El autor comienza este libro contando que esta historia surge de conversaciones que sostuvo con su abuela que conoció a gran parte de los involucrados y con una tía abuela que conoció a Teresa y a Gustavo, lo que me generó interés inmediato, ya que imaginé que más de algún relato directo estaría plasmado en el libro.
Luego dice que además se leyó todo lo que publicaron Teresa, Gustavo y Vicente, para así escribir esta novela con sus expresiones y actitudes, lo que al menos respecto a Teresa logra a la perfección, porque a medida que avanzaba en la novela me releí parte de sus diarios y realmente es como si la historia fuera contada directamente por ella.
En un comienzo, no se centra en el romance de Vicho y Teresa, si no que en la vida de ellos por separado, lo que entrega mucho contexto histórico y social de esos años y luego, a medida que va avanzando, se va relatando su romance y ya pasan a ser ellos dos solamente, aunque separados claro, porque ella estaba recluída en el convento.
A mi el libro me atrapó desde un comienzo, y disfruté mucho de esta historia que sentí casi contada por la propia Teresa, que definitivamente fue una mujer fascinante.