Yoani Sánchez's Blog

August 13, 2016

Yoani S��nchez

Enciendo la radio y un locutor declama un breve titular: "Fidel Castro, el Gran Constructor". El hombre explica que las m��s importantes obras del pa��s han salido de esa cabeza que durante d��cadas cubri�� una gorra verde olivo. Cansada de tanto culto a la personalidad, me decido a ver la televisi��n, pero en el canal principal un abogado detalla el legado jur��dico del M��ximo L��der y al terminar el programa anuncian un documental sobre "el Invencible Guerrillero".

Durante semanas, los cubanos hemos vivido un verdadero bombardeo de alusiones a Fidel Castro, que se ha ido acrecentando en la medida en que se acercaba la fecha de su 90 cumplea��os este 13 de agosto. No hay pudor ni medias tintas en esta avalancha de im��genes y ep��tetos.

[[QUOTE:Al hombre que naci�� en el poblado oriental de Bir��n, en 1926, lo hemos ido dejando en el pasado, conden��ndolo al siglo XX, enterr��ndolo en vida]]Todo este exceso de homenajes y recordatorios��es, sin dudas, un desesperado intento de recuperar del olvido al expresidente cubano, sacarlo de esa zona de abandono medi��tico en que cay�� desde que anunci�� su salida del poder, hace ya una d��cada.

Al hombre que naci�� en el poblado oriental de Bir��n, en 1926, lo hemos ido dejando en el pasado, conden��ndolo al siglo XX, enterr��ndolo en vida.

Los ni��os que cursan la escuela primaria nunca han visto al otrora locuaz orador hablar por horas en un acto p��blico. Los campesinos han respirado aliviados de no tener que recibir sus constantes recomendaciones de "Agricultor en Jefe" y hasta las amas de casa agradecen que no aparezca en un congreso de la Federaci��n de Mujeres Cubanas ense����ndoles a cocinar con una olla de presi��n.

La propaganda oficial sabe que los pueblos muchas veces apelan a la memoria a corto plazo como una forma de protegerse. Para muchos j��venes, Fidel Castro resulta ya tan remoto como un d��a lo fue para mi madre el dictador Gerardo Machado, que a principios del siglo pasado marc�� tan negativamente la vida de la generaci��n de mi abuela. Ning��n pa��s puede vivir con la vista fija hacia un solo hombre, as�� que el desenfoque y la distracci��n se ha interpuesto entre el ex primer secretario del Partido Comunista y la poblaci��n de la Isla.

Los seguidores de su figura aprovechan las celebraciones por sus nueve d��cadas de vida para tratar de erigirle la estatua de la inmortalidad en el coraz��n de la naci��n. Lo endiosan, le perdonan sus sistem��ticos errores y lo convierten en la cabeza m��s visible de un credo. La nueva religi��n lleva como premisas la tozudez, la intolerancia al diferente y un odio visceral ���casi como una batalla personal��� contra Estados Unidos.

Los detractores de "��l", como lo llaman simplemente muchos cubanos, preparan los argumentos para desmontar su mito. Aguardan el momento en que los libros de historia lo dejen de homologar con Jos�� Mart�� y hagan sobre su trayectoria un an��lisis descarnado, fr��o, objetivo. Son esos que sue��an con la era post Castro, con el fin del fidelismo y con la diatriba que caer�� sobre su controvertida figura.

[[QUOTE:Los cansados de su omnipresencia son los que le dar��n el puntillazo final al mito. Lo har��n sin algarab��a ni actos heroicos]]Los m��s, sin embargo, simplemente pasan la p��gina y encogen los hombros en se��al de hast��o cuando escuchan su nombre. Son los que, por estos d��as, apagan la televisi��n y fijan la vista en una cotidianidad que niega cada palabra que Fidel Castro dijera en sus encendidas alocuciones, en aquellos tiempos en que planificaba construir la utop��a y hacernos hombres nuevos.

