Sexo Quotes

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“...la sexualidad no radica sólo en los genitales. Estos son los órganos a quienes la naturaleza ha dotado para la función sexual, necesitando la colaboración del resto del cuerpo y de las vivencias y memorias del alma. Tener sexo patrocinado por un fármaco es obligar al organismo, que opera como un todo, a realizar una labor con la cual ciertas partes del mismo no armonizan.”
Samuel Pinzón Bonilla, Hombres: psicoanálisis - cine

Vitor Martins
“Sabe quando sua mãe avisa para levar guarda-chuva e você diz que não quer levar e ela diz "bom, você que sabe" e isso pesa mais do que qualquer coisa, porque de repente se tudo der errado a culpa é totalmente sua? É assim que eu me sinto em relação ao sexo. É como se Deus estivesse me dando o sermão do guarda-chuva, e se eu pecar a culpa é minha.”
Vitor Martins, Um milhão de finais felizes

“Explora mil vulvas, rapaz. Suga mil pénis, rapariga. Forniquem com fúria a juventude. Só assim respeitarão, em pleno, a derradeira e sagrada união.”
Eurico, o Jeová

Paul B. Preciado
“Tú eres el único que podría leer este libro, Delante de esa cámara más que visible, «siento por primer vez la tentación de hacerme un autorretrato para ti». Dibujar una imagen de mí mismo como si fuera tú. Drag you. Travestirme en ti. Hacerte volver a la vida a través de la imagen.
Ahora ya estáis todos muertos: Amelia, Hervé, Michel, Karen, Jackie, Teo y Tú. ¿Pertenezco yo más a vuestro mundo que al mundo de los vivos? ¿Acaso mi política no es la vuestra, mi casa no es la vuestra, mi cuerpo no es el vuestro? Reencarnaos en mí, tomad mi cuerpo como los extraterrestres tomaban a los americanos para convertirlos en vainas vivientes. Reencárnate en mí, posee mi lengua, mis brazos, mis sexos, mis dildos, mi sangre, mis moléculas, posee a mi chica, mi perra, habítame, vive en mí. Ven. Ven. Please don't leave. Vuelve a la vida. Hold on to my sex. Low, down, dirty. Stay with me.
Este libro no tiene razón de ser fuera del margen de incertidumbre que existe entre yo y mis sexos, todos imaginarios, entre tres lenguas que no me pertenecen, entre tú-vivo y tú-muerto, entre mi deseo de portar tu estirpe y la imposibilidad de resucitar tu esperma, entre tus libros eternos y silenciosos y el flujo de palabras que se agolpa para salir a través de mis dedos, entre la testosterona y mi cuerpo, entre V. y mi amor por V.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“Sin embargo, parece posible dibujar una cronología de las transformaciones de la producción industrial del último siglo desde el punto de vista del que se convertirá progresivamente en el negocio del nuevo milenio: la gestión política y técnica del cuerpo, del sexo y de la sexualidad. Dicho de otro modo, resulta hoy filosóficamente pertinente llevar a cabo un análisis sexopolítico de la economía mundial.
Si desde un punto de vista económico, la transición a un tercer tipo de capitalismo, después de los regímenes esclavista e industrial, se sitúa habitualmente en torno a los años setenta, la puesta en marcha de un nuevo tipo de «gubernamentalidad del ser vivo» emerge de las ruinas urbanas, corporales, psíquicas y ecológicas de la Segunda Guerra Mundial —y en el caso de España, de la Guerra Civil.
¿Pero cómo el sexo y la sexualidad, se preguntarán, llegan a convertirse en el centro de la actividad política y económica? Síganme:
Durante el período de la guerra fría, Estados Unidos invierte más dólares en investigación científica sobre el sexo y la sexualidad que ningún otro país a lo largo de la historia. La mutación del capitalismo a la que vamos a asistir se caracterizará no solo por la transformación del sexo en objeto de gestión política de la vida (como ya había intuido Foucault en su descripción «biopolítica» de los nuevos sistemas de control social), sino porque esta gestión se llevará a cabo a través de las nuevas dinámicas del tecnocapitalismo avanzado. Pensemos simplemente que el período que va desde el final de Primera Guerra Mundial a la guerra fría constituye un momento sin precedente de visibilidad de las mujeres en el espacio público, así como de emergencia de formas visibles y politizadas de la homosexualidad en lugares tan insospechados como, por ejemplo, el ejército americano. El macartismo americano de los años cincuenta suma a la persecución patriótica del comunismo la lucha contra la homosexualidad como forma de antinacionalismo, al mismo tiempo que exalta los valores familiaristas de la masculinidad laboriosa y la maternidad doméstica. Se abren durante este tiempo decenas de centros de investigación sobre la sexualidad en Occidente como parte de un programa de salud pública. Al mismo tiempo, los doctores George Henry y Robert L. Dickinson llevan a cabo la primera demografía de la «desviación sexual», un estudio epistemológico conocido con el nombre de «Sex Variant», al que más tarde seguirán el Informe Kinsey sobre la sexualidad y los protocolos de Stoller sobre la feminidad y la masculinidad.