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296 pages, Paperback
First published January 1, 1984














„În toiul nopţii, [Tomas] o trezi [pe Tereza] din somn, ca să-i potolească plînsetele.
[Ea] îi povesti:
– Eram îngropată. De multă vreme. Tu veneai să mă vezi, o dată pe săptămînă. Ciocăneai în piatra cavoului şi eu ieşeam din mormînt, cu ochii plini de ţărînă. Îmi spuneai: În felul ăsta nu mă poţi vedea, şi-mi scoteai ţărîna din ochi. Şi eu răspundeam: Oricum nu pot să văd. În loc de ochi am două găuri”.
“La contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones”
“La nostalgia del Paraíso es el deseo del hombre de no ser hombre”
“La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será”
“Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia”
“Amarrar el amor al sexo ha sido una de las ocurrencias más extravagantes del Creador”
“…hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias. El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer).”
“El kitsch es la negación absoluta de la mierda; en sentido literal y figurado: el kitsch elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia humana es esencialmente inaceptable”
“En el imperio del kitsch totalitario las respuestas están dadas de antemano y eliminan la posibilidad de cualquier pregunta. De ello se desprende que el verdadero enemigo del kitsch totalitario es el hombre que pregunta. La pregunta es como un cuchillo que rasga el lienzo de la decoración pintada, para que podamos ver lo que se oculta tras ella”
“El kitsch provoca dos lágrimas de emoción, una inmediatamente después de la otra. La primera lagrima dice: ¡Qué hermoso, los niños corren por el césped! La segunda lágrima dice: ¡Qué hermoso es estar emocionado junto con toda la humanidad al ver a los niños corriendo por el césped! Es la segunda lágrima la que convierte el kitsch en kitsch”
“Los personajes de mi novela son mis propias posibilidades que no se realizaron. Por eso les quiero por igual a todos y todos me producen el mismo pánico: cada uno de ellos ha atravesado una frontera por cuyas proximidades no hice más que pasar. Es precisamente esa frontera (la frontera tras la cual termina mi yo), la que me atrae. Es más allá de ella donde empieza el secreto por el que se interroga la novela. Una novela no es una confesión del autor, sino una investigación sobre lo que es la vida humana dentro de la trampa en que se ha convertido el mundo”