¡Tiembla, imperio del zapping, que aquí viene Sabrina! Después de haber triunfado en el trabajo con una gran campaña publicitaria y de haber conquistado al hombre de sus sueños, Sabrina vuelve a la carga dispuesta a convertirse de una vez por todas en una adulta seria, responsable y segura de sí misma. Sin embargo, luchar contra su naturaleza «inquieta», contra las diseñadoras rubias y celosas, y contra un montón de compañeros corruptos no será tan fácil como ella creía.
Soy madrileña, vallecana de pura cepa y casta, tengo 35 años pero aparento muchos menos como todas las mujeres. Trabajo desde hace once años en publicidad donde he sido la responsable de numerosas campañas para Loewe, Rover o Nivea, entre otras, así que se supone que sé todo lo que hay que saber –y algunas cosas que no debería n saberse- sobre la publicidad. Con toda esta experiencia escribí mi primera novela, publicada por Esencia, Sabrina 1-El mundo 0 y ahora en el 2009 publico la segunda parte, Sabrina contra el Imperio del Zapping, donde termino de desmontar los mitos sobre la publicidad.
En la actualidad compagino mi trabajo con la escritura de mi tercera novela, el cuidado de dos pequeñas criaturas, que no son gatos, ni perros, ni loros, una vigilancia extrema al perfecto culo de mi perfecta pareja sentimental, y la búsqueda de un vestido adecuado por si algún día me conceden el premio Planeta, que por lo que se dice por ahí parece que está a punto de caer. Además, en mis ratos libres colaboro en el blog El sabor del cerdo agridulce y hago unas croquetas de cocido de impresión.
Sentí que este libro era infinito, y no en el buen sentido.
Déjenme aclarárselos, al inicio me encantó, porque la protagonista no dejaba de fangirlear sobre Ewan McGregor y yo no podía sentirme menos identificada. Es decir, cualquier historia freaki sobre mi Obi-Wan tendrá mi sello de aprobación.
Pero después de esas maravillosas 30 primeras páginas, todo se tornó bastante soso y aburrido. Pese a ser una novela chick-lit, que se supone que debe atraparte, fue muy descriptiva y se alargó demasiado.
Quedaba obvio que la autora manejaba al derecho y al revés el tema de la publicidad, tópico en el cual gira toda la historia, pero con 100 páginas menos hubiera sido perfecta.
La mitad de la historia me pareció exagerada, poco creíble, excesivamente jalada de los pelos, incluso para este tipo de novelas.
Uno de mis mayores bloqueos lectores me lo da este libro que se salva de las 2 estrellas por el ingenioso giro final. Nada recomendada.
(3.75) Me gustó harto, aunque a veces tenía las medias ganas de darle un pape a la protagonista >-< Y me gustaría que la autora siguiera escribiendo de Sabrina <3