El mar siempre ha sido un enclave propicio para la aventura, la exploración, lo desconocido, las grandes hazañas y también, por qué no decirlo, para el horror. No es extraño encontrar en muchos viejos mapas de mares y costas, en todas las lenguas y culturas, la enigmática expresión que nos “más allá hay monstruos”. La antología que nos ocupa está preñada de salitre, de mareas, de mástiles y velas desplegadas al viento, y de hombres, de personajes que afrontan el mar con desafío, con cobardía, con indiferencia o sorpresa, y también con horror. Mares tenebrosos es una antología que reúne veinte relatos de terror ambientados en el mar. La selección, a cargo de José María Nebreda (que también se ha ocupado de la traducción y las notas biográficas), ha procurado ser lo más variada hay cuentos que se desarrollan en la costa, cerca del mar; otros en las islas desconocidas y desiertas; en las cantinas portuarias, llenas de viejos lobos de mar que narran extrañas historias; en un faro perdido entre los escollos, a decenas de kilómetros del continente; en un barco fantasma que no sabe que lo es; en otro que ha visto un espectro y siente un pánico paralizante; vagabundearemos sin rumbo, enloquecidos, en medio de la bruma más espesa e impenetrable; incluso viajaremos tierra adentro, a un pueblecito alejado del mar por una gran distancia y que, sin embargo, alberga una de las más bellas historias fantásticas sobre el mar jamás escritas. No podían faltar en esta antología autores de la talla de W.H. Hodgson, gran maestro de este peculiar género, H.P. Lovecraft o Robert E. Howard. También se han incluido autores menos conocidos por el aficionado español como John Masefield, James Anley, William Outerson, Frank Norris, Michel Bernanos y Jack Cady, autor norteamericano recientemente fallecido.
Esta es la mejor antología de cuentos de terror ambientados en el mar que se ha publicado en España hasta la fecha. Leyendo estos relatos es imposible no abstraerse por un momento e imaginarte que navegas en uno de esos buques veleros de antaño, arriando velas o subiendo por los aparejos, sintiendo casi como si estuvieras en otro mundo, azul e infinito; o como estás tranquilamente sentado en cubierta, escuchando viejas historias de barcos fantasma, de tripulaciones desaparecidas o de monstruos de las insondables profundidades.
Los cuentos seleccionados abarcan muchos temas, unos están ambientados en la costa, otros bajo el mar, otros a bordo de barcos perdidos en la bruma, en islas desiertas, e incluso en un faro. Como se suele decir en estos casos, no están todos los que son, pero sí son todos los que están.
La edición de Valdemar es sencillamente exquisita. Contiene notas biográficas y bibliográficas muy interesantes, que son un complemento ideal a cada cuento; además de una gran introducción de José María Nebreda. También se incluye un glosario de términos náuticos que sirve de ayuda en determinados momentos. Es un placer tener este libro entre las manos, así como cualquier libro de Valdemar, sobre todo las ediciones en tapa dura. Con libros así, es inevitable que salga mi vena fetichista.
Estos son los cuentos contenidos en la antología:
- VERSOS DE LO PROFUNDO (**). Selección de poemas de varios autores, Shakespeare, Hodgson, Coleridge, Kipling, Neruda, Tolkien, Lovecraft, y algunos más de menor renombre pero de igual calidad.
- LA NOCHE DEL OCÉANO, H.P. Lovecraft y Robert Barlow (****). Un artista busca el descanso en una casita apartada junto al mar; pero enseguida se da cuenta de que algo hay sobrenatural en el ambiente.
- NIEBLA, James Hanley (****). En medio de la niebla, un marinero llama insistentemente a sus compañeros, pero nadie le responde.
- UN BARCO MALDITO, Joshua Snow (*****). En plena calma chicha, los marineros se entretienen recordando historias de pecios fantasmales. Entonces, Palle empieza a contar una historia muy inquietante.
- SUPERSTICIÓN, Julio F. Guillén (**). ¿Cómo trasladar un cadáver a su país de origen sin que la tripulación empiece a fantasear?
- DEMONIOS DEL MAR, William Hope Hodgson (*****). Extraños sucesos acaecen en un navío. Todo empieza cuando las aguas que les rodean aumentan inexplicablemente de temperatura... Hodgson es el maestro indiscutible de este singular género.
- UNA VOZ EN LA NOCHE, William Hope Hodgson (*****). Una noche, los tripulantes de un barco pesquero oyen la voz de un hombre que se mantiene a cierta distancia en su propio bote. Solicita algo de agua y comida. Su historia es terrible y triste. Obra maestra dentro de los cuentos de terror sobrenatural.