Ellos, los cansados de su omnipresencia, son los que le dar��n el puntillazo final al mito. Lo har��n sin algarab��a ni actos heroicos. Simplemente dejaran de hablar de ��l a los hijos, no colgar�� las fotos en que se le ve con fusil y charretera en las salas de sus casas, ni nombrar��n a sus nietos con las cinco letras de su nombre.

La celebraci��n por el 90 cumplea��os de Fidel Castro es en realidad su despedida: desmesurada y agobiante como fue su vida pol��tica.

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Nota de la Redacci��n: Este texto ha sido publicado este s��bado 13 de agosto de 2016 en el diario O Globo de Brasil

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Published on August 13, 2016 04:26 • 1 view

July 7, 2016

Yoani S��nchez

Mi padre lleg�� a casa con una interrogante d��ndole vueltas. "��Cu��l es el delito del que acusan a varios deportistas cubanos en Finlandia?". Solo conoc��a la nota oficial firmada por la Federaci��n Cubana de Voleibol, le��da en el noticiero estelar del lunes y publicada por la prensa escrita. El texto no aclaraba la fechor��a imputada, por lo que mi padre especul��: "��Venta ilegal de tabaco? ��Robo? ��Esc��ndalo p��blico?".

La violaci��n a una mujer, del que se presume responsables a los atletas, no aparece mencionada en la declaraci��n, lo que constituye un acto de secretismo, escamoteo de la verdad e irrespeto a la audiencia. La prensa oficial act��a como si fu��semos ni��os peque��os de o��dos fr��giles a los que no se les puede mencionar ning��n detalle escabroso. O peor a��n, como si no nos mereci��ramos saber la gravedad de las acusaciones.

Lo ocurrido vuelve a dejar en evidencia la camisa de fuerza que impide a los profesionales de la informaci��n desempe��ar su trabajo dentro de los medios controlados por el Partido Comunista. Se trata de algo que muchos de ellos llevan con dolor y frustraci��n, mientras que otros ���m��s oportunistas��� se aprovechan de la censura y hacen una labor mediocre o c��moda para el poder.

��Por qu�� ning��n corresponsal de Prensa Latina destacado en Europa ha viajado a Finlandia para reportar minuto a minuto lo que ocurre con los atletas de la Isla?

[[QUOTE:Lo ocurrido vuelve a dejar en evidencia la camisa de fuerza que impide a los profesionales de la informaci��n desempe��ar su trabajo dentro de los medios controlados por el Partido Comunista]]Omisiones de este tipo las sufrimos cada d��a en los medios nacionales. Esas ausencias, ya cr��nica, desmiente los gui��os que lanza Miguel D��az-Canel, el primer vicepresidente cubano, cuando llama a hacer un periodismo m��s pegado a la realidad y sin autocensura. ��D��nde est�� ahora ese funcionario para instigar a los reporteros a que investiguen y publiquen detalles sobre la suerte de los voleibolistas?

Es muy c��modo incitar a los periodistas a ser m��s atrevidos y llegado el momento orientarles que se vuelvan cautelosos o que guarden silencio. Tales dobleces se han repetido tanto a lo largo de las ��ltimas cinco d��cadas que han extendido en el imaginario colectivo la idea de que la prensa es sin��nimo de propaganda y un informador, un representante del Gobierno.

El da��o infligido al periodismo cubano es profundo y sistem��tico. Repararlo llevar�� tiempo, un marco de respeto a tan honrosa profesi��n e, incluso, la aparici��n de una generaci��n de informadores que no est�� marcada por los "vicios" de la actual academia period��stica cubana. Esos j��venes, sin compromisos con el poder, son la ��nica esperanza que nos queda.

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Published on July 07, 2016 00:48 • 5 views

June 15, 2016

Yoani S��nchez

La noticia enlut�� el domingo, desgarr�� la semana y marcar�� para siempre la vida de los familiares de las v��ctimas. El club Pulse de Orlando, Florida, se convirti�� en una trampa mortal para decenas de personas que quedaron a merced de un demente. Las motivaciones que llevaron a Omar Seddique Mateen a matar 49 seres humanos y herir a otros 53 todav��a se est��n investigando, pero la solidaridad no necesita esperar por informes ni res��menes del FBI, debe ser inmediata y sin tibiezas.

