Mario, un joven dibujante de cómics, se muda a vivir a un piso con su novia Penélope, con quien planea casarse. Todo parece ir bien en su vida, pero un día, de la noche a la mañana, sucede lo Mario se despierta en la playa de una remota isla. Y lo que es peor, no recuerda cómo ha llegado hasta allí. Pronto descubre que tiene compañía, pues vagando por la selva se encuentra a Laura, la amiga de la infancia de su prometida Penélope. Laura, una joven valiente y atractiva, es la única persona que puede arrojar algo de luz acerca de su paradero. Por desgracia, al igual que Mario, Laura únicamente recuerda que despertó allí. A medida que pasan los días, ambos entienden que si quieren sobrevivir van a tener que permanecer juntos. Mientras exploran la isla en busca de alimento, tratarán de hallar respuesta a sus múltiples ¿Por qué están allí? ¿Dónde están sus seres queridos? Y lo más ¿cómo escaparán?
La isla de Mario es un puzzle en el que encajan casi todos los intriga, drama, amor, humor e incluso terror. Un juego de referencias literarias y cinematográficas que van desde el primer Robinson a Julio Verne, desde El lago azul a Perdidos. Sumérgete en un thriller que te absorberá hasta la última página. Y la realidad supera siempre a la ficción.
LA CRÍTICA HA «Intriga, aventura y drama se combinan en esta pequeña joya que nos remite a los mejores momentos de la serie Perdidos». «Novela sorprendente, te engancha desde el principio, quieres saber qué pasa y porqué». «Una trama amena y entretenida que te mantiene en vilo hasta el final».
Natural de Castellón, ha publicado un total de seis novelas. Entre ellas destacan la saga juvenil de 'El Diario de Sergi Alegre' (formada por Verano del 97 y Verano del 98) y el thriller romántico ¿Dónde está David Melmoth?, que obtuvo buenas críticas entre los lectores. Manuel también ha ganado diversos certámenes de relato corto, uno de sus géneros narrativos favoritos. Su última publicación, La princesa de las tinieblas, es una recopilación de relatos de género fantástico y de terror.
Mario se despierta pobrecito tirado en la arena con nada más que lo puesto. Mira a la izquierda: no hay nada. Mira a la derecha: no hay nada. ¡Pucha! ¿Qué habrá pasado? Para colmo no se acuerda de cómo llegó ahí. Tiene hambre y sed. Siente confusión y rabia.
No vi errores de ortografía, ni de gramática, ni de coherencia, así que no le puedo restar puntos por eso. Entonces ¿por qué le pones solamente dos estrellas? Pues porque...