- LA ISLA DE LOS HONGOS, Philip M. Fisher (*****). Unos náufragos llegan a una isla en la que predominan unos extraños hongos. Muy digno homenaje a Hodgson por parte del autor, en un especie de continuación de 'Una voz en la noche'.
- MALDICIÓN MARINA, Robert E. Howard (***). En la ciudad de Faring, unos marineros cometen un acto atroz que no quedará sin castigo.
- DESDE LAS PROFUNDIDADES, Robert E. Howard (****). El cuerpo sIn vida de Adam Falcon es devuelto por el mar. Para Faring la pesadilla sólo acaba de empezar... Estos dos relatos de Howard forman el llamado ciclo de la ciudad de Faring.
- EL MISTERIO DEL VISLATEK, Óscar Sacristán (****). A través del diario del capitán Kowalski, conoceremos los extraños asesinatos que se comenten a bordo de su barco. Gran cuento sobre un clásico de la literatura de suspense, el caso del "recinto cerrado".
- AL OTRO LADO DE LA MONTAÑA, Michel Bernanos (*****). Como comenta Nebreda, el editor, es mejor no contar nada de este cuento, y descubrirlo por uno mismo. Imprescindible, sin duda.
- ANTY BLIGHT, John Masefield (**). De cómo un ahorcado puede volver a la vida. Pequeño cuento de humor y fantasmas.
- LA LLAVE DE LOS TRES ESQUELETOS, George G. Teudouze (****). La Llave de los Tres Esqueletos es una roca algo alejada de la costa. En ella se encuentra un faro, al que llega el narrador, que será testigo de unos hechos terroríficos.
- UNA DEUDA DE MARINERO, Jack Cady (****). Victor Alley recuerda lo acontecido, tanto a él como a tres de sus compañeros, hace cuarenta años, cuando pertenecían a la Guardia Costera. Historia de fantasmas, con regusto melancólico. Un cuento maravillosamente bien escrito.
- ¡HOMBRE AL AGUA!, Vicente Blasco Ibáñez (**). De cómo las imprudencias se pueden pagar muy caras.
- FUEGO EN EL BRASERO DE LA COCINA, William Outerson (***). Todo empieza cuando el buque Unicorn sufre unas sacudidas inexplicables...
- EL BARCO QUE VIO UN FANTASMA, Frank Norris (***). En el Glarus nadie quiere navegar, y es que todos los marinos saben que vio un fantasma.
- EL PECIO DE LA MUERTE, Simon Clark y John B. Ford (*****). Estos dos autores homenajean claramente a Hodgson, en este caso con un toque original, el fondo del océano.
- EL BUQUE FANTASMA, Richard Middleton (****). En Fairfield los fantasmas conviven pacíficamente con sus habitantes. Hasta que un buen día llega cierto buque... Delicioso cuento de humor con tintes de tristeza.
La mayoría de los relatos contenidos en esta antología han sido tratados en más detalle en el programa de Gabinete de Curiosidades - Mares tenebrosos y Aguas profundas: un recorrido en el terror en el mar en la literatura: https://go.ivoox.com/rf/115287953
Me sorprende a mi mismo lo mucho que me gustan las historias ambientadas en el mar y la literatura náutica siendo tan de secano como soy. Prefiero antes la montaña que la playa, y la arena, para colmo, me da cosica. Debo ser de las pocas personas a las que un retiro en las Malvinas le produce mas ansiedad que confort. Pero la mar, la alta mar, la gran inmensidad oceánica, en toda su vastedad y profundidad, inabarcable, misteriosa, enigmática... es imposible no sentirse fascinado y acongojado a partes iguales por ella. Y pocos sentimientos están más a flor de piel sobre una cubierta bamboleante y húmeda que este último. Sólo por eso, ya merece la pena echar una ojeada a esta magnifica primera antología de cuentos de terror en el mar que nos ofrece José María Nebreda -su continuación es, a mi perecer, incluso superior-.
Los relatos aquí reunidos son todo lo variados que podrían ser dada la temática: barcos fantasmas, supersticiones marineras, monstruos marinos de tiempos pretéritos, venganzas desde el más allá, islas desconocidas pobladas de inquietante geografía y aun mas inquietantes pobladores, ¡incluso uno de detectives en alta mar! Intentare no destripar la sorpresa de ninguno de ellos; me limitare, únicamente, a una breve sinopsis y mis apreciaciones personales:
-La noche del océano de H.P. Lovecraft y Robert Barlow (**): una paja mental con todos los defectos del estilo del maestro de Providence exagerados hasta la nausea: pura verborrea abstrusa sobre el atávico miedo al mar. Es como un borrador en imbécil de La sombra sobre Innsmouth.
