What do you think?


El día del Watusi #3
El idioma imposible
Estamos en 1995. Fernando Atienza vive en Barcelona donde, durante un tiempo, se gana la vida vendiendo drogas y vaga en compañía de yonquis y delincuentes. Este es el retrato de la Barcelona de los años ochenta; un escenario de música pop naciente y chutes a todo ritmo, sin distinciones de color o de clase social. Fernando ha conocido a Elsa, el gran amor de su vida, una yonqui de clase media que se convierte en compañera inseparable de nuestro narrador.
384 pages, Paperback
First published January 1, 2003
About the author
Francisco Casavella
14 books33 followersEl verdadero nombre de Francisco Casavella (Barcelona, 1963) es Francisco García Hortelano, sin embargo muy pronto previno las molestias e inconveniencias que a la fuerza han de llegarle a cualquier novelista que se apellide igual que otro más veterano y famoso, así que decidió publicar bajo seudónimo.
Ese debut se produjo en 1.990, cuando tenía 26 años de edad, año en el que se publicó la novela El triunfo, de la que años más tarde Mireia Ros haría una adaptación cinematográfica. Esa evocación de la Barcelona canalla jamás dejaría de ser una de sus señas de identidad como escritor. La novela cosechó buenas críticas y también obtuvo el premio Tigre Juan.
Después llegaron Quédate y Un enano español se suicida en las Vegas, que también contó con adaptación cinematográfica. Esa conexión con el cine, otra de sus grandes pasiones, sería experimentada por él en primera persona cuando escribiera para Manuel Huerga el guión del film Antártida.
El secreto de las fiestas fue publicada en 1.997 y fue el paso previo a preparar su obra magna: El día del Watusi. En esta trilogía Casavella aborda la historia de un arribista a la vez que retrata la transición española en Barcelona. En ella no sólo destaca la extensión, también lo hace su habitual sentido del humor, la acertada contextualización de novela picaresca, el comentario sociológico y político, además del acertado apunte histórico.
Un infarto de miocardio terminó con su vida demasiado temprano, cuando sólo contaba con 45 años de edad. Afortunadamente el dramático suceso ocurrió después de la publicación de Lo que sé de los vampiros, que fue premiada con el Premio Nadal y se ha convertido en uno de sus títulos más populares.
Ese debut se produjo en 1.990, cuando tenía 26 años de edad, año en el que se publicó la novela El triunfo, de la que años más tarde Mireia Ros haría una adaptación cinematográfica. Esa evocación de la Barcelona canalla jamás dejaría de ser una de sus señas de identidad como escritor. La novela cosechó buenas críticas y también obtuvo el premio Tigre Juan.
Después llegaron Quédate y Un enano español se suicida en las Vegas, que también contó con adaptación cinematográfica. Esa conexión con el cine, otra de sus grandes pasiones, sería experimentada por él en primera persona cuando escribiera para Manuel Huerga el guión del film Antártida.
El secreto de las fiestas fue publicada en 1.997 y fue el paso previo a preparar su obra magna: El día del Watusi. En esta trilogía Casavella aborda la historia de un arribista a la vez que retrata la transición española en Barcelona. En ella no sólo destaca la extensión, también lo hace su habitual sentido del humor, la acertada contextualización de novela picaresca, el comentario sociológico y político, además del acertado apunte histórico.
Un infarto de miocardio terminó con su vida demasiado temprano, cuando sólo contaba con 45 años de edad. Afortunadamente el dramático suceso ocurrió después de la publicación de Lo que sé de los vampiros, que fue premiada con el Premio Nadal y se ha convertido en uno de sus títulos más populares.
Ratings & Reviews
Friends & Following
Create a free account to discover what your friends think of this book!
Community Reviews
Displaying 1 - 2 of 2 reviews
April 27, 2021
Tardé mucho en sentirme responsable de mis actos como tardé en reconocer las marcas en las paredes de las calles estrechas, los mensajes en los rostros y algunas actitudes.
Ya he dicho que entre los años 77 y 79 leí ochocientos setenta y dos libros. Literatura, arte, filosofía, autoayuda, historia, ufología, ciencias, aviación. Nada de lo humano me era ajeno salvo la humanidad misma. Muchas novelas; desde la gorra de Charles al hígado de Yossarian, la cosa empezó así, nunca había dicho nada, nada, y ésta es la única inmortalidad que tú y yo podemos compartir, Lolita. Una cita curiosa en este último libro: “Una gran W hecha con piedras blancas sobre un talud empinado, en la alejada perspectiva de una calle diagonal, le pareció la inicial de Woe”. Woe, Lector, significa aflicción. Una aflicción tan unida a la alegría, el placer y el delirio que no se iba a parecer a ninguna otra.
Si sólo interrumpieras un segundo tu monólogo, Olga, te diría, quizá insistiendo en que no te conozco de nada, lo que Stendhal afirmó una vez: “Es necio dar cuenta de las pasiones extremas”.
El fuego fatuo de los basureros.
¿El fuego fatuo? Me gusta eso…
Es una luz que sale de todo… -a ella le brillaban los ojos-: lo que se pudre.
Ya he dicho que entre los años 77 y 79 leí ochocientos setenta y dos libros. Literatura, arte, filosofía, autoayuda, historia, ufología, ciencias, aviación. Nada de lo humano me era ajeno salvo la humanidad misma. Muchas novelas; desde la gorra de Charles al hígado de Yossarian, la cosa empezó así, nunca había dicho nada, nada, y ésta es la única inmortalidad que tú y yo podemos compartir, Lolita. Una cita curiosa en este último libro: “Una gran W hecha con piedras blancas sobre un talud empinado, en la alejada perspectiva de una calle diagonal, le pareció la inicial de Woe”. Woe, Lector, significa aflicción. Una aflicción tan unida a la alegría, el placer y el delirio que no se iba a parecer a ninguna otra.
Si sólo interrumpieras un segundo tu monólogo, Olga, te diría, quizá insistiendo en que no te conozco de nada, lo que Stendhal afirmó una vez: “Es necio dar cuenta de las pasiones extremas”.
El fuego fatuo de los basureros.
¿El fuego fatuo? Me gusta eso…
Es una luz que sale de todo… -a ella le brillaban los ojos-: lo que se pudre.
January 14, 2022
Y al día del Watusi le llega la noche. Las palabras se enredan, se pierden, vuelven, construyen un castillo de naipes y, de repente, lo derrumban para dejar sólo lo radiante. Es tan fácil odiar a Fernando y su Informe, páginas y páginas de ecos, penumbra y balbuceos, como imposible soltarlo en su conclusión, bailando entre las sombras.
El mito, sus siluetas y la transición. La amistad y el amor. La ingenuidad. El miedo. Y el baile, cada 15 de agosto.
W.
El mito, sus siluetas y la transición. La amistad y el amor. La ingenuidad. El miedo. Y el baile, cada 15 de agosto.
W.
Displaying 1 - 2 of 2 reviews



