba pasando y empatizaba por completo con Orión y Asteria, los protagonistas, que vienen él de un mundo dorado y ella, de un mundo rojo.
Y no es una exageración. El título, a este libro, le viene como anillo al dedo.

Y lo siento pero esto tengo que decirlo. Spoiler, cuidado: (view spoiler)

Ahora que me he desahogado, quiero continuar diciendo que la trama, como digo, hasta la mitad del libro me encantaba. Me tenía atrapada. Pero entonces pasó lo que comento en el spoiler, y el ritmo de la novela dio un bajón bestial. Los personajes pasaron de estar en todo momento haciendo cosas, luchando por vivir, salvándose unos a otros, a quedarse de repente parados, sin hacer realmente nada que hiciese avanzar la trama.
Y yo me aburría.

Esto me frustra mucho, porque ya he leído muchos libros de estas dos autoras y sé que ellas siempre se toman su tiempo para ahondar en los personajes, en su personalidad, sus deseos, sus objetivos, su evolución. Y realmente me encanta cómo lo hacen, porque tienen ese don que hace que el lector se meta de lleno en lo que lee, sienta con el personaje y sea uno con él.

Pero en el caso de Rojo y oro...
En el caso de Rojo y oro, las autoras ya llevaban más de cien páginas ahondando en los personajes. Es lo que siempre hacen, como digo. Y lo han hecho a través de la acción, de las mil y una cosas por las que Orión y Asteria han pasado, de cómo han peleado y salido adelante, de cómo han contado el uno con el otro en todo momento. Yo ya sentía que conocía a los dos personajes cuando llegué a la mitad de la novela; ya había empatizado con ellos al cien por cien y, a su manera, me gustaban.

Por eso sentí como si un globo se desinflara entre mis manos cuando llegué a esa parte.
Comprendo que hacía falta, que los personajes necesitaban un respiro, un tiempo para reflexionar y planear su siguiente paso. Pero creo que se alargó la cosa. Me costaba creer que transcurriese X tiempo y ni Orión ni Asteria hubiesen movido un dedo por acercarse más a sus respectivos objetivos. Me costaba creer que pudieran quedarse casi de brazos cruzados mientras el mundo, su mundo, seguía patas arriba. (view spoiler)

Para mí, este libro tiene varias cosas buenas, a pesar de ese bajón que dio, en mi humilde opinión, y que hizo que me costara seguir leyendo. Una de las cosas que me han encantado han sido los cantos. Se trata de unos capítulos, intercalados en la narración de los dos protagonistas, que están escritos en tercera persona y que hablan de los dioses griegos, de lo que hacen o dejan de hacer y de cómo sus acciones y decisiones afectan a los mortales y a los dioses menores, como, por ejemplo, Orión. Zeus, Hera, Atenea, Artemisa, Hades... Todos los que se os puedan ocurrir tienen su papel en la historia, por pequeño que sea. No todos tienen el mismo protagonismo que, por ejemplo, Hera o Eris (qué parecidos suenan estos dos nombres, by the way), pero si están aquí, es por algo.

También me ha encantado Asteria. Creo que es un personaje diez, una mujer que de verdad sabe salvarse a sí misma y salvar a los demás por el camino, que realmente no necesita de la ayuda de nadie para sobrevivir. Es una amazona-gladiadora, por lo que está más que acostumbrada a la sangre y a la muerte, pero eso no quiere decir que éstas no le afecten. Es una mujer dura y fuerte, pero también amable y tierna. Es de esas personas que, cuando se fijan un objetivo, van a por él hasta el final, sin importar las consecuencias, siempre y cuando no se dañe a ningún inocente en el proceso.

Asteria es un verdadero ejemplo a seguir, en mi opinión, ya que ella en ningún momento llega a depender por entero de nadie. Sí que necesita ayuda, como cualquier persona, vaya, pero es capaz de salir ella solita de los problemas en los que se mete y sabe ver cuándo merece la pena seguir luchando y cuándo no. Realmente Asteria pasa por mucho, muchísimo, pero sigue adelante a pesar de todo.

Además, un punto interesante sobre ella es su manera de hablar. Asteria se ha criado en una sociedad únicamente de mujeres, en las que estas mujeres solamente conciben hijas, motivo por el cual ella no tiene la necesidad de tener a un hombre a su lado. Pero esto también se traduce en su forma de dirigirse a un colectivo: haya o no haya hombres dentro de un grupo al que ella hace referencia, Asteria siempre va a decir "las". "Las ciudadanas", "las viajeras", "las diosas", "las mortales". Se refiere a todos los géneros, los incluye a todos, pero en su sociedad nunca ha habido hombres, por lo que ha aprendido a generalizar utilizando el femenino. Se refiere a todos los ciudadanos, a todos los viajeros, a todos los dioses, a todos los mortales. Pero, mientras que yo tiendo a usar el masculino como cualquier persona criada en nuestro mundo, ella ve lógico usar el femenino.
Y creo que ha sido uno de los aspectos más interesantes de la novela, sinceramente.

