—Maldita seas, Julia, una y mil veces. Has sobrevivido a la locura de Cómodo y a la debilidad de Pértinax y has acabado con Juliano y Nigro, pero ahora va a ser distinto. Ahora, Julia, no lucharás contra un hombre. Tus encantos y tus hechizos no te valdrán de nada. Ahora será mujer contra mujer.