La prensa oficial cubana ha tratado con omisiones y remilgos el hecho de que el tiroteo ocurri�� en un local gay. Mojigater��as de la televisi��n y los peri��dicos nacionales que, con ese silencio, s��lo promueven la homofobia y desmienten su propio discurso de cambios. Esa ausencia tambi��n se hace notar en el mensaje de condolencias que Ra��l Castro envi�� a Barack Obama, donde menciona el lugar de la tragedia como "un centro nocturno".

Los olvidos no quedan ah��. La prensa en manos del Partido Comunista retras�� hasta este mi��rcoles la noticia de que entre los fallecidos se encontraban dos cubanos, cuando ya era vox populi en las calles. ��Por qu�� la demora? ��Por gays o por emigrantes? Esa doble condici��n debe sacar ronchas a unos cuantos en el Gobierno y por ende en sus peri��dicos, que funcionan a manera de ventr��locuos.

[[QUOTE:La prensa en manos del Partido Comunista retras�� hasta este mi��rcoles la noticia de que entre los fallecidos se encontraban dos cubanos]]Sorprende tambi��n que el Centro Nacional de Educaci��n Sexual (Cenesex) se haya limitado a una formal declaraci��n de condena y no haya convocado a una vigilia, unas flores dejadas en la puerta de las madres que perdieron a sus hijos o al menos una acci��n simb��lica que refleje el dolor de la comunidad LGBTI cubana.

Nada de eso ha ocurrido, y no por falta de indignaci��n o de tristeza, sino por la misma carencia de libertad de expresi��n que impide a un opositor hacer un reclamo p��blico y a cualquier persona portar, de manera espont��nea, una pancarta que reconozca: "Todos est��bamos en Pulse".

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Published on June 15, 2016 05:14 • 7 views

June 10, 2016

Yoani S��nchez

"��Para qu�� trajiste a la ni��a si est�� lloviendo?", le reclam�� la maestra de segundo grado a mi amiga cuando llev�� su hija a la escuela el mi��rcoles. Aunque el curso escolar deb��a continuar, muchos profesores de la ense��anza primaria aprovecharon las precipitaciones para esta semana apurar su final. Los bur��cratas se escudaron en el mal tiempo para demorar los tr��mites, mientras que innumerables consultas m��dicas comenzaron m��s tarde debido al clima.

Como terrones de az��car, acuarelas a punto de disolverse o al��rgicos al agua se comportan muchos empleados estatales cuando llegan las lluvias. Esta reacci��n causa una carcajada dado que vivimos en un pa��s tropical, pero tiene tambi��n mucho de dramatismo por los serios perjuicios que provoca a millones de personas. Una y otra vez, los servicios p��blicos se comportan como si cada temporada lluviosa fuera la primera que experimenta la Isla.

El sistema bancario, disfuncional durante todo el a��o, colapsa casi en su totalidad cuando caen dos gotas de agua del cielo. El servicio de correo electr��nico de Nauta entra en crisis y el transporte urbano se supera a s�� mismo en cuanto a problemas. Una llovizna y se suspenden clases en los centros docentes, apenas abren los mercados minoristas y hasta los Cuerpos de Guardia de las instituciones de Salud P��blica trabajan a media m��quina.

Eso sin que medie un hurac��n, ni vientos de m��s de 100 kil��metros por hora o una de esas intensas nevadas que mantienen en vilo a otras naciones ubicadas m��s al norte. La paralizaci��n de la vida que por estos lares provocan las lluvias apunta m��s a una justificaci��n, a una coartada que permite a muchos hacer por esos d��as lo que m��s desean: nada.

