¿Una mujer? —dijo el joven con desdén. —¿Por qué no? —opuso el pater familias—. Cleopatra mantuvo a Egipto en el centro máximo de poder de todo el Mare Internum durante todo su reinado porque supo manipular a los hombres más poderosos del Estado romano de su época: primero a Julio César y luego a Marco Antonio.

