In 1992, Calhuasí, an isolated Andean town, got its first road. Newly connected to Ecuador’s large cities, Calhuasí experienced rapid social-spatial change, which Kate Swanson richly describes in Begging as a Path to Progress .
Based on nineteen months of fieldwork, Swanson’s study pays particular attention to the ideas and practices surrounding youth. While begging seems to be inconsistent with―or even an affront to―ideas about childhood in the developed world, Swanson demonstrates that the majority of income earned from begging goes toward funding Ecuadorian children’s educations in hopes of securing more prosperous futures.
Examining beggars’ organized migration networks, as well as the degree to which children can express agency and fulfill personal ambitions through begging, Swanson argues that Calhuasí’s beggars are capable of canny engagement with the forces of change. She also shows how frequent movement between rural and urban Ecuador has altered both, masculinizing the countryside and complicating the Ecuadorian conflation of whiteness and cities. Finally, her study unpacks ongoing conflicts over programs to “clean up” Quito and other major cities, noting that revanchist efforts have had multiple effects―spurring more dangerous transnational migration, for example, while also providing some women and children with tourist-friendly local spaces in which to sell a notion of Andean authenticity.
Este es un estudio sobre la migración de mujeres y niños de la comunidad de Calguasig (en la provincia de Tungurahua en Ecuador) hacia la ciudad para dedicarse a la mendicidad y la venta de dulces en las calles. Así, la autora realiza un análisis sobre urbanismo, niñez, trabajo, mendicidad y exclusión.
Lo que me gustó: Está es una investigación muy interesante. La autora hizo entrevistas a una gran variedad de actores, lo que permite tener una idea más clara de la complejidad del problema de estudio. Las fotos que tomó de las personas son muy buenas y revelan muchos aspectos adicionales. Otro punto fuerte es la forma en que la autora entabló un rapport con las personas de Calguasig, que fue bastante horizontal y género relaciones de confianza. El análisis es muy interesante, me pareció completo y bien hecho. Finalmente, aunque es algo horrible sobre la situación de las comunidades rurales, los trabajadores informales y la población migrante en Ecuador, este libro sigue vigente después de 20 años de su publicación.