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“La industria del sexo no es únicamente el mercado más rentable de Internet, sino que es el modelo de rentabñidad máxima del mercado cibernético en su conjunto (solo comparable a la especulación financiera): inversión mínima, venta directa del producto en tiempo real, de forma única, produciendo la satisfacción inmediata del consumidor en y a través de la visita al portal. Cualquier otro portal de Internet se modela y se organiza de acuerdo con esta lógica masturbatoria de consumo pornográfico.
Si los analistas comerciales que dirigen Google o Ebay siguen con atención las fluctuaciones del mercado ciberporno, es porque saben que la industria de la pornografía provee un modelo económico de la evolución del mercado cibernético en su conjunto.
Si tenemos en consideración que las industrias líderes del capitalismo postfordista, junto con la empresa global de la guerra, son la industria farmacéutica (bien como extensión farmacológica legal del aparato científico médico y cosmético, bien como tráfico de drogas consideradas ilegales) y la industria pornográfica, entonces habría que darle un nombre más crudo a esta «materia prima». Osemos la hipótesis: las verdaderas materias primas del proceso productivo actual son la excitación, la erección, la eyaculación, el placer y el sentimiento de autocomplacencia y de control omnipotente. El verdadero motor del capitalismo actual es el control farmacopornográfico de la subjetividad, cuyos productos son la seratonina, la testosterona, los antiácidos, la cortisona, los antibióticos, el estradiol, el alcohol y el tabaco, la morfina, la insulina, la cocaína, el citrato de sidenofil (Viagra) y todo aquel complejo material-virtual que puede atildar a la producción de estados mentales y psicosomáticos de excitación, relajación y descarga, de omnipotencia y de total control. Aquí, incluso el dinero se vuelve un significante abstracto psicotrópico. El cuerpo adicto
y sexual, el sexo y todos sus derivados semiótico-técnicos son hoy el principal recurso del capitalismo postfordista.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“El sexo, su verdad, su visibilidad, sus formas de exteriorización, la sexualidad, los modos normales y patológicos del placer, y la raza, su pureza o su degeneración, son tres potentes ficciones somáticas que obsesionan al mundo occidental a partir del siglo XIX hasta constituir el horizonte de toda acción teórica, científica y política contemporánea. Son ficciones somáticas no porque no tengan realidad material, sino porque su existencia depende de lo que Judith Butler ha denominado la repetición performativa de procesos de construcción política.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“Hasta el siglo XVII, coincidiendo con un régimen soberano de sexualidad, la epistemología sexual está dominada por lo que el historiador Thomas Laqueur llama «un sistema de semejanzas» que permite leer la anatomía sexual femenina como una variación débil, interiorizada y degenerada del único sexo que tiene existencia ontológica: el sexo masculino. Los ovarios son entendidos como testículos interiorizados y la vagina como un pene invertido que sirve de receptáculo, según una metáfora de inseminación agrícola, al sexo masculino. El aborto y el infanticidio son prácticas corrientes no reguladas por entidades estatales, sino por los diferentes poderes económico-políticos a los que el cuerpo gestante se encuentra atado en cada caso (tribu, casa feudal, pater familias, etc.). Se trata, podríamos decir siguiendo a Laqueur, de un modelo mono-sexual (masculino) del que surgen dos expresiones sociales y políticas jerárquicamente diferenciadas: «el hombre», canon de lo humano, y «la mujer», receptáculo reproductivo.