Algunos quizá lo consideren algo radical, por dejar a los hombres fuera o por usar el femenino para incluir a los hombres; pero, al fin y al cabo, ¿no se ha empleado de toda la vida el masculino para incluirnos a nosotras? ¿Qué problema hay entonces en darle la vuelta a la situación? ¿Qué tiene de malo el que se incluya a alguien de sexo masculino utilizando un femenino genérico? Yo, personalmente, nunca me he sentido mal por que se me incluyese en un colectivo usando el masculino genérico (y, de hecho, probablemente seguiré usándolo, porque el lenguaje es de las cosas más difíciles de cambiar). Y sigo siendo una mujer. ¿Deja un hombre de ser hombre por que se le incluya en un colectivo utilizando el femenino en vez del masculino? Yo creo que no. De hecho, me parece una tontería que un hombre se ofenda por eso, siendo sincera. Ya digo que yo jamás me he ofendido por que usen el masculino genérico conmigo, y sigo siendo mujer. Que yo sepa, no me ha crecido un pene de repente XD

Volviendo al libro, el personaje de Asteria sirve no sólo como ejemplo de mujer fuerte, capaz e independiente, sino también como ejemplo de feminismo y de sororidad, pues realmente las amazonas se adoran, se cuidan y se protegen entre ellas. Son mujeres y son capaces de convivir sin echarse mierda encima unas a otras. No hablan mal unas de otras jamás ni se juzgan por sus acciones y decisiones. Me ha encantado, de verdad. Esto demuestra que la sororidad es posible. En nuestra mano está que sea real, y ojalá que lo termine siendo más pronto que tarde.
También me ha gustado que se deje entrever la sexualidad de Asteria, pero jamás se le ponga nombre. Nada de etiquetas, nada de encasillar a nadie. Somos todos libres y merecemos respeto.

Sin embargo, he de decir que el personaje de Orión no me ha gustado. Me ha parecido un chico endeble, frágil, débil, incapaz de valerse por sí solo. Sí, es verdad que ha pasado toda su vida sometido a los caprichos de Hera, pero, precisamente por su intento de rebelión, habría sido lógico que Orión hubiese sido capaz de, como mínimo, salvarse a sí mismo, igual que hace Asteria. Ya digo que los dos se ayudan el uno al otro sin dudarlo, pero lo de Orión me pareció excesivo... Aparte, su papel en la trama me ha parecido bastante menos relevante que el de Asteria. Porque, sí, él lo empieza todo, pero luego... ¿qué? Cuando llega ese momento de bajón que mencioné antes, Orión ya lleva unas pocas páginas sin hacer nada relevante, y después de dicho momento, lo cierto es que él se cruza de brazos y mira. Todo el peso de la acción recae sobre Asteria y sobre los dioses, pero... ¿Orión? ¿Qué pinta ya él ahí?

Para mí Orión hubiese funcionado mejor como personaje secundario, la verdad. Hubiera preferido que otro personaje hubiese tenido voz, como por ejemplo, Ligeia o alguna de las amazonas, o que incluso Asteria cargase ella solita con el peso de la narración.
Pero, sintiéndolo mucho, para mí Orión fue irrelevante en la mayor parte de la novela.

Ah, y tengo que mencionar esto también: (view spoiler)

Bueno, creo que ya se me está quedando bastante larga esta opinión xD No me he dejado nada por decir, que yo recuerde ahora mismo, excepto que, quizá, este libro me ha gustado un poco más que Títeres de la magia, que me dejó un poco meh, pero no llega al nivel de Alianzas ni, muchísimo menos, al de Sueños de piedra. O sea, es que Sueños de piedra es Sueños de piedra. Lynne es Lynne y Arthmael es Arthmael. Y eso que Asteria me ha putoencantado con perdón, pero sigo prefiriendo a Lynne, la verdad.

Si pudiera, le daría tres estrellas y media a Rojo y oro. Creo que es la puntuación que se merece: un poco más que Títeres de la magia, pero menos que Alianzas y que Sueños de piedra. Ese sería mi orden de preferencia de las novelas de Iria y Selene hasta la fecha: Sueños de piedra, Alianzas, Rojo y Oro y Títeres de la magia. Ahora queda pillar Encuentros, que llega por fin después de mil años. ¡Qué ganas!
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Reading Progress

November 16, 2016 – Shelved
November 16, 2016 – Shelved as: to-read
March 4, 2017 – Started Reading
March 7, 2017 –
page 75
16.82%
March 10, 2017 –
page 210
47.09% "Voy avanzando a paso de tortuga porque no me da la vida para leer, pero me está encantando. Sobre todo por Asteria. I love her."
March 13, 2017 – Finished Reading

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