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Published on June 10, 2016 09:58 • 2 views

June 9, 2016

Yoani S��nchez

Aquella mujer ten��a algo. Adem��s de una voz de registro grave y una emotividad que se volcaba sobre el micr��fono, hab��a en ella una actitud que fascinaba. Aparec��a en la pantalla del televisor y mi altaner��a infantil se pon��a en pausa, dejaba las correr��as y la atend��a. All�� estaba, la ���se��ora sentimiento���, la adolescente que hab��a debutado en la CMCQ, la ni��a que naci�� el mismo a��o en que fue sembrada la ceiba del Parque de la Fraternidad de La Habana. Me callaba para escucharla.

Temperamento, emoci��n y una interpretaci��n que superaba la buena dicci��n o la memoria, eran su sello distintivo. Ella viv��a cada canci��n. Se le ve��a pelear por una infidelidad, llorar un desamor, gozar hasta el delirio o decir adi��s como la mujer que mueve la mano en se��al de despedida desde el umbral de cualquier puerta. En la escena musical cubana de la d��cada de los setenta y los ochenta, llena de miedos y dobleces, Elena Burke resaltaba por aut��ntica, no buscaba agradar ni complacer.

Otras cosecharon las glorias de los medios internacionales cuando aquella se��ora imponente y sincera ya no estaba, cuando la dama del filin��se hab��a ido. Pero ninguna cantante cubana ha logrado superar sus interpretaciones de temas compuestos por Jos�� Antonio M��ndez, Marta Vald��s o C��sar Portillo de la Luz, entre tanto autores a los que dio voz. Porque aquella mujer de micr��fono en mano y volumen corporal que ocupaba toda la pantalla, era simplemente ella, sin afeites, sin concesiones, sin dobleces.


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Published on June 09, 2016 14:20 • 2 views

May 25, 2016

Yoani S��nchez

Esas personas con las que compartimos penas y alegr��as son el reflejo de nosotros mismos por muy diferentes que se vean. A los amigos los elegimos para que nos acompa��en, pero tambi��n para que nos completen, con la necesaria diversidad y continuidad que nuestra naturaleza humana necesita. El problema es cuando las elecciones de convivencia no parten de afinidades ni gustos, sino de intereses y alianzas enfocadas en molestar a terceros.

En una misma semana, el ejecutivo cubano se ha abrazado a dos deplorables reg��menes autoritarios. A pocas horas de que el vicepresidente cubano Miguel D��az-Canel Berm��dez se reuniera con funcionarios oficiales en Belar��s, la habanera Plaza de la Revoluci��n acog��a una reuni��n de Ra��l Castro con un representante especial del Partido del Trabajo de Corea del Norte. Camaradas impresentables, que el oficialismo insular abraza y ensalza sin pudor.

En un mundo donde la sociedad civil, los llamados a respetar los derechos humanos y los movimientos que impulsan el reconocimiento de las libertades se hacen escuchar cada vez m��s alto, resulta dif��cil que el Gobierno cubano explique sus buenas relaciones con el ��ltimo dictador de Europa y con el nieto cruelmente caprichoso que hered�� el poder por v��a sangu��nea. ��Qu�� une a las autoridades de la Isla con semejantes espec��menes pol��ticos?

La ��nica respuesta posible es meter el dedo en el ojo de las democracias occidentales y de la Casa Blanca. El problema de esa actitud radica en que estos compa��eros de ruta reclaman compromisos y silencios. La amistad diplom��tica se convierte en complicidad y los camaradas terminan por definir la naturaleza de quien los han elegido como compa����a.

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Published on May 25, 2016 12:52 • 5 views

May 19, 2016

Yoani S��nchez

Todas las se��ales apuntan al colapso de Venezuela. Cada minuto que pasa el pa��s se deshace en manos de un Nicol��s Maduro que insiste en mantener con la violencia revolucionaria un poder que no ha sabido conservar a partir de la eficiencia ni de los resultados. Su tozudez ha llevado a una naci��n rica en recursos a la miseria y su incendiaria oratoria la empuja ahora hacia un estallido violento.