-Niebla de James Hanley (***): remontamos. En este cuento nos encontramos solos, rodeados por una niebla que se podría cortar a cuchillo. Llamamos a nuestros compañeros, pero nadie responde ¿Acaso hace falta más para echarse a temblar? Una pena que el final desmerezca a tan buena atmosfera.
-Un barco maldito de Joshua Snow (****): una historia marinera típica de barcos encantados. No por ser típica es menos satisfactoria.
-Superstición de Julio F. Guillen (****): un cuento muy breve pero encantador de un autor español desconocido. Narrado con ese estilo fresco y rico lleno de sonoridad tan del siglo XIX, es de los que más he disfrutado, aunque no tenga nada espectacular. Lo mejor, esa socarronería tan castiza que nos caracteriza.
-Demonios del mar de William Hope Hodgson (****): llegamos al maestro de maestros, sin duda, el mejor escritor de terror en el mar. No hay nadie como el, y aunque en este cuento no encontremos al mejor Hodgson, si que encontramos un cuento lleno de acción y terror. Durante una calma chicha, sobre un mar bullente por el bochorno ecuatorial, una tripulación se ve asediada por un misterioso ejercito.
-Una voz en la noche, idem (*****): y me faltan estrellas para ponerle a este relato, posiblemente mi favorito de Hodgson junto a Más allá de la tormenta. Una balsa se acerca a una goleta suplicando por provisiones. A pesar de la receptividad de la tripulación, el naufrago no quiere identificarse ni subir a la nave...
-La isla de los hongos, de Philip M. Fisher (****): un gran relato de tierras misteriosas y terroríficas, muy los Botes del Glen Carrig. Tal vez se haga un poco largo, pero su calidad es incuestionable.
-Maldición marina de Robert E. Howard (****): una venganza de ultratumba en un ambiente portuario con toda la mala sangre que caracteriza al padre de Conan el cimmerio. Nunca, pero nunca, os enemistéis con una anciana de aspecto siniestro y fama de bruja: muy probablemente lo sea.
-Desde las profundidades, idem (****): un joven marino, ahogado en alta mar, es devuelto a tierra por el oleaje. Su viuda, lejos de derrumbarse de tristeza al reconocerle, grita ante toda el pueblo que ese cadáver que tanto se parece a su marido no es su marido. Lo que pasa a continuación puede que os sorprenda, o puede que no, pues estamos hablando de Bob Howard y su insaciable sed de sangre.
-El misterio del Vistalek de Oscar Sacristan (****): alguien esta acabando con toda la tripulación del Vistalek y sólo el capitán, avezado marinero propenso a la cólera, deberá descubrir al culpable. Sin embargo, deberá darse prisa, pues todas las pistas le señalan a él. Un buen relato de detectives que sabe mantener el interés hasta el final cuyo único defecto es el formato elegido para contarlo y el estilo, no especialmente bueno.
-Al otro lado de la montaña de Michel Bernanos (*****): José María Nebreda, en el prólogo, nos dice que este relato -es de los que hay que descubrir. Y estoy completamente de acuerdo. Así que... habrá que descubrirlo... ji ji ji.
-Anty Blight de John Masefield (***): un cuento con mucho humor negro y mucha mala leche en el que un pobre calavera es maltratado sin compasión por el fantasma de un pirata. Simpático, pero no especialmente memorable. Lo mejor, la forma en que esta escrito.
-La llave de los tres esqueletos de George G. Toudouze (***): Ser farero es un trabajo duro, muy duro, que se lo digan a Robert Pattinson y Willem Dafoe. Pero es aun más difícil cuando eres objeto de una invasión de miles de pequeñas criaturas famélicas; y no, no estamos hablando de profundos... Un buen relato, angustioso y divertido.
-Una deuda de marino de Jack Cady (****): A caballo entre el terror psicológico y la historia de fantasmas, este relato podría haber sido firmado perfectamente por Algernon Blackwood si hubiera sido bendecido por el don de la concisión. Una lancha de la Guardia Costera de Maine se hace a la mar para atrapar a un homicida fugitivo. Sin embargo, al momento de detenerlo ocurre la tragedia. Con este relato he descubierto a Cady, y deseando estoy poderme hacer con su novela la Guardia de Jonas.
