Es una antología de relatos cienciaficcioñeros en inglés de autores de diversas partes del mundo. Está recopilado y editado por Lavie Tidhar y Cristina Jurado.
1. “A Series of Steaks” (Una serie de bistecs) de Vina Jie-Min Prasad (Singapur).
La trama del cuento es muy original y medio rara: está centrada en el uso de la carne cultivada (a estas alturas espero que sepan a qué se refiere esto: carne que es cultivada en laboratorios, en cajas de Petri. De esta forma ya no se tienen que sacrificar animales vivos y se puede manipular para que minimicen la cantidad de toxinas y maximicen nutrientes. Aunque esto ya es una realidad, la tecnología no ha madurado lo suficiente para salir del laboratorio ni para dejar de ser una curiosidad).
Las protagonistas son prófugas del submundo criminal chino (llamado “las triadas chinas”), así que no pueden desarrollar su negocio con total libertad. Un cuentito curioso en los límites de la ciencia ficción (no se adentra mucho en el futuro, aunque las situaciones y tecnología todavía no existen realmente).
2. “Accursed Lineage” de Daína Chaviano (Cuba).
Éste relato, en cambio, es totalmente estándar y cimentado en conceptos preconcebidos: es acerca de una familia de vampiros que espía la casa de una familia de fantasmas. Quizá lo novedoso es la forma en que se narra.
3. “Nkást íí” de Darcie Little Badger (técnicamente, de EUA, pero es un Lipan Apache [Lipan Apache Tribe of Texas] y les gusta denominarse de “Las Primeras Naciones”).
Otra historia de fantasmas que parece estándar, pero se vuelve muy interesante cuando la narradora en primera persona es una adolescente Lipan. Vemos el mundo a través de su visión espiritual y animista, donde los fantasmas coexisten con el mundo físico, y pueden querer comunicarse de formas que no nos convienen.
4. ”Ghostalker” de Tendai L. Huchu (Zimbabue).
Otro relato de fantasmas y otra vez lo interesante es conocer el punto de vista de la cultura zimbabuense.
La trama es más o menos original, es la historia de alguien cuyo oficio es servir de recadero entre los fantasmas –el mundo espiritual– y el mundo de los vivos.
5. “Violation of the TrueNet Security Act” de Taijo Fuji (Japón).
Interesante relato ciberpunk que no encaja en los moldes occidentales. En occidente, el ciberpunk se basa en tramas oscuras e intrigantes, personajes raros y grotescos, humanos tan fuertemente modificados que muchos ya son mejor descritos como ciborgs, y muchas, muchas machincuepas literarias. Y este relato es fuertemente tecnológico, costumbrista y lineal. Situado ligeramente en el futuro, está tan fuertemente cimentada en la informática, que muchos aspectos de su trama (incluso algunos aspectos esenciales, me temo) solamente se entienden completamente si uno se dedica a esto o se ha involucrado muy intensamente (como los hackers de a deveras, no los ciberpunketos); por ejemplo, los que sepan para qué es este comando: curl socialpay.com/ | less .
6. “Ambiguity Machines: An Examination” de Vandana Singh (India).
Cuento que se describe los efectos de máquinas extrañas, casi mágicas, a las que llama “Máquinas-Espacio Conceptual. El cuento se divide en tres partes, donde cada parte cuenta los efectos de una máquina en cierta región del mundo. No hay historia. Solamente las descripciones de los efectos de la máquina.
7. “Scenes from the Life of an Autocrat” de Basma Abdel Aziz (Egipto).
No sé si me perdí de algo, pero yo no le vi nada de ficción o fantasía a este relato, es simplemente la descripción de cómo sería y actuaría un autócrata idealizado.
8. “Our Dead World” de Liliana Colanzi (Bolivia)
Cuenta la historia de una mujer que está en Marte, como parte de una misión de exploración, pero a lo largo del cuento uno se va enterando de que la Tierra es un planeta destruido y moribundo (contaminación, cambio climático, sobrepoblación, etc.) y los que están en Marte son los ganadores de una lotería marciana. Pero también nos enteramos de que la mayoría de los colonos han sufrido algún tipo de envenenamiento en la Tierra, así que sufren alucinaciones y se vuelven locos.
9. “An Evolutionary Myth” de Bo-young Kim (Corea del Sur).
Está basado totalmente en mitos y leyendas del folclor coreano. La historia es simplemente las aventuras míticas de un rey coreano que sale a pasear al bosque. Muy interesante para los que estamos interesados en el folclor de otras culturas.
10. “You will see the moon rise” de Israel Alonso (España).
Una buena narración ciberpunk con tintes post-apocalípticos, aunque la trama es bastante artificiosa: un hombre pierde la memoria durante un asalto y va recuperándola poco a poco, suceso que es aprovechado por el autor para describir el ambiente y sucesos futuristas del cuento.
11. “The Barrette Girls” de Sara Saab (nacida en Líbano, pero radicada en UK).
En lo personal, la narración se me hizo un poco confusa, como saltando de un lugar a otro. A fin de cuentas, creo que la trama principal es describir el aspecto y comportamiento de unos seres llamados “Barrete Girls” (las chicas del pasador), seres biológicos, creados para…, para…, para justificar este cuento, creo.
12. “The Calculations of Artificials” de Chi Hui (China).