Frente a los micr��fonos, Maduro dice defender un quim��rico socialismo del siglo XXI que solo ha funcionado en la cabeza de sus progenitores. Sin embargo, su accionar pol��tico y represivo va dirigido a preservar los privilegios de un clan que despotrica contra los burgueses mientras vive en medio de la opulencia y del saqueo de las arcas p��blicas. Se cree el Robin Hood de las historias infantiles, pero esta vez ha vuelto invivible el bosque de Sherwood, hasta para los pobres.

Cortes de luz, inseguridad en las calles, desabastecimiento de alimentos, una emigraci��n que se ha llevado a los m��s j��venes y profesionales, junto a la m��s alta inflaci��n del mundo, son algunas de las se��ales del deterioro que ha vivido una naci��n atrapada desde hace casi dos d��cadas en un populismo que la ha desangrado en lo econ��mico y ha polarizado su sociedad.

La corrupci��n, los malos manejos y una recua de pa��ses vecinos que se han comportado m��s como sanguijuelas que como aliados, han hundido a Venezuela en menos de veinte a��os. Pocos tienen a��n la desverg��enza de apoyar p��blicamente al r��gimen delirante que se ha instalado en Miraflores y que ha puesto a la naci��n a punto del quiebre. Hasta los antiguos compa��eros de ruta, al estilo del partido espa��ol Podemos o el expresidente Pepe Mujica, se han distanciado de Maduro.

[[QUOTE:Pocos tienen a��n la desverg��enza de apoyar p��blicamente al r��gimen delirante que se ha instalado en Miraflores y que ha puesto a la naci��n a punto del quiebre]]Un miembro de la formaci��n que lidera Pablo Iglesias ha criticado los ataques del mandatario venezolano contra Espa��a, mientras que el pol��tico uruguayo catalog�� de "loco como una cabra" al heredero de Hugo Ch��vez. Otros, como Ra��l Castro, guardan silencio c��mplice mientras entretejen en las sombras los hilos del apoyo a las fuerzas bolivarianas. No en balde Evo Morales ha viajado con prisa a La Habana, para recibir las instrucciones de c��mo proceder ante el camarada que se tambalea.

Sin embargo, el chavismo y su mala copia, "el madurismo", han entrado en una din��mica de final. Sus fieles motorizados pueden infundir miedo a la poblaci��n y el Consejo Nacional Electoral retrasar ad infinitum la revisi��n de las firmas para un refer��ndum revocatorio, pero eso no lograr�� devolverle la popularidad de la que goz�� en aquellos tiempos en que un militar golpista hipnotizaba a millones con su ret��rica revolucionaria intercalada de an��cdotas y canciones.

Nicol��s Maduro se hunde y consigo arrastra a una naci��n. En esa ca��da hacia los abismos del estallido violento, del golpe militar u otros demonios, no ha mostrado una sola vez la grandeza de poner por delante los intereses de Venezuela, en lugar de su filiaci��n partidista e ideol��gica. La historia lo recordar�� en los peores t��rminos y se lo merece. Ha gobernado desde el capricho y la exclusi��n, para terminar insertando su nombre en esa deplorable lista de caudillos, s��trapas y autoritarios que han pisoteado nuestro continente.

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Published on May 19, 2016 00:40 • 2 views

April 26, 2016

Yoani S��nchez

Hay finales ��picos, de pel��cula. Sistemas cuyos ��ltimos minutos transcurren entre el ruido de los martillos que derriban un muro o el rugido de miles de personas en una plaza. El castrismo, sin embargo, transita por una agon��a sin im��genes gloriosas ni heroicidades colectivas. Su mediocre desenlace se ha hecho m��s evidente en los ��ltimos meses, en que las se��ales del desmoronamiento ya no pueden ocultarse tras la parafernalia del discurso oficial.