-¡Hombre al agua! de Vicente Blasco Ibañez (***): un relato costumbrista, muy en la línea del valenciano, en que se relata un suceso realista y corriente en alta mar pero no por ello menos angustioso y terrorífico. Su mayor virtud, su brevedad.
-Fuego en el brasero de la cocina de William Outerson (***): Un barco es abordado en alta mar por uno de los más conocidos monstruos marinos. Lo mejor, el final; lo peor, que haya tenido que volver a leerlo para acordarme de él.
-El barco que vio un fantasma de Frank Norris (****): siendo un relato de barcos fantasmas me ha parecido de los más originales. Ver un derrelicto a la deriva genera inquietud en el corazón de los tripulantes, desde el grumete más bisoño hasta el patrón más experimentado, ¿pero, alguna vez se habrán preguntado que siente de ese encuentro fantasmal... el barco? Frank Norris sí, y es brutal.
-El pecio de la muerte de Simon Clark y John B. Ford (***): un cuento que exuda Hodgson por todos sus poros. En todos los relatos que hemos leído hasta ahora el horror ocurre en la superficie o sobre la cubierta de un barco; éste es el único que traslada la acción al fondo marino. Lo peor de este cuento es que, al ser un homenaje, termina perdiendo identidad. Es un buen cuento, si, pero podría haber sido mucho mejor si hubiera apostado más por ese componente submarinista y menos por los monstruos hodgsonianos.
-El buque fantasma de Richard Middleton (*****): cambiamos totalmente de escenario y de registro. Es un relato de fantasmas, sí, pero no es un relato de terror. Tras una tormenta, un barco aparece en una huerta, y con el, una tripulación de fantasmas dispuesta a divertirse y disfrutar de lo que era estar vivos. Un cuento muy tierno, con un toque melancólico pero no depresivo, y esto último si es raro en el autor. Si quieren saber más de los pocos cuentos de este autor os recomiendo leer la excelente reseña que Fabulantes hizo https://www.fabulantes.com/2020/06/el...
Una antología imprescindible tanto para los amantes del mar como para los aficionados al terror. Tanto esta, como su secuela, son dos colecciones imperdibles que os harán pasar, como mínimo, un mal rato: servíos un buen vaso de grog, encended una vela, y pedidle a alguien fuerte y paciente que os balance la silla -alquilar un velero puede ser poco practico-. No os arrepentiréis.
Excelente muestrario de cómo la literatura de terror se ha acercado al mar. José María Nebreda realizó una selección sólida y variada; evitó muchos de los cuentos más conocidos, incluyó autores inexcusables (Lovecraft, Hogdson), presentó muchos inéditos y equilibró la mirada compensando la dominancia anglosajona con piezas francesas y españolas. Derrelictos, calmas chichas, remolinos, todo tipo de criaturas, fantasmas, crímenes a bordo, algo de humor... No están todos a la misma altura pero entre la diversidad de temas y de enfoques el evidente bajón de tres o cuatro relatos respecto al resto como que importa menos.
De entre todos los cuentos me gustaría destacar "Un barco maldito", de Joshua Snow, una pequeña delicia coetánea de Poe con un sobresaliente giro final; "Una voz en la noche", el angustioso clásico de William Hodgson sobre unos náufragos atacados por una naturaleza fungosa; "Una deuda de marinero", de Jack Cady, una historia de marinos atormentados, bien por su experiencia en la Segunda Guerra Mundial, bien por un salvamento catastrófico del que nadie tiene un recuerdo completo; o "El pecio de la muerte", donde Simon Clark y John B. Ford se acercan al horror ante lo ignoto en un pequeño homenaje a Hodgson. Pero ninguno hace sombra a la gran obra maestra dentro de Mares tenebrosos: "Al otro lado de la montaña", de Michel Bernanos. Una intensa reescritura de las grandes obras marineras de Poe donde Gordon Pym termina con sus huesos en un continente de una exuberancia aterradora. Pocas narraciones recuerdo que me hayan producido la sensación de asfixia de su segunda mitad. Esta novela corta por sí sola ya justifica la lectura del volumen.
El mar, inmenso, lleno de regiones desconocidas, ingobernable e impredecible, siempre ha sido fuente de temor y admiración por parte de los seres humanos. En esta antología, Valdemar recoge 19 relatos de terror inspirados en estas infinitas aguas. La temática es muy variada, desde barcos fantasmas hasta náufragos que llegan a islas desconocidas, sin olvidarnos de los terribles monstruos marinos.
