3/5 ⭐️ Ni la historia ni los personajes me han atrapado. De todas formas, creo que Ianire escribe muy bien, eso es indudable, y la lectura de la novela es ligera y amena.
“Lo habitual es que se perciba el vacío como un dolor, que se ponga el acento en la falta. Sin embargo, rara vez se habla del espacio ganado, del hueco que hace posible rescatar sueños que ahora, inesperadamente, sí tienen cabida. Más que por respeto al muerto, por miedo a enfrentarse a la falta de dolor, a la culpa que conlleva reconocer cuanto ofrece esa muerte.”
muy valiente y lograda la elección de un protagonista que difícilmente cae bien pero en cuyas obsesiones y manías nos vemos arrastrados como lectores. Un estilo con un ritmo propio que engancha.
Joder, Ernest, no sé qué hacer contigo. No sé si compadecerme de ti, pasarte una mano por la espalda, darte una palmadita en el hombro, decirte que no te preocupes, que todo irá bien, que tú no tienes la culpa de ser así. O a lo mejor debería aprovechar la ocasión, la primera que surgiera, y empujarte por esas escaleras protegidas por una capa antideslizante y hacer que todas tus oscuras profecías se cumplan de una puta vez: sí, Ernest, tenías razón, el mundo es un lugar muy peligroso; o podría echarte en cara que la que tenía razón era yo: fíjate, Ernest, tantas precauciones y al final te has muerto igual, y de la manera más tonta (o más homicida, pero eso no importa). De verdad, Ernest, que no sé qué hacer contigo. 🔹 Maravilla de personaje(s) (y de libro) el que ha imaginado Ianire Doistua. Por mucho que una intente echar el freno en cada página, todo se precipita sin remedio hacia el final.
¡Qué historia tan increíble! Me ha encantado como Ernest intenta llevar adelante su sueño de construir una casa de verdad. Recomiendo esta historia que, a través de una narración que te lleva al pasado y te devuelve al presente sin que te des cuenta, te atrapa y te hace olvidar lo que tienes a tu alrededor para prestar atención a una trama tan absorbente como humana.
Qué difícil es seguir enganchada a un libro cuando el protagonista te cae tan mal y qué bien lo hace Ianire que no quieres soltarlo hasta que no se termina