El ep��logo de este proceso, que una vez se hizo llamar Revoluci��n, est�� salpicado de hechos rid��culos y banales, pero que son ���eso s����� claros s��ntomas del final. Como una mala pel��cula, con un guion apresurado y p��simos actores, las escenas que ilustran el estado terminal de este f��sil del siglo veinte parecen dignas de una tragicomedia:

Ra��l Castro monta en c��lera cuando le preguntan en una conferencia de prensa sobre la existencia en Cuba de presos pol��ticos, se enreda con los aud��fonos y pronuncia una sarta de disparates a poca distancia de Barack Obama, quien luce due��o y se��or de la situaci��n.Al concluir la visita del presidente estadounidense, los medios gubernamentales lanzan sobre ��l toda su furia, mientras el discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana se vuelve el n��mero uno en la lista de los materiales audiovisuales m��s solicitados dentro del Paquete semanal.Dos polic��as cubanos llegan vestidos de uniformes a las playas de Florida, despu��s de haber navegado en una r��stica balsa junto a otros migrantes ilegales a los que ayudaron a escapar de Cuba.Un grupo de pioneritos, vestidos con uniforme y pa��oleta, se contorsionan en movimientos expl��citamente sexuales a ritmo del reguet��n en una escuela primaria. Son filmados por un adulto y el video es subido a las redes sociales por un orgulloso padre al que le parece que su hijo es un genio del baile. Esa misma ma��ana de seguro pronunciaron en el matutino la frase "pioneros por el comunismo: seremos como el Che".El canciller cubano, Bruno Rodr��guez acusa a Obama de haber perpetrado un ataque "a nuestra concepci��n, a nuestra historia, a nuestra cultura y a nuestros s��mbolos" a pocos d��as de recibirlo en el aeropuerto y no haberle dicho ninguna de esas cr��ticas de frente y sin miedo.Un oscuro funcionario de la embajada de Cuba en Espa��a asegura en una charla ante "amigos de la Revoluci��n" que ��sta "vive el momento m��s dif��cil de su historia" y cataloga la cobertura de los medios internacionales a la visita de Obama como una "muestra de una guerra cultural, psicol��gica y medi��tica sin parang��n".Ra��l Castro vuelve a ser elegido por unanimidad como primer secretario del Partido Comunista para los pr��ximos cinco a��os y opta por el inmovilismo. Pierde as�� la ��ltima oportunidad de pasar a los libros de Historia con un gesto de generosidad con la naci��n, aunque fuera tard��a, en lugar de por su ego��smo personal.Fidel Castro aparece en la clausura del congreso, enfundado en una chaqueta de Adidas, e insta a que "no sigamos como en los tiempos de Ad��n y Eva comiendo manzanas prohibidas".Pocos d��as despu��s de terminada la cita partidista el Gobierno anuncia una irrisoria rebaja de precios para intentar elevar los ��nimos ca��dos. Ahora, un ingeniero no deber�� trabajar dos d��as y medio para comprar un litro de aceite de girasol, sino que solo necesitar�� laborar dos jornadas.Miles de cubanos se aglomeran en la frontera entre Panam�� y Costa Rica intentando continuar su ruta hasta Estados Unidos, sin que el Gobierno de la Isla invierta un solo centavo en ayudarles a tener un techo, algo de comida o atenci��n m��dica.Un economista que explicaba por el mundo las bondades de las reformas raulistas y sus progresos es expulsado de la Universidad de La Habana por mantener contactos con representantes de Estados Unidos y pasarles informaci��n sobre los procedimientos del centro acad��mico.Dos j��venes hacen el amor en pleno Boulevard de San Rafael, a la vista de decenas de curiosos que filman la escena y que les gritan obscenas incitaciones pero nunca llega la polic��a. La arcilla fundamental de la Revoluci��n se escapa en la l��bido individual y colectiva.

