Debo confesar que hace mucho no leía textos de filosofía y aunque disfruté mucho la lectura de este diálogo de Platón, me costó bastante seguir el hil...moreDebo confesar que hace mucho no leía textos de filosofía y aunque disfruté mucho la lectura de este diálogo de Platón, me costó bastante seguir el hilo de las conversaciones, pero las partes principales las entendí en su cabalidad y me dejaron pensando en muchas cosas. Entre ellas, la idea de los opuestos y la creencia de que el alma es inmortal. Mi objeto es continuar con los demás diálogos de Platón y así, ponerle aceite al engranaje de mi pensamiento filosófico.(less)
Siempre había escuchado su nombre y me imaginaba que era italiano y seguramente filósofo (tiene nombre de filósofo, ¿no?). Lamentablemente no había te...moreSiempre había escuchado su nombre y me imaginaba que era italiano y seguramente filósofo (tiene nombre de filósofo, ¿no?). Lamentablemente no había tenido oportunidad de leer nada de él, lo que cambió hasta que dos buenas amigas me lo regalaron en mi último cumpleaños. Este autor, efectivamente italiano aunque nacido en la isla de Cuba, murió meses después de que yo nací.
Curiosamente, no erré al recrearlo en mi imaginación como filósofo. El barón rampante es eso: filosofía de vida. Aunque al comenzar la lectura creí que odiaría a Cosio (el protagonista) por su terquedad, terminé quitándome el sombrero ante un personaje dispuesto a cumplir su objetivo sin importar los sacrificios. La idea de vivier en medio de los árboles se antoja fantasiosa para aquellos que vivimos en ciudades en donde hay uno por cada kilómetro cuadrado, pero ubicar la historia en su debida época nos muestra que puedo haber existido en algún poblado, poblado de floresta, algún soñador lo suficientemente tenaz como para vivir entre las ramas.
La historia es una utopía individual y muestra esbozos de filosofía política y general. Una buena historia que disfruté leer.(less)