En la obra Hinn nos reta al preguntar: "¿Cuándo fue la última vez que te acercaste como para besar el rostro de Dios? ¿Qué te impide hacerlo?" Si la idea de "besar" a Dios te hace sentir incómodo, entonces necesitas leer este libro.
Un libro que en su momento me marcó mucho, especialmente los primeros capítulos, pero hay que reconocer que, antes de la mitad, todo lo que sigue va perdiendo fuerza.