Las historias de los conquistadores se cuentan, por lo general, desde la óptica de cada conquistador. Al fin de cuentas, ¿por qué alguien querría estar en el lugar del que pierde? Pero el caso es que muchos son los que están en ese lugar. Y sus motivos, sus sentimientos, sus deseos, cuentan tanto como los del vencedor. Y a veces, resulta que esos mismos hechos, contados por los que el relato señala como perdedores... son otra historia.
Mal yo. Una vez más rompo mi regla -aunque más bien es una auto sugerencia- de no leer adaptaciones sin conocer primero la obra en la que se basa. Pero una vez más no me arrepiento porque esta "adaptación libre" se lee rápido, fácil y placenteramente sin ningún conocimiento del original. A diferencia de otras adaptacionesfallidas que se me hicieron cuesta arriba pese a haber leído el original, con esta no me sentí perdido en ningún momento... De todos modos, sin en algún momento el libro original cae en mis manos, seguro sea bienvenido.