Aunque no he disfrutado de todos los relatos y en algunos momentos he sentido que mi lectura se veía lastrada por los términos náuticos que desconocía (en este sentido se agradece el glosario incluido por la editorial), la sensación final es buena. De todos los cuentos recogidos, mi mayor decepción ha sido el primero (La noche del océano), escrito a cuatro manos entre H. P. Lovecraft y Robert Barlow. Entre los mejores relatos de la antología se cuelan sin duda Una voz en la noche, de Hodgson, y el Buque Fantasma, de Richard Middleton; este último no es, por cierto, un cuento de terror, sino de fantasía y humor. Otros relatos que destacaría son los dos de R. E. Howard (Maldición marina y Desde las profundidades) y ¡Hombre al agua!, de Vicente Blasco Ibáñez. También La isla de los hongos, de Philip M. Fisher, y Al otro lado de la montaña, de Michel Bernanos, muy bien escritos, rebosantes de imaginación, oníricos y, aunque se me acabaron haciendo largos, brillantes.
José María Nebreda ha buceado, rescatado, seleccionado y traducido en su mayor parte este conjunto de perlas marinas que hace que este libro sea una auténtica joya, una maravillosa rara avis dentro de las antologías de relatos de terror. Este libro huele a mimo y salitre por los cuatro costados. Así, el propio Nebreda nos explica el criterio para seleccionar los relatos que componen la obra: Evidentemente hay puertos en los que sí o sí tiene que atracar cuando decide adentrarse en este tipo de temática, (Hodgson o Lovecraft por poner dos ejemplos); sin embargo ha preferido dar prioridad a relatos totalmente inéditos en lengua hispana de autores en su mayoría anglosajones de mediados del s. XX y desconocidos en nuestro país, para mostrarnos pequeñas joyas que de ninguna otra manera llegaríamos a disfrutar jamás. Y lo hace, conforme se va avanzando relato tras relato, con un gusto exquisito. En estos relatos prima la variedad de situaciones, historias y sucesos: hay barcos fantasma, nieblas terroríficas, maldiciones sobrenaturales, misteriosos asesinatos y desapariciones, expediciones bizarras, ratas asesinas, horrendas transformaciones…y todo esto hace que su lectura sea tan amena. No son todas obras maestras del relato corto de horror, ojo que algunas sí, pero Nebreda consigue crear un tomo unitario que contiene delicias acuáticas para todos los gustos y temores y que te deja al final con un gran sabor de boca, y con la idea de volver a leerte el libro pasados unos años.
Aprovecho viaje a Formentera para que el ambiente marino me acompañe en la lectura de esta excelente selección de cuentos de terror en el mar. Selección variada, interesante y de alta calidad en la que resulta fácil encontrar excelentes relatos. Entre mis favoritos: "Un barco maldito" (inquietante y con un final redondo); los dos relatos del maestro William Hope Hodgson ("Demonios en el mar" y "Una voz en la noche"); la sorprendente "Al otro lado de la montaña"; la tensión que acompaña a "la llave de los tres esqueletos"; el corto pero excelente "¡hombre al agua!"; el relato basado en el misterio del Mary Celeste "Fuego en el brasero de la cocina" o el original "el pecio de la muerte".
Antología de calidad indiscutible, pocas veces vista en cualquier recopilación, donde los pobres marineros son zarandeados de acá para allá por diversos terrores, cada cual más horroroso que el anterior.
Acá mis relatos favoritos, dentro de todo lo bueno:
"¡Hombre al agua!" de Vicente Blasco Ibáñez, el más realista pero a la vez el más desasosegante de los relatos. Implacable. "Al otro lado de la montaña" de Michel Bernanos, una novela vertiginosa, donde cada página incrementa las visiones de pesadilla hasta un tremendo final. "El barco que vio un fantasma" de Frank Norris, relato muy bien escrito sobre un barco y su desgracia. "Una voz en la noche" de William Hope Hodgson, siempre es un gusto releer esta joya del terror. "El pecio de la muerte" de Simon Clark y John Ford, otro horror tremendo que se esconde en el mar, bien al fondo. "La noche del océano" de Lovecraft & Barlow, expectante atmósfera que se siente desde la playa. "Niebla" de James Hanley, me gustó por la sorpresa e inquietud del protagonista. "La llave de los tres esqueletos" de George Toudouze, un terror mas real pero no por ello menos abominable.
Si a todo esto le agregamos una colección de poemas relacionados, un glosario náutico, gráficos explicativos e ilustraciones cada tanto, estamos ante una antología que vale su precio en oro. Fascinante.
Excelente selección de cuentos de terror ambientados en el mar.
