Un veterano de guerra amputado, una mujer de muy bajo coeficiente intelectual, una empleada de servicio, un homosexual son algunos de los personajes que aparecen en estos relatos en los que la autora explora la condición humana a través de la vida sexual y amorosa de sus protagonistas. En sus habitaciones y camas, en el proceso de conquista y la búsqueda del amor, nos hablarán de la fina línea que lo divide de la amistad, de la profunda marca que deja el primer enamoramiento y el descubrimiento de la sexualidad. Beatriz Mendoza Cortissoz explora con riqueza de lenguaje y sin tapujos temas como la orientación sexual y la identidad de género, la soledad de la vejez, y las consecuencias de la desigualdad social, la guerra y la violencia del narcotráfico; analizando y observando todo con la mirada del erotismo.
Sobre Un mar en calma y otros cuentos de amor y sexo“No hay nada más difícil que escribir sobre sexo. Como en el cine, la mayoría de los escritores recurren a elipsis y dejan el resto a la imaginación del lector. En estos cuentos Beatriz Mendoza Cortissoz hace lo lo que importa es el sexo y lo demás es pura hojarasca”.Carlos García PandielloESCRITOR CUBANOAMERICANO
“Logra tener ese cordón umbilical de lo erótico, que tiene muy diversas modulaciones; son experiencias muy curiosas que hacen que el libro se mueva de una manera distinta, y lo curioso está en el asunto de estar encarnado en personajes que viven de una u otra forma una limitación, física, mental o sicológica, están de alguna manera marcados, agraviados por la vida con algún tipo de handicap que los hace especiales, pero tienen el palpito vital de eros”.Miguel IriartePOETA Y GESTOR CULTURAL
“Mendoza Cortissoz entrega al lector seres rotos, pasiones truncas y deseos que se hacen trizas una vez los roza la curiosidad. Sin mojigaterías, la escritora huye de las medias tintas, los velos u otros sonrojos literarios, y habla de sexo con naturalidad”.Grethel DelgadoDIARIO LAS AMÉRICAS
“Al terminar de leer este libro queda la sensación de haber participado en cada aventura, pues el texto, en tanto sugestión, debe hacerlo como recurso para sostener al lector en vilo. Esto se logra gracias a la solvente capacidad de describir esas sensaciones y esos deseos que nos desnudan ante el proceso contradictorio que es la vida”.Álvaro SuescúnEL ESPECTADOR
“Las diversas experiencias nos permiten entender el amor desde una perspectiva, ante todo, carnal y pasional. La verbalidad queda rezagada a un segundo plano. Las acciones eróticas, que son narradas desde diferentes puntos de vista, nos llevan a percibir la sexualidad como una experiencia impredecible, incómoda, candente, mutable, instintiva y emocional”.Catalina Salguero PalacinoEL TIEMPO
"Es un coqueteo desde la capacidad peculiar literaria de Beatriz Mendoza de invitarte a sus relatos provocadores de melancolía, ansiedad y tristeza; abrazándose con libidinosas escenas que surgen tal vez, con la única excusa de seguir liberando palabras, historias".Óscar LoboEL HERALDO