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“Dentro de este sistema de reconocimiento, la divergencia corporal frente a la norma (talla y forma de los órganos sexuales, vello facial, forma y talla de los senos) es considerada como monstruosidad, violación de las leyes de la naturaleza, o perversión, violación de las leyes morales. Junto con la elevación de la diferencia sexual a categoría no solo natural, sino trascendental (como si estuviera más allá de todo contexto histórico o cultural), aparecen también las diferencias oposicionales entre homosexualidad y heterosexualidad, entre sadismo, masoquismo y pedofilia, entre normalidad y perversión. Aquello que hasta ahora eran simples prácticas sexuales se transforman en identidades y en condiciones políticas que deben ser estudiadas, repertoriadas, perseguidas, castigadas, curadas. Se inventan así el niño masturbador y el monstruo sexual. Cada cuerpo, nos dice Foucault, se vuelve un «individuo que es necesario corregir». La mujer barbuda, bajo esta nueva mirada epistemosexual, se convierte en objeto de observación científica o de espectáculo circense. Este doble movimiento, vigilancia medicojurídica y espectacularización mediática, exacerbado a través de técnicas informáticas y digitales de visión y difusión de información, será una de las características del régimen farmacopornográfico que comienza su expansión a mediados del siglo XX.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“Con catorce años, mi primera psicoanalista me explica que lo que yo quiero es echarle un pulso a Dios. No entiendo su insistencia en quedebo renunciar, para alcanzar la salud mental, a mí deseo de follar únicamente con el top de la fémina, con las alfa hembras, con las superputitas, un deseo que ella llama «megalómano». Si considera ese deseo como excesivo es porque no soy un bio-hombre; si no ese deseo llevaría simplemente el título de «auto-estima».”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“¿Quién querría cambiar de estado mental cuando es posible cambiar de sexo? ¿Quién querría cambiar de humor cuando es posible cambiar de identidad? He aquí la superioridad sexopolítica de los esteroides.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“No hay dos sexos, sino una multiplicidad de configuraciones genéticas, hormonales, cromosómicas, genitales, sexuales y sensuales. No hay verdad del género, de lo masculino y de lo femenino, fuera de un conjunto de ficciones culturales normativas.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“Queremos apoderarnos del género, redefinir nuestros cuerpos y crear redes libres y abiertas donde poder desarrollarnos, donde cualquiera pueda construir sus mecanismos de seguridad contra las presiones de género. No somos víctimas, nuestras heridas de guerra nos sirven como escudo... Nos presentamos no como terroristas, sino como piratas, trapecistas, guerrilleros, RESISTENTES del género… Defendemos la duda, creemos en el «volver atrás» médico como un seguir hacia delante, pensamos que ningún proceso de construcción debe tacharse de IRREVERSIBLE. Queremos visibilizar la belleza de la androginia. Creemos en el derecho a quitarse las vendas para respirar y el de no quitárselas nunca, en el derecho a operarse con buenos cirujanos y no con CARNICEROS, en el libre acceso a los tratamientos hormonales sin necesidad de certificados psiquiátricos, en el derecho a auto-hormonarse.
Reivindicamos el vivir sin pedir permiso... Ponemos en duda el protocolo médico español que desde hace años establece unas pautas absurdas y tránsfobas para cualquier ciudadano que desea tomar hormonas de su «sexo» contrario. No creemos en las disforias de género, ni en los trastornos de identidad, no creemos en la locura de la gente, sino en la locura del sistema. No nos clasificamos por sexos, nosotros somos todos diferentes independientemente de nuestros genitales, nuestras hormonas, nuestros labios, ojos, manos... No creemos en los papeles, en el sexo legal, no necesitamos papeles, ni menciones de sexo en el DNI, creemos en la libre circulación de hormonas (que, de hecho, ya existe..). No queremos más psiquiatras, ni libro de psiquiatras/ psicólogos, no queremos más «Test de la Vida Real»... No queremos que nos traten como enfermos mentales..., porque no lo somos... ¡y así es cómo nos llevan tratando desde hace mucho tiempo! Creemos en el activismo, en la constancia, en la visibilidad, en la libertad, en la resistencia...
GUERRILLA TRAVOLAKA”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Paul B. Preciado
“Primera falacia desenmascarada: tomar testosterona no nos cambia de sexo; cambia (o puede cambiar, dependiendo de la dosis) el modo en el que el género es descodificado socialmente. Segunda falacia desenmascarada: la testosterona no tiene por qué ser utilizada para cambiar de género, sino simplemente como cualquier otra droga, para modificar el cuerpo y sus afectos.”
Beatriz Preciado, Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornographic Era