El libro incluye un glosario de términos naúticos y tres gráficos con las partes fundamentales del tipo de embarcación que aparece recurrentemente en estos relatos: las velas de un barco, la llamada arboladura y la cubierta.
Son 19 cuentos seleccionados, la mayoría escritos originalmente en inglés, tres en español y dos en francés.
En todos los relatos es fundamental la generación de un ambiente particular donde la trama se desarrolle, por eso las descripciones son un aspecto esencial para meternos de lleno en esos mundos tenebrosos relacionados con el mar, ya sea en el oceáno mismo, dentro de embarcaciones, en travesías, en islas, faros, puertos y hasta en un pueblo bastante alejado del mar.
Cada relato aporta su variedad específica de elemento terrorífico: barcos fantasmas, monstruos marinos, supersticiones, espectros, criaturas malignas, seres invisibles, entre otros.
También se pueden apreciar una variedad de reacciones de los personajes ante lo sobrenatural, fantástico y terrorífico: el miedo, la resignación, la sorpresa, la valentía, la curiosidad, el cuestionamiento.
Las duras y exigentes condiciones de la vida en el mar y la disciplina (o indisciplina) del trabajo en los barcos también se despliega con sumo detalle, acierto e interés.
Disfruté plenamente cada uno de estos cuentos (se incluye una logradísima novela corta) y agradezco que ediciones Valdemar publique este tipo de antologías temáticas de un género literario que muchas veces ha sido infravalorado.
¡Esta antología es de lo mejor que me he leído en el género en un buen rato! Abarca desde los clásicos como el indiscutible maestro del horror marítimo William Hope Hodgson hasta autores contemporáneos nada conocidos pero con contribuciones muy buenas, pasando por clásicos como Lovecraft o Robert E. Howard. Si el mar de por si nos causa fascinación y desasosiego ante los misterios que oculta, despues de leer esto la verdad es que ya no lo podremos ver con los mismos ojos...
Indispensable para los fanáticos del horror, pero para el aficionado a la lectura estándar, la oferta contenida en cada relato no es nada desdeñable, ¡todos de una altísima calidad!
Una antología con algún altibajo, al menos para mi gusto, pero que contiene un puñado de joyas que loa elevan a una categoría notable. Merece la pena destacar los dos relatos obra de William Hope Hodgson, esa joya del humor sobrenatural que es "El buque fantasma" o un par de obras que han sido para mí todo un descubrimiento. "La Llave de los tres esqueletos" y "Al otro lado de la montaña". Aunque quizá estén medio punto por debajo de estos, disfruté con los dos relatos de Robert E. Howard y el toque diferente que aportan al conjunto. Es una lástima que no llegase a desarrollar más historias en ese escenario.
Maravilloso libro de relatos de terror en el mar. Hay de todo: barcos fantasmas, monstruos marinos, islas anormales, e historias de horror más realistas. Procedo a hacer una breve reseña de cada uno de los diecinueve relatos.
-La noche del océano: Un hombre cansado de su rutinaria vida se instala en una pequeña casa de alquiler frente al océano, y poco a poco, el aislamiento y la inmensidad azul van permeando en su alma de manera no muy positiva.
Un relato en el que casi "no pasa nada", sin apenas acción hasta la parte final del mismo, en el que sí sucede algo. El resto del relato consiste en el protagonista elucubrando acerca de la hostilidad del universo (y del mar más concretamente) y de la insignificancia del ser humano frente a él. Si no te gusta Lovecraft, este relato no es para ti. Si quieres saber qué es el horror cósmico y adentrarte en él, este relato puede ser un buen punto de partida, ya que el mismo es en su totalidad una exposición de dicha filosofía literaria. Como fanático de Lovecraft y del horror cósmico que soy, el relato me ha gustado mucho y me ha parecido un buen punto de partida para el libro, a pesar de que no sea uno de los mejores relatos del maestro de Providence.
Nota: 7.
-Niebla: Un marinero se despierta en el barco en el que trabaja, encontrándose con que una densa niebla lo cubre todo impidiéndole ver y con que, aparentemente, el resto de la tripulación y su capitán le han abandonado allí.
El relato comienza bien, logrando transmitir muy correctamente al lector la opresión y el desasosiego de la atmósfera que lo envuelve. Lamentablemente, el desenlace deja la impresión de que dicho relato podría haber dado para mucho más. Mal cierre para un interesante relato.
Nota: 6.
