El libro es tremendamente completo para su brevedad. Aborda una multitud de temas relacionados e inextricables (biología, ecología, política, economía, sociedad, industria, transporte, psicología), y lo hace ofreciendo gran cantidad de referencias y datos. Lectura obligada para cualquier habitante de la civilización moderna. Al tiempo, no es técnico ni entra en detalles si no es para ilustrar mejor los ejemplos; es una obra dirigida a gente no especialista. Pero, ¿qué especialista puede serlo en tantos temas a la vez? Mientras la que proponen (de manera conscientemente provocadora y algo guasona) como «ciencia del colapso» no sea una disciplina mejor estructurada y extendida, poca gente puede escribir un libro como este.
Comienzan citando a [[Yves Cochet]] para definir [[colapso]] como
> el proceso a partir del cual una mayoría de la población ya no cuenta con las necesidades básicas (agua, alimentación, alojamiento, vestimenta, energía, etc.) cubiertas [por un precio razonable] por los servicios previstos por la ley.
> p.12 (corchetes suyos).
Encomian la idea de colapso porque permite combinar y conectar distintos niveles: desde pérdidas de biodiversidad a hambrunas hasta las emociones causadas por catástrofes: es el hilo que necesitan para hilvanar todas las disciplinas que son necesarias para entender mejor nuestro futuro.
# El vehículo
La primera parte del libro la vertebra una alegoría muy oportuna: la civilización moderna como un vehículo, que arrancó con la revolución industrial y alcanzó especial velocidad al terminar la segunda guerra mundial.
Un error típico es considerar los problemas por separado, lo que lleva a que se ofrezcan soluciones parciales (normalmente tecnológicas), que mejoran un sector mientras empeoran los problemas en otros (p.101).
## El muro
El primer problema al que se enfrenta es que delante de él, en la carretera, hay un muro: la crisis energética. Es el fin de la energía barata, en forma de combustibles fósiles, así como de la provisión fácil de extraer de muchos minerales y otros elementos necesarios para la tecnología actual. Los picos de extracción ya han quedado atrás para casi todos.
La [[tasa de retorno energético]] mínima en las fuentes de energía necesaria para cubrir todos los servicios que hoy se ofrecen a la población es de alrededor de 12:1. Si la tasa de retorno cae por debajo de 10:1, los precios aumentan exponencialmente. A p.XX el petroleo estadounidense estaba en cerca de 100:1, hoy en día en 11:1. De las energías renovables, solo la hidroeléctrica supera el umbral de 12:1.
La conclusión: es muy probable que, por debajo de un cierto umbral en la TRE, los precios se disparen y el coste de la energía de dispare bruscamente. No hay un descenso suave al otro lado del pico de extracción, sino un muro. Todo esto está también imbricado con el sistema financiero basado en la deuda.
## Salir de la carretera
La sobreexplotación de las fronteras ecológicas de la sostenibilidad. Comentan como las grandes crisis económicas siempre han estado relacionadas con cuestiones ecológicas y climáticas (p.53-4). Hoy en día ya hemos superado varios de estos límites. Son límites rebasables pero que pueden llevar a cruzar puntos de no retorno.
## Dirección bloqueada
Nos encontramos colectivamente dentro de un sistema con unas rutinas que no son las que son por ser las mejores (según cualquier criterio de bondad) o las más eficientes, sino que en muchos casos son costumbres fósiles debidas a causas pasadas hoy irrelevantes (o incluso contraproducentes) que simplemente siguen ahí por ser difíciles de cambiar. Lo ilustran profusamente.
## Estructura cada vez más frágil
El ensamblaje social que habitamos es cada vez más complejo e interconectado. Tres grandes tipos de riesgos amenazan su estabilidad:
- *Efectos de umbrales* (tipo todo o nada).
- *Efectos dominó*
- *Efectos de histéresis* (incapacidad de recuperar el equilibrio tras un choque)
Esto ocurre tanto en los sistemas naturales como en los específicamente humanos. Tratan el sistema financiero, las cadenas de abastecimiento, las infraestructuras. Dan muy buenos ejemplos de esto último (p.89<), especialmente la huelga de camiones en Gran Bretaña en el año 2000, que en menos de una semana llevó a que se cerraran muchos colegios, aplazar operaciones médicas no esenciales, o racionamiento en supermercados.
Las redes interconectadas pueden tener grados muy distintos de resiliencia a las perturbaciones. En general (p.115-6):
- Las redes *ultraconectadas y homogéneas* presentan más resistencia al cambio y capacidad de reparación local, también presentan transiciones críticas cuando las perturbaciones superan cierto umbral (y por ello son más frágiles ante cambios grandes)
- Las redes *modulares y heterogéneas* tienen más capacidad de adaptación, pudiendo cambiar gradualmente a costa de pérdidas locales y transformaciones paulatinas (y por ello son más robustas ante cambios grandes).