Juliet Dark
“—Vaya, lo has hecho enfadar —comentó Soheila, examinando aquel desastre, me
pareció detectar un atisbo de admiración en su voz.
— ¿Qué le has dicho?

—Le dije que el amor era mucho más que un buen polvo.

—Creo que aquí tienes su respuesta —dijo.
Rodeando la cama en el suelo había dos palabras escritas en la sal

«¿Qué más?»”
Juliet Dark, The Demon Lover
tags: amor, sexo

Gerard Coll-Planas
“En algunos casos, los genitales ambiguos generan molestias u obstruyen la orina, por lo que es necesario intervenirlos, pero en la mayoría de los casos no son dañinos ni suponen ningún riesgo para la salud.
Habitualmente, pues, las operaciones no responden a cuestiones de salud sino a la necesidad cultural de mantener claras las distinciones entre ambos sexos.”
Gerard Coll-Planas

Simone de Beauvoir
“Esa pareja equilibrada no es una utopía ; existen tales parejas, a veces incluso en el mismo marco del matrimonio pero con más frecuencia fuera de él; unos están unidos por un gran amor sexual, que los deja libres en cuanto a sus amistades y ocupaciones; otros se hallan unidos por una amistad que no entorpece su libertad sexual; más raramente, los hay que son a la vez amantes y amigos, pero sin buscar el uno en el otro la exclusiva razón de vivir. Multitud de matices son posibles en la relación entre un hombre y una mujer: la camaradería, el placer, la confianza, la ternura, la complicidad, el amor, pueden ser el uno para el otro la más fecunda fuente de alegría, de riqueza y de fuerza que pueda ofrecérsele a un ser humano. No son los individuos los responsables del fracaso del matrimonio: es —en contra de lo que pretenden Bonald, Comte, Tolstoi— la institución misma la que está originariamente pervertida.”
Simone de Beauvoir

Simone de Beauvoir
“Cada sexo cree justificarse tomando la ofensiva: pero los entuertos de uno no absuelven al otro.”
Simone de Beauvoir, The Second Sex

Mario Benedetti
“De ahí que la tremenda satisfación sexual que me brindó la sola unión con Dolores sea, sobre todo, un derivado de aquella conmoción previa. Me mira, y su mirada no es sexo sino vida; sonríe, y su sonrisa no es sexo sino hondura, tristeza, palpable socorro. Pero su mirada y su sonrisa, al recorrerme, estrujan mi corazón, lo aceleran, lo lanzan, y una vez que mi corazón es lanzado a querer, a urgir, a necesitar, somete al sexo, y éste pasa a proceder como mera filial orgánica y sus modos de amor dejan de ser los propios para convertirse en subsidiarios de los modos de amor del corazón.”
Mario Benedetti, Gracias por el fuego

“Adán y Eva están solos. Solos y desnudos. Se gustan, no lo pueden evitar. Olvídate de la manzana. En el mundo nunca habrá una fruta cuyo sabor sea capaz de competir con el sabor de las miradas que se cruzaron bajo los árboles del Paraíso.”
Jorge Enrique Lage, ¿Sueñan los androides con alpacas eléctricas?
tags: amor, sexo

John Fante
“La sensación de estar cometiendo un pecado estaba bien para pasar un rato, pero al final resultaba agotador.”
John Fante, The Wine of Youth

Charles Bukowski
“Uno se puede encariñar de muchas cosas aparte del sexo pero es mejor si el sexo está presente de alguna manera.”
Charles Bukowski, Absence of the Hero

Torcuato Luca de Tena
“se topó en el camino con una pareja tumbada en el suelo, que practicaba con singular entusiasmo el noble ejercicio de la procreación”
Torcuato Luca de Tena, Los renglones torcidos de Dios

Dai Sijie
“—¿Cómo te atreves a hablar de psicoanálisis, si nunca has hecho el amor? —¡qué silencio! Los demás cesaron en sus disputas de inmediato—. ¡Toma! —exclamó el poeta—. ¡Coge estos doscientos francos, súbete a un taxi, ve a la calle Saint-Denis y, cuando te hayas tirado una puta, vuelve y me habla de Freud y Lacan!”
Dai Sijie, Mr. Muo's Travelling Couch

William S. Burroughs
“Es poco probable que la vergüenza pueda darse en ausencia de la libido sexual...”
William S. Burroughs, Naked Lunch

Becky Albertalli
“Supongo que con algo te tienes que obsesionar antes de saber que existe el sexo.”
Becky Albertalli, Simon vs. the Homo Sapiens Agenda

Libertad Delgado
“[teniendo sexo] Pepita gritaba eufórica, segura de que recibiría la mejor muerte de la Historia: ser partida en dos por el bandolero más irresistible de toda Sierra Morena.”
Libertad Delgado, La Dama y el Bandolero: Comedia romántica erótica en la España del siglo XIX

Juan Moises De La Serna
“El Ciberacoso con contenido sexual también se da, pero no es exclusivo; en muchas ocasiones, el contenido sexual es empleado para el mismo fin de humillación o chantaje, sin ser el objetivo final el acosador.”
Juan Moises De La Serna, Ciberacoso: Cuando El Acosador Se Introduce Por El Ordenador

Gerard Coll-Planas
“La existencia de personas intersex demuestra que, a nivel biológico, no es tan clara nuestra división entre machos y hembras. La literatura médica reconoce muchísima variabilidad sexual. Entre otras clasificaciones, se ha planteado la existencia de cinco sexos: hombres, mujeres, pseudohermafroditas femeninas, pseudohermafroditas masculinos y verdaderos hermafroditas. Los tres últimos están agrupados en la categoría de intersexuales.”
Gerard Coll-Planas, Dibujando el género

Tom Sharpe
“Meditó durante la hora de Reafirmación de Género para Mujeres Maduras, ninguna de las cuales necesitaba que le enseñaran a reafirmarse a sí misma. De hecho se reafirmaban tan estupendamente que lo único que tenía que hacer Wilt era dejar que hablaran.”
Tom Sharpe, Wilt In Nowhere

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