Avec cette savoureuse histoire en deux parties, La Marie en plastique, Pascal Rabaté et David Prudhomme nous emmènent en excursion, chez les Garnier. Une famille française ordinaire où le rôle de chacun est bien distribué, les conflits bien rodés, où tout le monde est bien à l'abri d'une quelconque surprise. Et voilà qu'une niaise bondieuserie en plastique jette le trouble dans ce tranquille foyer et fait virer tout à à l'aigre. Doux Jésus, sainte Vierge ! On est vraiment bien peu de chose...
Chulísimo. Al igual que otra reseña que he leído previamente, parece una película francesa familiar.
Las viñetas son preciosas y se muestran las relaciones familiares con una realidad brutal. Aquellas peleas entre abuelos, la preocupación congénita y generacional del que dirán, etc.
Se trata de una historieta coral ambientada en Francia, en una familia en la que conviven tres generaciones. La nota conflictiva la dan los dos ancianos, Édouard, un comunista acérrimo, y Émilie, una beata amante de los viajes a Lourdes. Sus diferencias religiosas los llevan a constantes disputas. Al regreso de uno de sus viajes, Émilie colocará una virgen encima del televisor, que inesperadamente empezará a llorar, provocando nuevos conflictos en la familia. Escrita y dibujada con mucho humor, es una historia simpática y entretenida, que habla sobre la convivencia entre distintas generaciones. Obtuvo el Premio Esencial en el Festival del Cómic de Angoulême 2008.
Light read, pričica, lepi crteži i na par panela je bilo baš dobrih sitnih pokreta koji mnogo govore, sve vreme se čita sa polu-osmehom, baš je vajb neke lepe lektirice koja se zapravo svima svidi na kraju
Entrañable, cercano, familiar. La magia de insertar un suceso extraordinario en un marco de los más ordinario. Me ha dejado una agradable sensación de calor en el pecho.
Er zijn wellicht leukere dingen dan een gezinsleven dat volledig geterroriseerd wordt door een stelletje vloekende inwonende grootouders, van wie de ene tuk is op Lourdes-bedevaarten en de andere een gehaaide communist is. En als de plastieken Maria - meegebracht van L., weetjewel - dan plots bloed begint te huilen, is het hek helemaal van de dam! 'n Onwaarschijnlijke intrige, maar de naïeve tekenstijl maakt het geheel best grappig.