# ¿Cuándo será el colapso?
Esta es una pregunta muy difícil, porque es bien posible que las señales que lo anuncian no serán claras hasta *después* del colapso (p.117).
Casi todas las sociedades que han sufrido un colapso, lo han hecho por motivos medioambientales (Isla de Pascua, Mesopotamia, etc.), en el caso maya, a esto se suma el colapso por motivos de desigualdad social (p.123). Son muy pocos los casos de sociedades que han conseguido limitarse voluntariamente para evitar su colapso —destaca el caso de Tikopia, pequeña isla del pacífico, citado en [[2005 - Colapso_ por que unas sociedades perduran y otras desaparecen - Jared Diamond]].
El modelo [[HANDY - modelo]] muestra que para una sociedad fuertemente estratificada el colapso es difícilmente evitable si no deshace primero la estratificación. También ayuda a comprender el papel de las élites en los colapsos: son las más responsables, con mayor capacidad de agencia, pero las últimas en notar las consecuencias; constituyen un tapón formidable que evita la acción efectiva (p.127). El modelo [[Worldf3 - modelo]] es especialmente predictivo y nos puede orientar aún hoy en día.
# Concretar el colapso
En [[2005 - Colapso_ por que unas sociedades perduran y otras desaparecen - Jared Diamond]] el autor propone cinco factores de colapso (recurrentes y frecuentemente sinérgicas):
- degradación medioambiental o disminución de recursos
- cambio climático
- guerras
- perdida repentina de socios comerciales
- malas reacciones de la sociedad frente a los problemas medioambientales
Los motivos ecológicos son el gran factor que lleva a las sociedades a colapsar, siendo el quinto factor un magnificador de la vulnerabilidad social muy frecuente.
Por su parte, en [[2008 - The Five Stages of Collapse: Survivors' Toolkit_ - Dmitry Orlov]] propone que los colapsos ocurren en distintas fases, cada una de mayor gravedad que la anterior, pudiendo alcanzar hasta la última o quedarse en alguna intermedia. Poco después añadió una sexta. Estas son el colapso:
1. *financiero**: desaparece la esperanza de continuar con los negocios con normalidad (*business as usual*), los activos financieros no pueden garantizarse.
2. *económico**: desaparece la esperanza de que «el mercado proveerá», las cadenas de abastecimiento se rompen.
3. **político**: desaparece la esperanza de que «el Gobierno se haga cargo de los ciudadanos», la política pierde legitimidad.
4. **social**: desaparece la esperanza de que «los iguales se ayuden entre sí. Las instituciones locales fracasan.
5. **cultural**: desaparece la fe en la bondad humana. Se pierde la generosidad, la amabilidad, la hospitalidad, la compasión.
6. **ecológico**: la posibilidad de recuperar una sociedad, debido al degradación medioambiental causada, es ínfima.
## Dimensiones inmateriales
Los autores dan mucha importancia a lo imaginario, lo simbólico y la intuición, tanto para anticipar mejor la llegada del colapso, como para estar mejor preparados para la transición que implica (p.158<).
Otra cuestión clave es entender a cuáles son los motivos psicológicos por los que gran parte de la población rechaza la posibilidad del colapso o no actúa en consecuencia (p.166<). La importancia de espacios para compartir y experimentar emociones, así como de transitar el duelo que conlleva, en p.176<.
Sobre esto, añaden en el epílogo —escrito 5 años después— que una encuesta de 2020 mostró que el 65% de los franceses creen que el colapso de la civilización occidental va a tener lugar pronto. Un 33% cree que ocurrirá antes de 2040 y un 21% antes de 2030 (p.209).
## La transición
En la transición se dará una coexistencia de un sistema que colapsa y una organización que nace, basada en principios, estrategias y técnicas muy distintas (localidad, redes de apoyo, baja tecnología. Vivir esta contradicción puede ser complicado, implica una actitud a un tiempo catastrofista (pues acepta el colapso) y optimista (pues se centra en la construcción de lo que vendrá después, que puede tener muchos aspectos positivos) (p.180<). Esta es una tarea que debemos emprender ya mismo. Hay que
> organizarse para reencontrar los saberes y las técnicas que nos permitan volver a tomar posesión de nuestros medios de subsistencia, y todo eso *antes* de poder desconectarnos
> p.183
# Cuestiones sueltas
- El sáhara hace 5K años era una selva, sus suelos se secaron demasiado y cruzó un punto de no retorno hacia el desierto. Esto es lo que está pasando en el Amazonas (p.69).
- Evitan el uso de la palabra «crisis», ya que mantiene una esperanza de vuelta a la normalidad, sirviendo de pretexto a las élites para imponer medidas extraordinarias (p.137).
- Algunos autores, como [[David Holmgreen]] (que introdujo la idea de permacultura) o [[John Michael Greer]], considerándolo inevitable, abogan por un colapso temprano, que permita adaptarse mejor al disponer de más recursos para hacerlo.