Los cr��ditos comienzan a pasar y en la sala donde se proyecta esta p��sima cinta apenas quedan espectadores. Uno se cansaron y se fueron, otros se quedaron dormidos durante la prolongada espera, unos pocos vigilan los pasillos y exigen que desde las butacas todav��a salgan sonoros aplausos. Tras el proyector, un hombre anciano quiere colocar el nuevo rollo que alargue el interminable celuloide... pero ya no queda nada. Todo ha terminado. Solo falta que el cartel de "fin" aparezca en la pantalla.

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Published on April 26, 2016 00:42 • 5 views

April 18, 2016

Yoani S��nchez

Jos�� Andr��s lleg�� a La Habana en el mejor y en el peor momento del a��o. Uno de los m��s famosos chefs del planeta toc�� a la puerta de la redacci��n de 14ymedio el mismo d��a en que Barack Obama se desped��a del pueblo cubano. El desabastecimiento de los mercados no fue un obst��culo, sino un incentivo para este asturiano que se mueve lo mismo en las glamurosas cocinas de Washington DC que alrededor de una hoguera de le��a en la paup��rrima Hait��.

Entre sus dedos, cada ingrediente se vuelve pura magia. "��Qu�� tienen?", pregunt��. Y la respuesta reflejaba este periodo de anaqueles vac��os en las tiendas. Sin embargo, el arte de la cocina es precisamente combinar lo que hay, la capacidad de convertir lo poco que se tenga a mano en algo maravilloso para el paladar.

En Cuba se necesita ser m��s alquimista que cocinero para lograr un plato sabroso.

All�� estaba, en la sala de nuestra redacci��n, este Paracelso de los fogones. "��Qu�� tienen?", volvi�� a preguntar. Muy poco. Desde principios de a��o, con los precios topados que el Gobierno ha impuesto en muchos mercados agr��colas y la ausencia de mercanc��as en las tiendas en pesos convertibles es dif��cil comprar desde una col hasta una libra de pollo. En el estante, un paquete de una avena rusa, vencida en el a��o 2010, ilumin�� los ojos de Jos�� Andr��s. "Con esto vamos a hacer algo", se ufan��.

Uni�� elementos ���algunos que hab��a comprado por la izquierda en las calles habaneras��� salte��, revolvi�� y sali�� de la cocina con unos platos humeantes y ��nicos. El gran chef hab��a subido hasta nuestro piso 14 para crear una cena inolvidable en un d��a hist��rico.

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Published on April 18, 2016 07:51 • 3 views

April 4, 2016

Yoani S��nchez

��Qu�� hacer cuando se tiene un altavoz en la mano? Desde que en 2007 comenc�� mi blog Generaci��n Y, esa pregunta me ha rondado. Muchas veces la visibilidad no beneficia a los m��s necesitados y el paraguas protector que constituye el acceso a los organismos internacionales solo llega a unos pocos. Ocupar todo el micr��fono para emitir solo el discurso propio es un despilfarro que se parece m��s al mon��logo que a una labor informativa. La voz de tus derechos, el nuevo programa de entrevista que conduzco en el canal de televisi��n Deutsche Welle Latinoam��rica busca justamente acercar el meg��fono a quienes m��s lo necesitan.

Con 40 cap��tulos filmados en la ciudad de Panam��, el nuevo espacio tiene un listado de invitados imprescindible para quienes quieran conocer nuestra regi��n y acercarse a las historias de su gente. Activistas medioambientales, mujeres que luchan contra el feminicidio, organizaciones de derechos humanos que denuncian la sobrepoblaci��n en las c��rceles y grupos que abordan el trabajo infantil desde todas sus ��pticas son algunos de los temas que tocar��n las personas con las que compartir�� estudio en las pr��ximas semanas.

Mi papel en este programa, que tiene como protagonistas a quienes intentan abrir una ventana donde la puerta est�� cerrada, no solo es para mi un reto profesional en mi carrera period��stica, sino que forma parte de un compromiso personal con los m��s silenciados de cada sociedad. Sirvan las c��maras y el poder de la difusi��n audiovisual para lograr que sus proyectos sean m��s efectivos y sus vidas corran menos peligro.

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Published on April 04, 2016 08:06 • 13 views

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