Tiene una idea novedosa, está muy bien desarrollado, la trama principal se va descubriendo poco a poco a lo largo del cuento: en algún momento en la historia de la humanidad, se desarrolló la idea de que el problema principal de la humanidad somos los humanos: desarrollamos impulsos violentos que fácilmente se salen de control, somos muy egoístas y actuamos sin pensar en los demás o en la sociedad en general, tenemos lujuria por el poder y un deseo irrefrenable por el control…, así que poco a poco se desarrollan humanos artificiales (llamados “Artificiales” a diferencia de los humanos que son llamados “Reales”) para que controlen a los Reales e incluso que formen familias con ellos. Todo con el fin de sobrevivir como especie.
Es un cuento cuyo tema es muy profundo y lleno de aristas y facetas, pero a fin de cuentas es un cuento que no se mete en complicaciones.
13. “El cóndor del Manchángara” de Ana Hurtado (Venezuela).
Es una narración de algo bastante común en Latinoamérica: todas las casas en las cercanías de un canal de desagüe son acechadas por buitres negros en busca de comida o un refugio. Da la asombrosa brisa casualidad de que yo vivo dentro de un radio de 200 metros del canal del desagüe principal de la ciudad de México, y sé que las descripciones que hace la autora son ciertas (en México a los buitres negros les llamamos zopilotes. Actualmente, la ciudad ya está bastante urbanizada, pero hace cerca de 70 años, sí rondaban por aquí). La protagonista del cuento cree fervientemente en una leyenda que dice que el jefe de los buitres es un esplendoroso y enorme cóndor, y la final del cuento uno de los personajes se transforma en tal cóndor.
Creo que lo más destacable del cuento es la extraña traducción español-inglés que hicieron.
14. “Alone, on the wind” de Karla Schmidt (Alemania).
También se me hizo un poco confusa, una mezcolanza grotesca de filosofía y fantasía, remata como una ventura fantástica. Es el relato (hasta donde entendí) de un grupo de aventureros que cabalgan aves estilo Taarna (de Heavy Metal).
15. “The Seventh” por Eliza Victoria (Filipinas, aunque actualmente reside en Australia).
Extraño relato acerca de una serie de clones que han sido criados para avanzar en la investigación de una enfermedad neuronal. Lo interesante es la forma en que la autora arma la historia, haciendo que la mujer clonada del cuento (ella es el séptimo intento) no tenga memoria del pasado.
16. “Screamers” por Tochi Onyebuchi (Estados Unidos).
Relato de aventuras policiacas centradas en el fenómeno de “screamers” que so explosivos enviados por correo. Está escrito como una aventura YA (Young Adults, para adultos jóvenes, ay, qué caray, cómo les gustan las etiquetas a los gringos).
17. “The Bois” de R.S.A. García (Trinidad y Tobago).
La trama está centrada en “Papa Bois”, cruza entre deidad y demonio. Entre ente alienígena y autoridad absoluta. La narración trata de seguir el folclor caribeño.
Usa mucho un inglés criollo, pero más que nada está en los diálogos de las protagonistas.
18. “Ugo” por Giovanni de Feo (Italia).
Cuento bastante convencional de un niño que puede dar saltos en el tiempo, así que conoce el futuro. Se encuentra con la que va a ser su novia, y con el tiempo, su esposa. Durante bastantes años ella sigue su vida, pensando en el niño de los saltos (Ugo) simplemente como un romance infantil, pero él se sigue apareciendo, como adolescente y como joven adulto. Ella acepta su destino, y su futuro con Ugo. Se casan e inician su vida juntos. Ella tiene el pasatiempo del patinaje artístico, y después de un par de años se vuelve tan buena en eso, que empieza a participar en competencias amateur. Está a punto de ganar en una competencia muy importante, pero se lastima un tobillo. El médico deportivo le dice que no es grave, pero si sigue en la competencia, podría lastimarse seriamente y ya no podría patinar nunca más. Pero podría tener suerte, no lastimarse más y ganar la competencia con una pequeña torcedura. Así que ella voltea con su marido, Ugo, para que le diga el futuro que ha visto en sus saltos, pero Ugo le confiesa que todo han sido invenciones y cuentos que se inventó para estar con ella y poder casarse, en realidad ella es libre para tomar sus decisiones. Así que ella decide seguir en la competencia mientras Ugo sale por la puerta. Con el tiempo, ella se vuelve profesional, participa en las Olimpiadas y participa en certámenes y espectáculos profesionales. Se vuelve famosa y recorre el mundo. Un día regresa a su ciudad natal y pregunta por Ugo, su marido. Pero todo mundo la ve con extrañeza y sorpresa y le dicen que nunca se ha casado, que no tiene marido y el único Uno que conocen es a su sobrino. Ella incluso rebusca en sus fotos pasada, pero no está Ugo, aunque en algunas ella estaba segura de que sí estaba.
Para los que llevamos tiempo en esto de la cienciaficcioñería, la explicación es simple: la realidad que uno vive es el resultado de todas las decisiones que hemos tomado. A esto se le llama “línea temporal”. Ugo SÍ podía saltar en el tiempo, “decidía” por su novia (y luego su esposa) para que ambos siguiera en la misma línea temporal, pero llegó el momento en que Ugo dejó que ella decidiera su destino, su línea temporal. Al ser diferente a la línea temporal de él, simplemente desapareció de su universo, de su realidad. No es como si hubiera muerto, es que nunca lo conoció.