-Un barco maldito: La tripulación de un barco se halla meditabunda durante la noche, tras tres días sin viento en los que apenas han conseguido avanzar ninguna distancia. En un momento dado, en una de sus monótonas conversaciones, alguien menciona algo sobre barcos malditos. Uno de los tripulantes, entonces, comienza a contar la historia sobre cómo cree en una ocasión haberse topado con un barco maldito.
Un relato sencillo pero con un final que da bastante que pensar. A mí, por lo menos, me ha dejado con una sensación bastante inquietante.
Nota: 8.
-Superstición: Brevísimo relato acerca de la idea de que era de mal agüero embarcar con un cadáver a bordo.
Apenas cuatro páginas que van más orientadas a mostrar la forma en que el ingenioso protagonista logra resolver el entuerto en el que la tripulación del barco se ve abocada que a generar terror. Aún así, me ha resultado muy interesante conocer el origen de la superstición que los marineros de antaño tenían acerca de los cadáveres.
Nota: 5.
-Demonios del mar: Un barco se halla de pronto entre lo que parecen los restos de una erupción volcánica subacuática. A las pocas horas, cosas extrañas empiezan a verse y oírse.
Intrigante relato acerca de extrañas criaturas marinas. No diré más.
Nota: 7.
-Una voz en la noche: En mitad de la noche, una balsa se aproxima a un barco, y el hombre que hay a bordo le pide ayuda a la tripulación, con el curioso hecho de que no acepta dejarse ver por la misma.
Una lúgubre reinterpretación de la historia de la caída de Adán y Eva.
Nota: 8.
-La isla de los hongos: Tres hombres naufragan en una isla que parece estar infestada por alguna extraña clase de hongo.
Relato que sigue la estela de Una voz en la noche, ampliando el concepto en el que su trama se basaba. Me ha resultado interesante de principio a fin.
Nota: 8,5.
-Maldición marina: Unos bribones de mar salada cometen una tropelía con una chica que acaba resultando muerta. Una mujer con fama de bruja los maldice.
Un relato un tanto predecible pero no por ello carente de interés.
Nota: 6.
-Desde las profundidades: Un joven marinero aparece muerto en la playa poco después de que su barco partiese. Su prometida percibe en el cadáver algo que no era propio de su novio.
Ambientado en el mismo pueblo marinero que Maldición marina, este relato acerca de una extraña y terrible criatura venida de las profundidades me ha gustado bastante.
Nota: 7.
-El misterio del Vistalek: A bordo del Vistalek, una serie de intrigantes asesinatos comienzan a producirse entre la tripulación. El capitán da cuenta de los sucesos a través de su propio diario.
Relato de misterio y de tintes detectivescos narrado en primera persona en forma de diario de a bordo del capitán (la mayor parte del relato). Al comienzo me resultó un tanto aburrido, si bien a medida que avanza, va cobrando interés. Quizás un poco más largo de lo que debiera, pero no deja de mantener la intriga hasta el final.
Nota: 6.
-Al otro lado de la montaña: Un joven muchacho decide enrolarse como marinero en un barco. El destino de esa travesía es tan inesperado y mágico como aterrador.
Impresionante relato. Dividido en dos partes: la primera narra la tortuosa travesía en barco del protagonista. La segunda cuenta el destino imprevisto al que acaba llegando. Para el que haya jugado al videojuego indie llamado Journey, decir que la historia me lo ha recordado bastante. Se ha convertido en uno de mis relatos favoritos, no solo de este libro sino en general, y su sola presencia justifica de sobra la compra y lectura de este libro.
Nota: 10.
-Anty Bligh: Cuento acerca de un famoso pirata que fue ahorcado y que volvió de entre los muertos.
Un cuento corto y sencillo. Pasa bastante desapercibido entre el resto de relatos que componen la obra.
Nota: 5.
-La llave de los tres esqueletos: Tres fareros que custodian el que, se dice, es un faro encantado, se ven hostigados por una invasión de ratas.
Un relato algo crudo y que engancha mucho.
Nota: 8.
-Una deuda de marinero: Un viejo marino vive atormentado por unos trágicos sucesos de su juventud, y tendrá que hacer frente a los fantasmas de su pasado.
Un relato acerca de lo difícil que es desprenderse de los errores que uno mismo comete, aunque hayan sido errores de juventud. No ha sido de los relatos que más me han gustado.
Nota: 5.
-¡Hombre al agua!: Un chico recién metido a marinero, durante la noche de su primer viaje por la mar, cae al agua. Tiene la duda de si sus compañeros de tripulación le estarán buscando o habrán pasado de él.
Un relato corto pero muy angustioso que nos recuerda que, a fin de cuentas, ni barcos fantasma ni monstruos marinos son tan aterradores como puede serlo en si mismo el propio mar.
Nota: 7.
-Fuego en el brasero de la cocina: Un terremoto submarino provoca el ascenso a la superficie de criaturas de las profundidades que asolarán a la tripulación de un barco.
Interesante explicación literaria de lo que pudo sucederle a la desaparecida tripulación del Mary Celeste.
Nota: 6.
-El barco que vio un fantasma: La historia de un barco que se negó a seguir navegando tras cruzarse en su camino un barco fantasma.
Un relato original, aunque no haya sido de mis favoritos del libro.
Nota: 5,5.
-El pecio de la muerte: Un barco abandonado aparece ante la asombrada tripulación de otro buque. Extraños fenómenos comienzan a producirse, que obligarán al protagonista a sumergirse bajo el agua dentro de una escafandra de buzo.
Me ha resultado muy interesante mientras se mantenía la intriga, aunque al pasar a conocerse la fuente del mal que asola a los personajes, pierde algo de fuelle.
Nota: 6.
-El buque fantasma: En un pueblo del sur de Inglaterra conviven de forma cotidiana los vivos y los fantasmas. Un día, un barco fantasma aparece en el jardín de uno de los vecinos.
Un cuento bonito y con buenos toques de humor. Es el más disonante de los relatos del libro, ya que ni es de terror ni transcurre en el mar.
Una antología que, conservando el tema del terror en el mar como eje, ha sabido demostrar una variedad de estilos y ambientes enorme, que van desde cuentos con humor negro hasta historias que transmiten perfrctamente el horror de quienes se enfrentan con fuerzas antiquísimas e incomprensibles, ocultas al ojo del hombre de tierra adentro y que parecieran imposibles de vencer. Gran expresión del miedo auténtico a lo desconocido.
Simpática colección de cuentos. Claramente no me pareció la gran cosa como a muchos de acá, en especial sufrí de los relatos muy extensos: el de la isla de los hongos fue una reverenda mierda porque no paraba de repetir siempre lo mismo durante 100 páginas y para peor el cuento de Hodgson que lo precedía era lo mismo pero mejor y más corto.
Otra decepción fue el tan mentado "Al otro lado de la montaña" que tiene una excelente primera parte y una lánguida segunda parte (aunque sí me gustaron las palabras finales)
"El misterio del Vislatek" era otro que prometía ser un buen cuento policial en el mar y cuando terminó fue :|
Mis cuentos preferidos fueron los de Hodgson y Robert Howard. Otros que me gustaron mucho fueron: "la llave de los tres esqueletos" de George Toudouze, "El pecio de la muerte" de Clark y Ford y "El buque fantasma" de Richard Middleton. De este último tengo el libro de cuentos que editó Valdemar y me dieron muchas ganas de arrancarlo, parece un tipazo Richard.
De las mejores antologías de Valdemar, hay una variedad de cuentos , enfocados a barcos fantasmas, islas llenas de seres de otros mundos, intrigas entre marineros .
Los mejores para mí fueron "una voz en la noche" (Hodgson sin duda), "un barco maldito","la isla de los hongos","al otro lado de la montaña", "El barco que vio un fantasma". En los personal disfruto más la temática de barcos fantasma que los cuentos con horror cósmico ( marítimo) en este libro
Algunas historias son bastante buenas, interesantes y originales, otras repetitivas como que tal barco se encuentra con otro. Si hablamos de terror me pasa que me cuesta que una historia me de miedo entonces mis expectativas en cuanto al terror son bajas y terminan siendo ciertas. Al menos habían historias que me entretuve leyendo.
¿Habrá algo en el mundo que dé más miedo que el mar de noche? La oscuridad, la inmensa nada y el infinito sobrecogedor... Una antología sublime donde, además de disfrutar de la selección exquisita de relatos, aprendes sobre sus autores. Una obra magnífica para adentrarse en los misterios marinos...
Esperaba más monstruos marinos y todas las historias eran de barcos encantados con alguna isla maldita de vez en cuando. Se me ha hecho bastante pesado.
Una de las mejores antologías que hasta ahora he leído de Valdemar. Un gran trabajo de José María Nebreda (editor del libro) que recopiló todos los cuentos con sumo cuidado. Cada una de las obras reunidas refleja la calidez narrativa que, desde mi punto de vista, debe tener un buen cuento de terror sobre el mar: esa sensación de estar escuchando cada historia de un viejo lobo de mar. Sin leguaje rebuscando ni especializado.